Mostrando entradas con la etiqueta Marco E-O. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Marco E-O. Mostrar todas las entradas

lunes, 17 de noviembre de 2025

2025: Una Nueva Derrota.

 

Tras la derrota en el plebiscito constitucional de 2022 no quise más con la política por un buen rato. Dejé de escribir acá por lo mismo. El escenario posterior además me pareció predecible: considerando la minoría de la izquierda en ambas cámaras, sumado al rechazo apabullante de la propuesta de constitución, que decir, se veían venir cuatro años complejos para el gobierno de Gabriel Boric. Y bueno, efectivamente así fue. El clima siempre se mostró adverso, la derecha se mantuvo firme durante todo el período realizando una campaña del terror en los medios, instalando una constante sensación de inseguridad e inestabilidad económica dentro de la población.  

Se llegaba por tanto a esta nueva elección presidencial con un evidente ambiente adverso y la sensación de que la derecha corría con claro favoritismo. Tan así era el asunto que en dicho sector que se dieron el gusto de ir a la pelea en esta primera vuelta presidencial con no uno ni dos, con CUATRO candidatos. Y si bien durante estos años la favorita siempre fue Evelyn Matthei (por su experiencia política y el ser una persona de constante figuración en medios), entrando en 2024 José Antonio Kast abandonó el estratégico silencio para entrar con fuerza a la carrera, a quien se sumó por el ala derecha un emergente Johannes Kaiser y el siempre populista Franco Parisi. En frente, como era de esperar, las fuerzas se concentraron en la figura de la ex ministra del trabajo Jeannette Jara mientras que Marco Enriquez-Ominami decidió por quinta vez darse contra el muro de la realidad. 

Esta elección presentaba además una diferencia respecto a cualquiera anterior: el voto obligatorio. Por vez inédita deberían ir a votar cerca de catorce millones de chilenos, lo cual presentaba un escenario inédito. Y bueno, acá estoy de regreso luego de tres años de silencio dispuesto a comentar una nueva derrota para el progresismo, quizás la más calamitosa para el sector en toda la historia de Chile.  Y es que si bien se anticipaba un triunfo para la derecha, creo que en la cabeza de nadie figuraba una paliza de este tipo, una donde la candidatura de izquierda apenas alcanzó un 26,8% de apoyo mientras que la derecha sumada supera con creces incluso el 70% de las preferencias. Dicho en simple: la segunda vuelta es un trámite pues no hay manera lógica mediante la cual Jeannette Jara pueda revertir este resultado. 

Fuera del oficialismo hay dos grandes derrotados en esta elección: el progresismo en general (todas las fuerzas de izquierda, digamos) y la derecha tradicional (encarnada en la figura de Evelyn Matthei). Lo primero es por lo obvio, entre Jeannette Jara (26,8%) , Marco Enríquez-Ominami (1,2%) y Eduardo Artés (0,66%) ni siquiera hacen un 30% de las preferencias. Dramático considerando que el piso que se pensaba obtener era una cifra cercana al 38% obtenido por la opción "Apruebo" en el Plebiscito Constitucional de 2021. Es decir, se sabía que era difícil ganar esta elección pero todos esperábamos estar al menos cerca de dicho piso. Pero ni eso. La segunda derrota estrepitosa es la de Evelyn Matthei. Su cuarto lugar entre los cuatro candidatos de derecha (con un pobre 12,4%) da muestras de como el sector ha sido consumido por las fuerzas neo fascistas estilo Donald Trump, Javier Milei o Nayib Bukele, sin tener poder de respuesta principalmente ante el Partido Republicano. 

La estrategia por tanto de José Antonio Kast de mostrarse algo más moderado que en elecciones anteriores le ha funcionado, dejándolo prácticamente instalado como el futuro Presidente de Chile. Las razones del porque la derecha más conservadora está conectando de manera tan evidente con las clases más populares del país quizás las analizo más adelante en otro texto, por ahora no queda más que beber este trago amargo y asumir el presente.

jueves, 30 de septiembre de 2021

¿Carrera ganada?

Hoy me entregaré a un trabalenguas, pero allá voy...

Frente a la próxima elección presidencial en Chile, para nadie es secreto que Gabriel Boric corre como principal favorito. Contextualicemos: la izquierda en Chile realizó dos primarias, una contó una importante concurrencia (1 millón 700 mil personas) y en ella el candidato de Convergencia Social superó al comunista Daniel Jadue (en lo que en jerga futbolística llamamos "una final anticipada"), mientras que otra enfrentó a Yasna Provoste (Demócrata cristiana) con Paula Narváez (Partido Socialista) con escasa participación (una ridiculez: 200 mil personas). Sin embargo, más allá de estas primarias, es lógico pensar que la votación en las presidenciales de Yasna Provoste debería ser mucho mayor que dicha cifra y esta se debería acercar a lo obtenido por su sector obtuvo en la elección de Constituyentes de 2021. En ese entonces, entre la DC, el PS, el PPD, Partidos Liberal y Radical sumaron aproximadamente 800 mil votos. Por ahí debería andar Yasna Provoste. Entre 600 mil y 750 mil votos. 

