viernes, 26 de junio de 2009

Encuesta CEP

¿Todo claro?

La madre de todas las encuestas al parecer vino a marcar claras tendencias en las presidenciales y a sembrar dudas con respecto a la identificación de la población con el actual orden político.

Por Esteban Martínez Covarrubias

Dos semanas atras aproximadamente finalmente se publicó la ultra publicitada encuesta CEP. Dadas las características de esta es que sus resultados son tomados con mayor seriedad que los de otras encuestitas. La CEP llevó a cabo su proceso de entrevistas entre el 14 de Mayo y 3 de Junio, aquello implica que sus datos son recientes; entrevistó a 1500 personas repartidas en 146 comunas del país; el método de selección de estas personas fue estratificado, aleatorio y probabilístico, es decir se seleccionaron a personas de acuerdo a la densidad poblacional del lugar donde habitan, tanto en sectores urbanos como rurales.

Todos estos hechos ponen a la CEP por sobre cualquier otra encuesta telefónica realizada a 200 personas de Santiago.

Los resultados

Antes de comentar los resultados habría que recordar las dos incógnitas que rondaban en el aire previo a la publicación de estos: ¿Estaría cerca del 50% de las preferencias Sebastián Piñera? ¿El llamado "fenómeno Marco Enriquez-Ominami" afectaría las opciones de Eduardo Frei dentro de la Concertación?

La primera de estas incógnitas quedó absolutamente contestada. Según la CEP si se consideran solamente personas inscritas en los registros electorales si las elecciones fuesen hoy un 37% votaría por Sebastián Piñera, un 30% por Eduardo Frei y un 13% por Enriquez-Ominami. Parece evidente que estos resultados vienen a corroborar mis predicciones, es decir, Sebastián Piñera no tiene adhesión suficiente para llegar a La Moneda en diciembre. Esto pues si consideramos que entre los 3 candidatos suman cerca del 80% de las preferencias podríamos afirmar que existe aproximadamente un 20% de indesición, la cual no es dificil imaginar debería repartirse proporcionalmente entre cada candidato. Así que NO, Piñera cambia su estrategia o nuevamente verá el cambio de mando desde la TV.

Ojo que los porcentajes mencionados fueron resultado de una encuesta en donde se simuló una votación en una urna, es decir la gente votó en secreto, ni siquiera tuvo que contestarle en voz alta a una persona su preferencia. O sea, los resultados son creibles por uno y otro punto de vista.

Con respecto a la segunda incógnita también hay que decirlo: el gran vencedor de esta encuesta fue Eduardo Frei. Esto pues si bien el porcentaje obtenido por Marco Enriquez-Ominami es importante, sobretodo considerando su caracter de independiente y vanguardista en cuanto a las propuestas, su 13% no se acerca siquiera a la opción de Frei. Tal parece que Frei respira tranquilo y de no mediar algún hecho de trascendencia mediática importante deberiamos tener segunda vuelta en donde Eduardo Frei debería triunfar sin demasiados problemas.

Ojo con los candidatos chicos. Según la encuesta apenas tienen figuración. Jorge Arrate y Alejandro Navarro apenas están en un 1% , acá si apreciamos el que la aparición de Marco Enriquez-Ominami afectó absolutamente a ambas candidaturas, quienes apuestan a representar el tradicional voto de izquierda pero en la realidad sus propuestas no están convenciendo demasiado. Caso aparte es el de Adolfo Zaldivar quien siento en lo personal no tiene público objetivo. No veo gente de la DC apoyándolo a él en vez de a Eduardo Frei. La tiene complicada.

Representación de los partidos

Un dato que me pareció interesante a la hora de revisar la CEP fue cuando se le consultó a las personas con que tendencia política o bloque se identificaban. Un 26% afirmó identificarse con la Concertación, un 18% con la Alianza por Chile y un 7% con el Juntos Podemos. De acá realizo dos comentarios:

Primero. Lo evidente. Sólo un 44% de los encuestados se siente identificado o simpatiza con uno de los dos bandos que dominan políticamente este país. ¡Que verguenza! Esto viene nuevamente a darme la razón cuando afirmo que las personas hoy en día están votando completamente por personas y ni por si acaso por ideas y mucho menos un partido. Un 47% contestó no sentirse identificado con ningún partido ni bando electoral, sin embargo esas personas le dan el voto a Piñera o Frei. Curioso...¿O no tanto? ¿Este era el país con el que soñaban algunos en 1989? Un país en donde la mitad de la población ni siquiera vota y de los que votan un poco más del 40% se identifica con los sectores que monopolizan el sistema político actual?

