sábado, 5 de marzo de 2011

Concertación más que muerta


Muchos esperábamos la llegada de este día solamente para ver si es que frente a la pérdida del poder la Concertación y sus partidos integrantes lograban desprenderse de sus lacras y dar un paso sincero hacia la dignidad, esa que abandonaron hace muchísimos años. La realidad finalmente nos ha golpeado en la cara. La auto crítica nunca llegó, la renovación menos aún.

Por Esteban Martínez Covarrubias

Pocos días atrás nos enteramos de la indignante noticia de como el gobierno de Michelle Bachelet realizó gestiones a finales de su mandato para aprobar una termoeléctrica de la empresa AES Gener (*1) , esto pese a que la Corte Suprema en un inicio indicó que las obras eran ilegales. La acusación era grave, Bachelet junto a su gabinete habrían modificado la ley luego de que la empresa aludida generara presiones incluso a través de la embajada de los Estados Unidos . Sin embargo pese a la seriedad de los cargos no escuchamos respuesta de nadie dentro del mundo de laConcertación. Ni partidos, parlamentarios, ex ministros, mucho menos la ex presidenta. Y bueno, el que calla otorga ¿no? Por supuesto que tampoco oímos voces dentro del mundo de la derecha que manifestaran molestia frente al trascendido. Ellos habrían actuado de igual manera claro está (de hecho también se encuentran manchados en materia ética en el asunto).

Esta situación me parece que grafica de manera clara la realidad política vivimos en la actualidad en nuestro país. Y es que se ha comprobado con hechos el que tanto gobierno como oposición son parte del mismo juego. La teoría de los dos bloques que el mundo político en conjunto con los medios de comunicación, intentan hacernos creer real, no es más que un insulto al intelecto de los chilenos. No existen dos bloques acá, así como en Estados Unidos, republicanos y demócratas son parte del mismo entramado y sólo juegan en la repartija del poder, acá Concertación y Alianza por Chile realizan un proceso similar.


El tema es que no le vamos a pedir transparencia a la derecha. Ellos siempre han sido así. La que da asco es la Concertación. Ellos se sumaron al juego por conveniencia.

En la contingencia tenemos el problema latente del gasto enorme que ocasiona Transantiago, el gobierno entonces decide aprobar la política constante del aumento del pasaje para hacer pagar a los santiaguinos por un proyecto malo y que no cuesta lo que te cobran. La Concertación brilla por su ausencia. Frente al debate por la calidad educativa el gobierno decide impulsar una reforma que mantiene las directrices actuales del sistema , pese al evidente fracaso de este. La Concertación aprueba con unanimidad en las cámaras. Recientemente hemos visto como el gobierno ha decidido llevar adelante el aumento del postnatal de 3 a 6 meses, financiado para apróximadamente el 80% de las mujeres contratadas del país. La Concertación casi sin alternativa y contra la pared no tiene mayores alcances o aportes al respecto.

Vemos entonces como en materias de debate público la Concertación se encuentra absolutamente sin respuesta, perdiendo en los sectores que supuestamente le eran propios. Sin embargo ahí creo que está el error en el que siguen cayendo muchos. No quieren ver el que la Concertación posee un enorme tejado de vidrio que le impide levantar el dedo siquiera en muchas materias. Tuvieron 20 años para reformar educación y salud, Transantiago es de ellos , las políticas energéticas "saludables" nunca fueron tema en sus gobiernos y así como en estos, en el resto de los asuntos sólo se dedicaron a profundizar un modelo económico impuesto en dictadura. Probablemente en 1990 existían muchísimos diferencias entre la derecha y el mundo de la Concertación. Hoy, 20 años después hemos presenciado un proceso de mimetización vergonzoso y mentiroso.

Están anulados. Cruzando los dedos para que suceda el milagro, es decir, que la derecha pierda el poder por errores propios o que Bachelet decida volver y aprovecharse de la ignorancia de los chilenos que votan. Muchos creímos que con la pérdida del poder vendría la ansiada renovación de ideas, sin embargo vemos que esto no ocurrió. Hoy no queda más que esperar a que en 2014 sufran otra derrota y finalmente se extingan por muerte natural.

La necesidad de crear un nuevo referente de izquierda es urgente. Y no me hablen del Partido Comunista, que ellos solos dan para una nueva columna.