En aquella elección de Constituyentes el pacto de Gabriel Boric obtuvo cerca del millón de votos (por arriba), lo cual sería esperable que sostuviese para la presidencial, quizás un poco más, pues podría sumar algo (poco) de la votación de la llamada Lista del Pueblo y simpatizantes del Partido Comunista. Entre un millón 200 mil y 300 mil votos podría ser mi pronóstico. Y siguiendo con la izquierda, en la elección presidencial de 2017, Marco Enriquez Ominami obtuvo algo más de 300 mil votos y Eduardo Artés 30 mil votos, el primero yo pensaría que podría mantener dicha cifra pero el segundo podría aumentar, considerando que la Lista del Pueblo no tiene candidato, y este era el pacto de miradas más radicales dentro de la izquierda. Por ende, yo pronosticaría 300 mil votos para ME-O y unos 100 mil para Artés.

Pasándose a la vereda del frente, Sebastián Sichel (el candidato oficial de la derecha, el que cuenta con el apoyo de Sebastián Piñera y el oficialismo) obtuvo 670 mil votos en su primaria, a lo que debería sumarse la votación de la UDI, RN y Evopoli, lo cual debería acercarlo al millón de votos, mientras que José Antonio Kast debería mantener su votación obtenida en la presidencial de 2017 (el votante de ultra derecha es un voto duro, se sabe), es decir, 500 mil votos aproximadamente. Finalmente, el candidato fantasma Franco Parisi sigue en EE.UU y nada hace pensar que venga a Chile (yo pronostico que ni siquiera vendrá para votar) , lo cual debilita su opción y pese a que en las elecciones de 2013 obtuvo poco más de 600 mil votos, en esta ocasión no lo veo superando los 300 mil, lo cual sigue siendo una cifra increíble considerando que el hombre no aparece en medios desde hace casi diez años. Solo en Chile...

En definitiva, mi pronóstico a día de hoy, y con una participación cercana a los 4.3 millones de personas, sería: Boric 1.3 millones (31%) , Sichel 1 millón (23%) , Provoste 750 mil (18%) , Kast 500 mil (11%) , ME-O 300 mil (7%) , Parisi 300 mil (7%)  y Artés 100 mil (2%).

A ver como me va en ese 21 de noviembre...

miércoles, 13 de noviembre de 2013

Pronóstico electoral

A una semana de las elecciones, me la juego. Basado en los siguientes hechos:

1 - Para la elección de 2009 (y las anteriores) votaron 6.9 millones (voto obligatorio). Siempre he creído que con voto voluntario, de ahí se bajan un millón de personas, principalmente gente pobre y viejos. Es decir, del padrón antiguo, votan este domingo entre 5.5 y 6 millones creo yo.

2 - En 2005 Michelle Bachelet obtuvo 3.2 millones en primera vuelta y 3.7 millones en 2da vuelta (se le sumaron comunistas + varios). En 2009 Eduardo Frei obtuvo en segunda vuelta 3.3 millones. Ahora, en la primaria de este 2013 Michelle Bachelet obtuvo 3.2 millones, es decir, sus votantes se mantienen dentro del margen esperado. Comparado con la segunda vuelta de 2005, Michelle Bachelet tiene 500 mil votos menos. Soy un convencido de que para la primaria Michelle Bachelet movilizó practicamente a todos sus votantes (comunistas incluidos). Es decir, pronostico que en esta elección Bachelet saca 3.5 millones de votos. 

1ra conclusión: Bachelet no inscribió a gente nueva para esta elección. Su voto es duro, es prácticamente la misma gente que votó por ella en 2005, pierde unos 300 mil votos de gente que se margina para esta elección. 

3 - Acá viene lo especial, lo dificil de explicar: la derecha. Ellos vienen sacando con el padrón antiguo desde 1999 un poco más de 3 millones (Lavín 3.4 / Piñera 3.3 y 3.7). Sebastián Piñera en 2010 obtuvo en primera vuelta 3 millones de votos, pero ahora en primaria la derecha sacó 800 mil votos. Es evidente que esa no es su votación real y ahora para la presidencial debería aumentar pero ... ¿cuánto? No veo por donde sumen 2.2 millones de personas para recuperar su votación normal. ¿Sumarán un millón? (lo cual ya es bastante). Pronostico entonces para Evelyn Matthei una votación de 1.8 millones. 

2da conclusión: La derecha pierde 1.2 millones de votos para esta elección, ahora, del millón de personas que yo digo que dejan de votar, Bachelet pierde 300 mil y la derecha 700 mil, por lo tanto, hay aún así 500 mil votos tradicionales de derecha que a alguien distinto tienen que ir a parar: Franco Parisi. 

4 - La derecha pierde para esta votación 1.2 millones de votos. 0.7 es gente pobre o vieja que se abstiene de votar pero 0.5 no va a ir a parar a Marco Enriquez, Marcel Claude , Sfeir ni Roxana Miranda. Franco Parisi obtiene esa votación y además suma nuevos jóvenes que votan por primera vez. ¿Cuántos? 500 mil. Pronostico 1 millón de votos para Franco Parisi. 

5 - Marco Enriquez Ominami obtuvo en 2009 1.4 millones de votos, sin embargo, más de la mitad de esa votación era tradicional de la Concertación. Gente de izquierda que no votó por Eduardo Frei pero si había votado por Bachelet en 2005 (Bachelet 3.2 millones en 2005 / Frei 2.1 millones en 2009) . Entonces, Marco Enriquez le robó voto a la Concertación pero hoy Bachelet recuperó esos votos. Es decir, Marco Enriquez se queda con unos 400 mil votos de esos 1.4 millones. Sumará gente nueva ...pero ¿cuánta? ¿300 mil? Ok. Pronostico 0.7 millones de votos para Marco Enriquez. 