Segundo. Me llamó la atención el que un 7% afirmara sentirse identificado con el Juntos Podemos, es decir, una opción tradicional de izquierda, pero Jorge Arrate sólo recibiese un 1% en las preferencias de la encuesta. Claramente el sentir de la izquierda no está siendo representado hoy por el Partido Comunista y su pacto electoral con la Concertación pareciese va a traerle más desgracias que triunfos en el futuro.

Auguro desde ya un nefasto resultado para el Partido Comunista en las elecciones de fin de año. Tanto presidenciales como parlamentarias. ¿Las razones? En un próximo análisis.

¡Saludos!
¡Comenten!

Esteban

jueves, 18 de junio de 2009

Eduardo Frei II: ¿Y ahora qué?

¿Para donde va la micro Don Lalo?

Por Esteban Martínez Covarrubias.

En medio de una verdadera crisis vocacional que vivía la Concertación fue que las cúpulas de los partidos de esta generaron concenso en torno a la figura de Eduardo Frei. Se percibía en el aire desde hace mucho ya que "esta vez le tocaba a la DC" y al parecer tanto en las filas del Partido Socialista como del PPD hubo acuerdo en ese sentido, tanto asi que ambos partidos con tal de proclamar a Frei pasaron por alto la opinión de sus propias bases.

Hay que decirlo: Eduardo Frei se nombró practicamente solo como candidato y tanto el PS como el PPD frente a la indesición de sus propios pre candidatos (Lagos, Insulza) decidieron a puertas cerradas anunciarlo como candidato oficial de la Concertación. No hubo consultas ni a militantes ni a la gente común y corriente. El candidato era Frei y punto.

Esta forma de hacer las cosas generó rechazo en ciertos sectores del oficialismo. Tanto así que se inventó una primaria interna con el objetivo de darle validez a la candidatura de Frei. Fue el presidente del Partido Radical, Juan Antonio Gomez, quien fue funcional a esta charada. Sin embargo la primaria terminó jugando más en contra que a favor de Frei. En primer lugar nadie nunca se creyó que existía alguna opción de que triunfara el radical Gomez y en segundo lugar adquirió más relevancia en los medios la "puteada pública "de Camilo Escalona al mismísimo Gomez que el triunfo de Frei.

A partir de ahí no se ha apreciado un apoyo cerrado por parte de las filas de la Concertación en favor de Eduardo Frei. Hay quienes argumentan que existe un exceso de confianza en el oficialismo, una confianza ciega de que de todas maneras "a la hora DE" igual ganará Frei estas elecciones, luego hay cierto margen en donde la Concertación puede relajarse.

Hay quienes sienten que Frei no logra convencer aún a los sectores menos conservadores de la Concertación. Hecho potenciado más aún tras la aparición del socialista díscolo Marco Enriquez Ominami como candidato, quien mediante un discurso rupturista ha intentado aportar contenido y debate a la presente elección.

En lo personal me inclino por esta última teoría. Sobretodo analizando los planteamientos que Eduardo Frei ha expresado durante su campaña. Analicemos:

- En primer lugar frente a la poca renovación que proyecta su imagen decidió poner al mando de su campaña a Sebastián Bowen, un joven militante DC de 30 años, lider con conciencia social y católico por supuesto. Frei no para de repetir que desea que su figura funcione como nexo entre la vieja y la nueva escuela de la política chilena. ¿Realidad o sólo un discurso? El tiempo lo dirá.

- En materia económica Frei apuesta por mantener las políticas sociales impulsadas por el gobierno de Michelle Bachelet intentando poner énfasis en medidas que apoyen a la clase media. Nada concreto eso si hasta el momento. Sólo palabras al aire no muy diferentes a las expresadas por otros candidatos de "centro" tales como Adolfo Zaldivar o el mismísimo Sebastián Piñera.