6 - Marcel Claude. Del padrón antiguo Marcel no suma muchos votos. Habrán molestos con el Partido comunista, habrá algo de fuga de votos de Marco Enriquez, también el voto del Partido Humanista (100 mil votos en la última parlamentaria) y gente nueva. Nuevamente Michelle Bachelet arrasa con los candidatos de izquierda y pronostico 300 mil votos para Marcel Claude. 

7 - Finalmente los marginales:
Roxana Miranda (será la sorpresa de esta elección) : 250 mil votos
Alfredo Sfeir: 150 mil votos
Ricardo Israel: 30 mil votos
Jocelyn Holt: 20 mil votos 

EN DEFINITIVA. MI PRONÓSTICO ES El SIGUIENTE :

De un total de 7.750 millones de votos (6 millones del padrón antiguo + 1.7 millones de nuevos votantes:

Michelle 45.1 %
Matthei 23,2%
Franco Parisi 12,9 %
Marco E  9.3 %
Marcel  3.8 %
Roxana 3.2 %
Sfeir 1.8 %
Israel 0.4 %
Jocelyn Holt 0.3 %

Veremos a cuanto le apunto...

viernes, 7 de junio de 2013

El nuevo naipe

La hora de la verdad

Para las elecciones de 2010 tuvimos casi 7 millones de votantes, todos ellos obligados a votar por ley. A fines de este año contaremos con un nuevo padrón electoral, cerca de 12 millones de personas estarán en condiciones de votar, por ende, al fin podremos sacar una fotografía precisa acerca de la realidad chilena.

Por Esteban Martínez Covarrubias (@emartinec)

Desde hace tiempo vengo convencido de que el duopolio concertación/derecha se encuentra completamente alejado de la realidad chilena. Enclaustrados en su burbuja de poder han sido incapaces de leer correctamente las necesidades que presenta el país. Y siendo honestos, hasta hace unos años les había ido bastante bien con aquello, sin embargo, dentro de su miopía cometieron, lo que en lenguaje tenístico llamaríamos, un error no forzado: promovieron el voto voluntario. Y puede que paguen caro aquello ya que abrieron una puerta no tan fácil de cerrar, le dieron poder al pueblo.

La inscripción automática y el voto voluntario aportan un elemento de incertidumbre frente al ejercicio democrático. No sabremos hasta el mismo día de las elecciones cuanta gente efectivamente se motivará a votar, cuanta población joven se integrará al padrón y de paso cuanto adulto mayor se auto marginará del proceso. Ahora, de todas maneras de algo estoy seguro: el duopolio temblará. Ya no la tienen tan segura como en años anteriores. Con un padrón electoral viejo, estático (prácticamente el mismo desde 1990) y muy marcado por lo que fue la dictadura, era muy complicado que opciones independientes obtuviesen altas votaciones, bien sabemos que una población mientras más joven sea menos miedo a los cambios tendrá pero como en Chile los menores de 35 años prácticamente no participaban en las elecciones, era lógico que elección tras elección se obtuviesen los mismos resultados.

Sin embargo, a fin de años tendremos cerca de 12 millones de potenciales electores, casi la mitad de ellos estarían votando por primera vez. Existirán (nunca faltan!) quienes de todas maneras, pese a existir inscripción automática, no votarán. Pero de igual manera podremos (por fin!) conocer con claridad que porcentaje de la población chilena se encuentra disconforme con el estilo de vida que el duopolio viene ofreciendo desde hace ya practicamente 30 años, que porcentaje se encuentra harto de todo al punto de entregar su apoyo a opciones alternativas

¿Hagamos política ficción por un rato? En la pasada elección votaron casi siete millones de personas, tres millones de ellos votaron por la derecha, cuatro se repartieron entre Concertación y Marco Enriquez Ominami. Asumiendo que Michele Bachelet cuenta con una adhesión aplastantemente mayor que el que poseía Eduardo Frei en 2010 y que además contará con el apoyo irrestricto de sus nuevos aliados del Partido Comunista, podríamos asumir que Michelle comienza esta carrera con un apoyo cercano a los tres millones y medio de votos. El punto está en quienes se suman, los cuales deberían, por lo bajo, sumar cerca de otros tres millones de votantes y dudo se incorporen a las elecciones para apoyar las candidaturas de Bachelet, Allamand o Longueira.  

En este nuevo escenario entran (realmente) a competir candidatos como Marco Enriquez Ominami, Franco Parisi o Marcel Claude. Los tres proponen cambios importantes sobre lo establecido, Marco Enriquez por una vía más institucional, cree en los cambios colectivos pero alejados del orden político que hoy nos rige, su apuesta está en romper el eje concertación/derecha y crear nuevos referentes. Franco Parisi habla de generar cambios sin partidos, terminar con los "amiguismos" e insiste con el asunto de la meritocracia. Mucho de populismo y personalismo en su propuesta ¿no? Finalmente, Marcel Claude personifica el rol radical en esta jugada, está por romper con todo el sistema político y económico para comenzar prácticamente desde cero, alejado del liberalismo económico.  

Sea como sea, entre estos tres candidatos deberían repartirse un tercio de la torta y si alguno logra dispararse por sobre el resto puede que amenace el paso a segunda vuelta del candidato de la derecha. La política de los tres tercios parece poco a poco regresar, a fin de año verificaremos esta teoría. 

sábado, 30 de marzo de 2013

El desafío de Marco

Marco Enríquez-Ominami reloaded

El gran desafío de Marco Enríquez-Ominami para esta elección es el de presentar una propuesta de gobierno potente, coherente y que logre generar apoyo significativo real, es decir, dejar de representar el voto protesta, el voto rechazo y pasar a encabezar una alternativa efectiva de cambio.

Por Esteban Martínez Covarrubias (@emartinec)

Las elecciones presidenciales de 2009 resultaron novedosas en múltiples aspectos, comenzando por lo obvio, cayó (al fin!) la Concertación. Pero también vivimos otro asunto interesante: por primera vez desde el regreso a la democracia en 1990 un candidato no perteneciente al eje derecha/concertación resultaba efectivamente competitivo. Antes muchos lo habían intentado, tuvimos a Max Neef en 1994, a una Gladys Marín en 2000, a Tomás Hirsch en 2005 pero fue Marco Enríquez Ominami el primero en lograr remecer el, hasta ese entonces, estático padrón electoral chileno.

Sin embargo, la duda es legítima: ¿fue efectivamente Marco Enriquez o simplemente el desgaste de la Concertación lo que provocó el remezón? Siendo más preciso aún : si el candidato de la Concertación no hubiese sido Eduardo Frei, si Marco Enríquez no se hubiese enfrentado a una coalición de gobierno tan deteriorada ¿habría logrado la cifra del 20% de adhesión ? 

El gran desafío de Marco Enriquez Ominami para esta elección es el de presentar una propuesta de gobierno potente, coherente y que logre generar apoyo significativo real, es decir, dejar de representar el voto protesta, el voto rechazo y pasar a encabezar una alternativa efectiva de cambio. Y en aquella dirección lo hemos visto durante las últimas semanas, apareciendo en diversos medios e intentando dar a conocer su propuesta (*), lo cual desde ya me parece positivo, considerando que ni la concertación ni la derecha tienen plan de gobierno y que ambas coaliciones se encuentran más preocupadas de encontrar el rostro que les permitiría recuperar/mantener el poder y no discutir acerca de lo que harían con ese poder.


No puedo entonces referirme en este blog a lo que la concertación quiere para Chile, ya que salvo ideas vagas no hemos oído durante todos estos años ninguna propuesta clara aún por parte de ellos. Lo mismo corre ente,para la derecha, aunque lo lógico sería asumir que los tipos intentarán darle continuidad a una política económica subsidiaria y centrada en el crecimiento económico, aspectos que han caracterizado al gobierno de Sebastián Piñera. Sin embargo, Enríquez - Ominami ha apuntado sus dardos de manera muy clara, afirmando en reiteradas ocasiones el que ha sido el sistema político el que ha fallado en Chile y que el hermetismo de este ha impedido (y seguirá impidiendo) la realización de cambios profundos en el país.

Efectivamente cambiar la constitución en Chile es complicado. De hecho, cualquier modificación relacionada con las atribuciones del Estado, reguladas constitucionalmente, requieren como mínimo la aprobación de los 4/7 de los senadores y diputados en ejercicio, es decir, casi un 60% de ambas cámaras, lo cual bajo un sistema electoral binominal es prácticamente imposible de alcanzar por algún sector político. Marco Enríquez - Ominami propone entonces saltarse al poder legislativo, promoviendo un plebiscito que permita poner sobre la mesa el tema de la constitución y generar cambios desde allí. Es una apuesta arriesgada pero muy práctica considerando el limitado margen de acción que posee el candidato dado el hermético sistema electoral chileno. No nos olvidemos de que el sistema binominal impide la entrada al congreso de las minorías, un ejemplo claro de lo que menciono fue el caso del distrito 20  (Estación central / Maipú/ Cerrillos) para las parlamentarias de 2009  (**), ocasión en que Alvaro Escobar (Independiente por la lista de Marco Enriquez- Ominami) obteniendo el segundo lugar en las votaciones (21,85%) no resultó electo, en desmedro de Pepe Auth (PPD), quien llegó tercero (20,70%) pero si llegó al congreso. Así es el sistema, así funciona la democracia en Chile. 

Es clara, directa, valiente y válida entonces la propuesta de Enríquez, quien ha apuntado sus dardos hacia la constitución, entendiendo que el cambio que necesita Chile no es  en un inicio económico sino que político y que mientras la constitución funcione como lo ha hecho desde 1980, ningún cambio responderá a las necesidades reales del país. 

(*) http://www.chilevision.cl/home/content/view/452716/229/

(**) Ver resultados Distrito 20  http://www.sitiohistorico.elecciones.gob.cl/SitioHistorico/index2009_dipu.htm

viernes, 15 de enero de 2010

Marco y su apoyo a Frei

Nunca más "Marquito". Hoy es MARCO
Pasaban los días y Marco no se pronunciaba. Finalmente, en la meta misma decidió entregar su apoyo a la candidatura de Eduardo Frei. ¿Desición inteligente, torpeza o derechamente una traición a sus principios?