- Frente al planteamiento de que su figura no representa muchas diferencias ante la de Piñera (empresarios de centro derecha ambos, por ejemplo) Frei constantemente repite que su opción no es la de profundizar el neoliberalismo en Chile sino que "trabajar por un Estado más eficiente" que regule efectivamente el mercado. Cuesta creerle. De verdad que cuesta sobretodo cuando no ha habido un presidente que halla privatizado más sectores del Estado en Chile que Eduardo Frei Ruiz Tagle.

Basta recordar su legado: privatización de servicios básicos tales como el agua, luz o educación (entregó absoluta libertad para que empresarios de la educación invirtieran tanto en colegios como en universidades sin mediar ninguna fiscalización por parte del estado). Entonces, al menos en materia económica cuesta comprender el que ahora le preocupe tanto el mal resultado de una obra que el mismo ayudo a construir.

Entonces nuevamente ¿realidad o publicidad para ganarse a la izquierda?

- En materia valórica se ha puesto a hablar de aborto terapeútico y unión entre homosexuales. Ahora, si bien su posición ha sido moderada nuevamente llama la atención que un democrata cristiano trate tales temas. Otra vez cuesta creerle.

- En materia política se aseguró los votos del comunismo en segunda vuelta al llevar adelante el llamado "pacto contra la exclusión" (que ya comentaré acá en mi blog) y con ello tal parece que el camino de Frei está más o menos claro en estos 5 meses que faltan de campaña: se trata de pasar a segunda vuelta a como de lugar.

Lo de la Concertación en realidad se mueve más o menos en aquella linea. Mantenerse en el poder a como de lugar así que ¿Y ahora qué Don Lalo? Pues bien, cruzar los dedos para que Sebastián Piñera siga haciendo tan mal las cosas como hasta ahora para que llegue la segunda vuelta y pase lo de siempre.

Saludos

Esteban



sábado, 13 de junio de 2009

Eduardo Frei I : La raiz del problema

¿Y cuándo comenzó el problema?

Para 2004 era perfume a infección. En 2005 olía a podrido. Hoy, tras casi 10 años de estancamiento esto parece cadaver.

Por Esteban Martínez Covarrubias

La crisis de la Concertación se veía venir desde hace muchos años. El que en 2005 tuviesen que apoyar a Michelle Bachelet , una mujer sin experiencia ni caracter, como candidata presidencial fue una de las tantas señales que hacían presagiar que esto venía en caída libre. Y las señales apuntaban a una sola conclusión: la coalisión de gobierno se estaba sosteniendo por rostros y no por ideas.

Un primer síntoma de este desgaste del oficialismo fue la idolatración enfermiza que comenzó por ahí por 2004 hacia la figura de Ricardo Lagos. ¿Y todo porqué? Por unas cuantas encuestas que le entregaban a Ricardo Lagos una aprobación de su mandato cercana al 70%. Tales cifras enceguecieron a la clase política no permitiéndoles ver hechos que vinieron a reventar precisamente durante el gobierno de su sucesora Michelle Bachelet. Crisis en la educación, escándalos de corrupción en Chile Deportes y Ferrocarriles del Estado , un crecimiento económico estancado, un país con índices de desigualdad aberrantes, proyecto Pascua Lama aprobado, un sistema político poco participativo y excluyente, una clase política (gobierno y oposición) cómoda con el Status Quo y por si fuese poco: Transantiago.

Todos lo vieron venir. Pero nadie dijo nada. Nadie se atrevió a alzar la voz en contra del hombre de moda del momento. ¿Total? Se venía un nuevo período al mando y 5 años más de sueldo de Estado asegurado ¿no? Se venían ministerios, puestos en el congreso, intendencias, municipios... ¡Qué importaba el país!

Se rindieron todos en favor de las encuestas y asimismo escogieron a la Sra Michelle Bachelet. ¡¿Qué importaba que la mujer no tuviese manejo?! Total... el pueblo la quería. Primero la persona, primero la foto, el proyecto de gobierno se armaba después. Primero había que ganar y después se hacía camino al andar.