Por Esteban Martínez Covarrubias

De que su mirada de país se acerca más a los planteamientos de la Concertación que a los de la Alianza por Chile, que duda cabe. De que su pasado se encuentra ligado al mundo Concertacionista ni hablar. Sin embargo Marco Enríquez-Ominami se cansó durante la campaña de escupir al aire, de cerrar la puerta una y otra vez a la posibilidad de apoyar en segunda vuelta la candidatura de Eduardo Frei. Las razones en ese entonces parecían cuerdas. Dadas sus intenciones de rearticular el mundo de la centro izquierda y de paso "limpiar" la política nacional (¡Que ambicioso sonaba!) un apoyo al oficialismo no tenía sentido.

Si, eso en el papel. Pero sabemos que la realidad dista muchísimo de la teoría y las buenas intenciones. La política es el juego de las ideas pero también una lucha de estrategias y poder. La ética en política es un hilo delgado que muchos estiran a más no poder. Hoy Marco ha aprendido y se ha empapado de aquello.


Se la jugaron por completo en la elección presidencial y parlamentaria y perdieron. Obtuvieron una votación respetable, importante, impredescible, todo lo que quieran... pero perdieron. Y en política como en las guerras la historia la escriben los vencedores. Fue así como el primer paso lo dió su padre, Carlos Ominami, al asistir a la mismísima casa de Eduardo Frei y entregarle su respaldo para segunda vuelta. ¿Lo habría apoyado de haber resultado electo senador por la quinta región? ¡Por supuesto que no! Pero así es la vida. Hubo que poner caras bonitas, tragarse el orgullo y posar para la foto. Es que así es esto. "Sin llorar" - como dicen algunos.

Es probable que a muchos (me incluyo entre aquellos) les habría gustado oir el portazo de ME-O a la Concertación. Es probable que muchos habrían disfrutado con un público llamado a anular en segunda vuelta por parte del candidato "díscolo". Es probable que muchos deseaban un llamado que saliese del estómago y no de la cabeza de Marco E-O. Aquel acto, el de llamar publicamente a votar nulo o derechamente no pronunciarse, habría sido bien visto por muchos sin embargo habría significado la muerte de Marco E-O dentro del mundo de la política. Habría sido una torpeza y un suicidio.

Sino, habría que preguntarle a Tomás Hirsch que fue de él tras su arranque personal en 2005 en que organizó una conferencia de prensa y llamó a anular el voto en segunda vuelta. A diferencia de Tomás, el Partido Comunista contó hasta 10, se tragó las palabras, dejó el estómago de lado y apoyó a Michelle Bachelet en segunda vuelta. ¿Quién es Tomás Hirsch hoy en política? Un tipo tremendamente consecuente, valorable y respetable, pero inexsistente. ¿Donde está el Partido Comunista? En el parlamento. Uno no se vendió, los otros transaron. Uno murió, los otros sobreviven.



Todo esto lo debe haber tenido en mente Marco al momento de llegar al micrófono y con una cara larga de más de 2 metros anunciar que votará por el "candidato del 29%". Marco comprendió que sin una plataforma parlamentaria estaba perdido. De no pronunciarse con respecto a la segunda vuelta perdía por ambos lados. De triunfar Eduardo Frei sería despreciado por este mundo y se le enrostraría el que "no lo necesitaron para ganarle a la derecha" y de perder Frei la cosa sería peor, Marco E-O sería culpado publicamente por su silencio.


Hoy Marco E-O se encuentra en una posición expectante. De triunfar Eduardo Frei se le agradecerá el gesto y su intención de transformar "desde adentro" el mundo Concertacionista será acogido por muchos. De triunfar Sebastián Piñera la mochila de la derrota no se la pone él. Se lava las manos absolutamente y puede trabajar tranquilo en torno a su articulación partidaria. Es probable que con su gesto haya perdido credibilidad dentro de sectores jóvenes de centro derecha, sin embargo aquel sector es precindible en contraste con los adeptos que ganará en el mundo de la izquierda. ¿O a alguien se le pasó por la cabeza alguna vez que Marco sería un candidato transversal? ¿Uno de aquellos "sin color"? ¿Un político amorfo? ¡Por favor! Marco viene del mundo de la izquierda y su pretención es transformar este sector. Luego es ahí donde debía crecer y con esta desición es ahí donde apuntó.

El problema está eso si en la habladuría. Para justificar su apoyo al oficialismo, ME-O esgrimió una serie de argumentos que lo alejarían de la derecha (aludiendo incluso al asesinato de su padre). Todos falsos. La verdad es que Marco tomó la desición con la cabeza, dejó de lado lo que le decía el corazón y el estómago para velar por su sobrevivencia. Se aferró a aquello de que "el fin justifica los medios" y con esto se transformó en un político de verdad. Con esa serie de palabras dichas con muy poco convencimiento pero que había que decir Marco se transformó en un político con mayúsculas. Ya nunca más será "Marquito". Ha crecido.


Saludos
¡Opinen!

lunes, 14 de diciembre de 2009

Resultados Presidencial

Ganadores en problemas

Listos los resultados de la primera vuelta: Piñera 44.05% , Frei 29.6 % , ME-O 20,13% y Arrate 6.21%. Entonces, ¿Ganaron Piñera y Frei ?, no me parece.