De pronto a esta Concertación que asumió en 1990 llena de ideales y convicciones comenzó a darle lo mismo el fondo. Lo que importaba era seguir ahí... ganando. Y en ese camino fueron poco a poco renunciando a todas las banderas que alguna vez alzaron propias. En ese proceso el choclo se fue desgranando. Ya por 2007 comenzaron los conflictos internos y los primeros "díscolos" dentro del conglomerado oficialista. Para 2008 la herida era más que visible y las voces que desde dentro comenzaron a diferir en asuntos escenciales fueron muchas.

En educación se aprobó una LGE, la cual profundiza el actual fracasado sistema educacional chileno, algo parecido se realizo en previsión, para parchar el desastre del Transantiago se metió mano a la billetera fiscal inyectando millones y millones de pesos en un saco roto. Frente a estos temas y muchos otros las diferencias internas fueron muchísimas y el desangre se produjo.

En medio de todo este desorden interno se fueron acercando las presidenciales y había que escoger un candidato. Sonaron José Inzulza , Soledad Alvear y el mismísimo Ricardo Lagos. Pero cosa curiosa: ninguno de los tres quizo asumir la responsabilidad.

Para mi tanto José Miguel Inzulza como Ricardo Lagos fueron unos cobardes en materia política. Inzulza prefirió su cómodo sillón en la OEA a enredarse en una pelea que en lo personal creo nunca estuvo dentro de sus espectativas. Es decir, seamos realistas: Inzulza jamás ha soñado con ser presidente, que se lo ofrecieran es otro cuento. Lo del "Capitan Planeta Lagos" fue en su estilo: el era candidato pero sin primarias internas. ¿Qué tal?

¿Y Soledad? Hasta nunca Soledad. Un par de malas movidas políticas en las municipales 2008 y perdió todo el piso que alguna vez pudo tener en la coalisión.

Finalmente el que nunca pensamos que tenía alguna chance de ser el candidato terminó siéndolo: Eduardo Frei Ruiz Tagle, quien viene por su revancha supuestamente y que ha llevado adelante una candidatura llena de trabas.

Esta confundida y desgastada Concertación no logra alinear sus lineas tras Don Lalo. Estan divididos al punto de que un porcentaje de apoyo "fantasma" ronda en torno a la figura de Marco Enriquez-Ominami. Hay voces que argumentan que si los resultados de la encuesta CEP, proximos a aparecer a fines de Junio, no son favorables a Frei habría que bajar su candidatura.

A diferencia de 1994 , cuando salió electo presidente con más de un 55% de apoyo, hoy Frei se encuentra inmerso en una coalisión muy diferente a la que existía en ese entonces. Hoy la llamada "transición democrática" se acabó y hay una exigencia mayor frente a el candidato oficialista. En 1994 probablemente a muchos la figura de Frei les generaba desconfianza pero se lo tragaron porque creían en el proyecto de la Concertación, creían que el fondo era lo importante. Hoy las cosas son muy distintas y desde un comienzo desde distintos sectores mostraron diferencias frente a la elección del candidato democratacristiano.

Ya lo conocemos. Ya sabemos como piensa. Ya sabemos como actua. ¿Tendrá algo nuevo que ofrecer? Tal parece que por ahí va el problema. Eduardo Frei representa para muchos aquello que este país debe superar: una clase política arcaica poco representativa y congelada en el poder por ya casi 20 años.

La desconfianza es natural.

Saludos
¡Opinen!

Esteban


lunes, 1 de junio de 2009

Sebastián Piñera II: Esos malditos números.

Cuando los números sencillamente no dan

Mediaticamente lo vemos día a día: la sensación de triunfalismo en las lineas de la derecha es impresionante, sin embargo ¿será esta sensación real o es solamente lo que quieren proyectar cuando en realidad para dentro saben que los números no les están dando?

Por Esteban Martínez Covarrubias

En estos días en nuestro querido Chile múltiples encuestas han visto la luz señalando una clara tendencia: Sebastián Piñera representa hoy la primera opción para llegar a La Moneda a fin de año. Los medios le han entregado gran cobertura a este hecho. "Si las elecciones fuesen hoy Piñera sería presidente" - repiten una y otra vez.

Yo realmente no me trago demasiado este cuentito. Lo que los distintos analistas no analizan (la redundancia fue intencional :P) es que la candidatura de Piñera aparece en las encuestas liderando siempre con cerca de un 40% de las preferencias. Lamentablemente para él y su gente... no se es presidente con el 40%... ¡ni siquiera con el 49,9%!