Por Esteban Martínez Covarrubias

Cada uno de los comandos parecía tener alguna razón para celebrar tras los resultados de la elección presidencial realizada el día domingo. Sebastián Piñera celebra el haber superado la barrera del 40%, Eduardo Frei el paso a segunda vuelta de manera más o menos holgada, Marco Enríquez-Ominami ser el primer candidato independiente que logra tan alta votación en la historia de Chile y Jorge Arrate el obtener un resultado histórico para la izquierda chilena. Eso en el discurso oficial, ahora, en la intimidad sabemos que algunos ganaron más que otros e hilando fino me parece que los dos candidatos que quedan en el camino esta vez son los que más razones para celebrar tienen.


¡De atrás para adelante! Jorge Arrate y el Partido Comunista tienen razones de sobra para celebrar. En primer lugar por lo evidente, el 6.21% logrado es la votación más alta en la historia de la izquierda chilena en la etapa post-dictadura y tiene el mérito de ser completamente puro, es decir, cada uno de los 430.824 chilenos que escogieron la opción de Arrate votaron por ideales y convicciones. Votaron por un proyecto de país y no por un cartel publicitario. En un país en donde los millones de dolares que se invierten en campaña espantan, el que un candidato convenza a tantas personas sólo con el mérito de su discurso me parece notable. Jorge Arrate fue un excelente candidato, fue por lejos quien mejor se dirigió al país en los dos debates transmitidos por televisión abierta y quien aprovechó de mejor manera su franja televisiva. Prueba de esto fueron sus consecutivas alzas en las encuestas y el porcentaje final obtenido.

Además, la elección de 3 diputados por parte del Partido Comunista transformaron al pacto "contra la exclusión" en un completo éxito y permiten que por primera vez desde 1990 diputados "no-neoliberales" participen en la discusión parlamentaria.


Marco Enríquez-Ominami celebró su 20% como si hubiese ganado la elección y la verdad es que no era para menos. Su candidatura sumó desde la nada y alcanzó un apoyo que en sus inicios jamás nadie imaginó. Este apoyo le da una plataforma sólida para trabajar de aquí a futuro con la confianza de que su mirada crítica en relación al agotamiento de las dos coaliciones que gobiernan el país es acertada y compartida por parte importante del electorado.

¡Cuidado eso si! Que las candidaturas "eternas" corren el riesgo de terminar agotándose y cayendo por su propio peso. ME-O deberá encontrar un equilibrio entre el no sobre exponer y desgastar su imagen (como le ocurrió a Lavín tras la elección de 1999) pero a la vez intentar participar del debate político nacional, aspecto que le será particularmente complicado al no contar con ningún parlamentario electo (a diferencia de la opción comunista).


Por otra parte, si hay un sector que la tiene difícil para esta segunda vuelta es el de Eduardo Frei. Gastó muchísimo más dinero en campaña que Marco y contó con el apoyo de la maquinaria de gobierno, sin embargo no alcanzó a obtener ni siquiera un tercio de las preferencias en primera vuelta. Muy poco para una candidatura oficialista ese 29%, un porcentaje que viene a demostrar mi tesis de que la Concertación viene sosteniéndose en el poder desde hace una década en base a rostros carismáticos y nada más: Lagos "el papá mandón", Bachelet "la mamá simpática". Hoy cuando el candidato era más bien "el tio latero" la gente dió la espalda. Si el candidato hubiese sido Insulza o incluso Soledad Alvear es seguro que los resultados habrían sido mejores, pero no por ideas sino por rostros. La Concertación desde el punto de vista ideológico es una coalisión absolutamente muerta. Un cadaver en coma que se mantiene en vida solamente gracias a ese tremendo pulmón artificial llamado PODER. Es probable que la derecha chilena esté en tan malas condiciones como la Concertación, sin embargo las ansias de llegar a La Moneda le entregan una convicción que no se observa en la coalisión oficialista.


Ahora, el que Sebastián Piñera llegase adelante en primera vuelta no fue sorpresa para nadie, no existen razones por ahí para que su sector celebre. Tampoco deberían haberlas en el porcentaje obtenido, pues dada la cantidad de quiebres internos que sufrió la Concertación y considerando que la centro izquierda fue a la elección con 3 candidatos (Frei, ME-O y Arrate) un 44% no me parece un resultado tan alentador, de hecho es el menor obtenido por la derecha desde 1994.

¿Entonces que celebra Piñera y la Alianza? Me parece que ellos más que sus logros celebran el mal resultado de Frei. A Piñera le convenía que ME-O sumara apoyo pues este evidentemente en su mayoría le restaba a la opción de Frei y de la misma manera todas las esperanzas de la Alianza por Chile para segunda vuelta pasan porque el rechazo del votante ME-O hacia la figura de Frei sea tan grande que opten por caras nuevas para el siguiente gobierno y con esto voten Piñera.

Y bueno, ya vendrán los análisis en torno a las propuestas tanto de Frei y Piñera para la segunda vuelta, sin embargo por lo pronto me parece que en realidad ni Piñera ni Frei tenían el domingo por la noche demasiadas razones para celebrar los resultados de la primera vuelta. Sabemos que para las cámaras hay que poner sonrisitas y discursear bonito, pero ambas candidaturas tienen más que claro que para segunda vuelta la tienen complicada.

¡Opinen!