Los números son frios. Y si revisamos el sitio http://www.elecciones.gov.cl/ podemos sacar importantes conclusiones.

¡Recordemos con datos en mano! Joaquín Lavín el año 2000 se enfrentó con Ricardo Lagos en una disputada segunda vuelta. En aquella ocasión la derecha estuvo más cerca que nunca se obtener la presidencia alcanzando un 48,6% de las votaciones ¡Casi, casi! .

Posteriormente, en las municipales del 2004 la derecha obtenía un 38,7% de las preferencias contra un 44,8% del oficialismo, este enfrentamiento entre las coalisiones se dió un año antes de la nueva batalla presidencial, esta vez entre la actual presidenta Michelle Bachelet y el mismísimo Sebastián Piñera, en 2005 abanderado de la derecha obtuvo un 46,5% en las urnas.

¿A donde voy? A que la derecha desde hace ya más de 10 años está obteniendo votaciones que rondan el 40% por abajo en municipales y estas aumentan a un poco más de un 45% en presidenciales, con lo cual claramente no le alcanza.

El año recién pasado vivimos una antesala de las elecciones que tendremos ahora en 2009. Se trató de las municipales 2008. La ocasión perfecta para ver cuanta a cuanta gente la derecha logra identificar o seducir con sus propuestas. Todos los candidatos tanto de Renovación Nacional como de la Unión Demócrata Independiente estaban completamente identificados con el rostro de Sebastián Piñera. ¿Resultados? 40,5% de la derecha contra un 38% aproximadamente del oficialismo.

En diciembre del año pasado la derecha celebró estos resultados (¡como no!...son políticos, nunca pierden). Celebraron por el hecho de haber obtenido como coalisión una mayor votación que la Concertación. Lo que ellos no vieron o no quisieron ver es que existió un 20% de votantes que dió su favor a candidatos "independientes", todos ellos "auto marginados" por diferentes razones de la Concertación pero ninguno de ellos cercano a la candidatura de Piñera.

Hablando claro: el 20% restante de los votos en las elecciones municipales 2008 iría en un escenario hipotético a parar claramente al candidato de la Concertación.

Entonces... ¿Por donde pasa el futuro de Piñera?

Analizando friamente los números observamos que la Concertación sea como sea, con un candidato o repartido en dos suma por lo bajo el 40% de las preferencias en este país. Si a esto sumamos el 5% que obtienen candidatos de izquierda o independientes (Arrate, Zaldivar) tenemos un 45% , cifra muy similar a la que Sebastián Piñera se acerca en estos momentos. Luego, hay entre un 5% y un 10% que ambas coalisiones deberán pelear.

¿Quienes son ellos? Los de siempre... sectores no identificados con ningún partido. Una cantidad de personas que vota "por el rostro" y no por ideas. Esas personas le dieron la victoria a Michelle Bachelet en 2005 y lo que es importante analizar acá es que esas personas NO votaron por la derecha en las municipales 2008, sabiendo que la derecha ES Sebastián Piñera.

Mediaticamente lo vemos día a día: la sensación de triunfalismo en las lineas de la derecha es impresionante, sin embargo ¿será esta sensación real o es solamente lo que quieren proyectar cuando en realidad para dentro saben que los números no les están dando?

Sebastián Piñera, si quiere ganar, necesita de un hombre: JOAQUÍN LAVÍN. Con él de la mano en la campaña puede que exista una chance de convencer a ese electorado indeciso que vota por rostros y no por ideas. Puede que le alcance porque hasta el momento, sin él, no le veo por donde. El problema se sucita en que Joaquín Lavín no se ha interesado ni involucrado demasiado en esta campaña, dando opción incluso por estos días de concentrar sus esfuerzos en presentarse por un cupo en la V región a diputado.

¿Que será? Quizás Joaquín Lavín no está muy convencido de "triunfo seguro" de Sebastián Piñera y prefiere desligarse de la campaña para no quedarse (como en 2000) sin nada o con suerte una alcaldía.

Aunque los medios digan lo contrario, e incluso con una Concertación absolutamente desconcertada, es la Alianza por Chile quien está complicada y quien corriendo practicamente sola no logra abrochar esta elección.

¡Opinen!

Esteban