Esteban







jueves, 10 de diciembre de 2009

Educación II

Educación: La gran ausente

Todos los problemas del mundo parecen solucionarse con aquella palabrita mágica: educación. Sin embargo ninguno de los candidatos con opciones de triunfar está dispuesto a ensuciarse las manos en el tema.

Por Esteban Martínez Covarrubias

El síntoma es observable por cualquiera: pese a que durante los últimos 20 años los gobiernos de la Concertación han aumentado año a año y de manera considerable el presupuesto de educación (entre 1996 y 2008 los gastos fiscales en educación aumentaron en un 140%) los resultados se encuentran estancados desde hace mucho (SIMCE, PSU y mediciones internacionales) . Si a eso le sumamos datos extras como el 10% de ausentismo en la rendición del proceso PSU 2009 (nunca en la historia se había dado una cifra tan alta, más de 30 mil estudiantes prefirieron dormir hasta tarde aquella mañana de prueba) tenemos una conclusión clara: el modelo de mercado educativo chileno se cae a pedazos.

Ahora, si bien los síntomas parecen ser reconocibles por todos los candidatos, es en el diagnóstico de la enfermedad donde comienzas las diferencias y en el tratamiento de esta ni hablar. Para Sebastián Piñera el problema es de financiamiento y de gestión. Según sus colaboradores "el problema está en que el Estado se involucra en tareas que no hace bien". Dicho en otras palabras: "el Estado no debe gestionar colegios, para eso están los sostenedores. El Estado debe preocuparse de trabajar planes, programas de estudio y soltar el billetito que financie compartidamente colegios".

Es decir, y como era de esperar, Sebastián Piñera considera que el modelo de subvenciones en educación debe ser profundizado. Mayor autonomía para los sostenedores y menos centralismo.

Por otro lado Eduardo Frei habla de gastar más, más y más. Poniendo énfasis en las diferentes áreas donde se ocupará este dinero. Nada muy novedoso por cierto. No encontré una medida en la web de Eduardo Frei que apuntase a cambiar las direcciones de un sistema educativo evidentemente en crisis. Todas sus propuestas apuntan a aumentar el gasto y con esto la cobertura educativa, tal como lo viene haciendo la Concertación desde hace mucho.

O sea, para Eduardo Frei lo que se ha hecho está bien y se debe mantener la misma linea ampliando cobertura en educación primaria y universitaria (el clásico discurso de que "todo joven con capacidades tendrá financiamiento para sus estudios superiores").

El caso de Marco E-O no es demasiado distinto a lo mencionado. Al ingresar a su web nos encontramos con un enlace que nos invita a conocer "66 medidas para la educación" . En estas tampoco se habla de cambiar direcciones sino de un fortalecimiento de la educación pública. ¿Y cómo? ¡Exacto! Aumentando el gasto por alumno y la cobertura. O sea, nada nuevo.

Finalmente Jorge Arrate aparece como el único candidato que si menciona la necesidad de generar un cambio real y sustancial en torno a direcciones educativas. Para esto propone terminar con la municipalización y generar nuevos enfoques educativos trabajando en conjunto con los docentes. Su talón de Aquiles en el tema sigue siendo su apoyo hacia la candidatura de Eduardo Frei, esto pues la candidatura oficialista propone mantener el modelo educativo actual, lo que en teoría se opone al planteamiento de Jorge Arrate y el Partido Comunista , entonces ¿Cómo se entiende el apoyo?

La madre del cordero

En mi opinión los planteamientos educacionales de Piñera, Frei y ME-O son débiles básicamente porque diagnostican mal la enfermedad. Equivocan el punto de partida. Es decir, enfocan sus fuerzas en torno a mejorar la calidad de la llamada "educación pública", es decir, los Colegios Municipales. No comprendiendo que la mayoría de los colegios en Chile no son Municipales, sino que Particulares Subvencionados. Pero no sólo eso, sino que ambos tipos de establecimientos presentan pésimos resultados académicos. Pero con los Particulares Subvencionados nadie se mete. ¿Entonces? ¿Por donde pasa el tema?

¡Analicemos! La educación municipalizada es de mala calidad en Chile por diversos factores pero principalmente a causa de el sistema educativo de mercado Chileno. Me refiero a que al existir en Chile colegios pagados y colegios gratuitos, resulta evidente que los sectores más vulnerables del país se educarán en colegios gratuitos, es decir, municipales. Por esta razón los colegios municipales concentran a niños y a jóvenes de escasos recursos y funcionan como verdaderas cárceles en ese sentido, es decir, reúnen a personas con bajos índices educacionales y por ende hacen mucho más dificil la labor educativa.
Esto debe cambiar. Por el momento y de manera urgente los resursos en establecimientos municipales deben enfocarse no sólo al trabajo en aula, sino que atacar de manera íntegra el círculo de pobreza de los alumnos, de esta manera rodearemos el problema. Pero a largo plazo debe proyectarse un sistema de integración que no discrimine a los estudiantes por los ingresos mensuales de sus padres. Dicho de manera simple: la educación debe ser gratuita. Los niños deben asistir al colegio que quede más cerca de su hogar o escoger aquel cuya orientación valórica sea compartida por los padres, pero no deben escoger un colegio por el valor de su mensualidad.

Ahora, por el lado de los colegios Particulares Subvencionados la pata también se encuentra coja. Al presentarse los colegios como verdaderas opciones de negocio resulta muy fácil para un sostenedor "hacer como que educa" pero simplemente mantener un colegio en pie con meros intereses económicos personales. Es necesario exigir metas de superación a los colegios particulares subvencionados, las cuales de no cumplirse, deben acarrear sanciones drásticas en el largo plazo. No se puede seguir permitiendo el lucro a costa de derechos humanos básicos y de la dignidad de los chilenos.

Lamentablemente los candidatos eluden el tema y han decidido no ensuciar sus manos donde justamente había que meterlas. Tres de los cuatro habla de hacer "más de lo mismo". Luego, nada pasará en materia educativa en Chile durante los siguientes 4 años. La educación de calidad acá deberá seguir esperando gane quien gane.

Saludos
¡Opinen!

Esteban

domingo, 6 de diciembre de 2009

Factor Marco-Piñera

¿Por donde pasará el tema?

Dos variables decidirán este próximo domingo el futuro de Chile. Habrá que tener ojo con ellas.

Por Esteban Martínez Covarrubias

A una semana de las elecciones las cartas están jugadas. No tengo ninguna duda en relación a que el llamado "fenómeno Marco" ha marcado y terminará definiendo los resultados. La mayoría de los analistas así lo dicen, sin embargo muy pocos van más allá de lo evidente. Es decir, casi todos se mueven en eso de que lo más probable es que Frei pase a segunda vuelta y que los votos de Marco E-O definirán la elección. ¡Tremenda novedad!

Yo siendo ningún experto. Siendo un tipo común y corriente observo que la situación es perfectamente cuantificable. En primer lugar mantengo mi posición de que me parece improbable que Marco E-O pase a segunda vuelta, las razones ya las argumenté un par de semanas atrás. Y en segundo lugar creo que el gran tema acá es analizar por donde pasaría la hipotética victoria de Sebastián Piñera en segunda vuelta.

En relación a ese punto mi primer comentario es que la suerte ya está echada. Me refiero a que cada votante ya tiene su decisión tomada para la primera y segunda vuelta, la campaña que realizarán los candidatos en enero me parece una mera formalidad. Hay que llevarla adelante, claro, pero en lo práctico salvo que ocurra algo demasiado importante, el destino ya está escrito. Indecisos a esta altura ya no hay.

Mi segundo comentario es que numéricamente el triunfo de Sebastián Piñera dependerá básicamente de dos variables: que tan cerca se encuentre su opción del 50% y que tan alta sea la votación que obtenga Marco E-O. La conjugación de estas dos variables marcará el resultado final.

Me explico sin tantos rodeos: si con 1/3 de los votos obtenidos por Marco E-O en primera vuelta a Sebastián Piñera le alcanza para llegar al 50% +1 de los votos, entonces ganó.

Hoy escuchaba en Estado Nacional a Jorge "pirincho" Navarrete argumentar que Frei triunfará dado que los votantes de Marco E-O finalmente terminarían optando por su opción en segunda vuelta frente a un eventual gobierno de derecha (es decir, el clásico voto "por el mal menor"). Donde creo que Jorge se equivoca profundamente es en no tomar en cuenta el perfil del votante de Marco E-O. Es cierto que parte importante de aquellos votantes traspasarán su voto en segunda vuelta a Frei (por la razón que sea pero lo harán), así como la mayoría de los votantes de Jorge Arrate también lo hará , sin embargo al menos 1/3 de aquellos votantes (no tenemos evidencia empírica de aquella cifra, lo sé, pero ahí me la juego) no cuentan con una carga ideológica clara a la hora de votar, son votantes jóvenes que están con Marco E-O por lo que representa su figura :un tipo joven, una cara nueva que se reveló contra la política tradicional. Son personas que se creen el cuento de que "Chile necesita un cambio". Luego si no pasa Marco E-O a segunda vuelta ese cambio no lo representa por ningún motivo Eduardo Frei. El voto será por Sebastián Piñera sin asco alguno.

Mi tesis es numérica. Insisto. Aproximadamente un 30% de los votos que Marco E-O obtenga en primera vuelta se sumarán a la opción de Piñera en segunda, luego si con esa suma a el candidato de la derecha le alcanza para obtener la mayoría, entonces él triunfará. A lo que voy con todo esto es que el próximo domingo se decide el futuro presidente de Chile. Hay que tener ojo a las dos variables que mencioné acá.

He dicho.

¡Opinen!

Esteban

martes, 17 de noviembre de 2009

Marco y su techo

A Marco no le alcanza.

La CEP lo muestra con claridad: de agosto a octubre Marco Enríquez-Ominami le restó votos a Eduardo Frei pero sufrió bajas en manos de Jorge Arrate. Además el candidato díscolo se enfrenta a dos barreras que impiden su paso a segunda vuelta.

Por Esteban Martínez Covarrubias

Si comparamos las encuestas CEP de los meses de junio , agosto y la recientemente publicada de octubre se aprecian tendencias claras respecto a la adhesión de cada candidato: Sebastián Piñera está estancado (37%-37%-36%), vemos que con la misma constancia que Eduardo Frei baja (30%-28%-26%) Marco Enríquez-Ominami sube (13%-17%-19%) y finalmente Jorge Arrate demuestra con números que ha sido el único candidato que ha sabido sacar provecho a los debates transmitidos por televisión abierta (antes de los debates marcó siempre un 1%, tras los debates ya va en un 5% y sumando).

El fenómeno Arrate, sin embargo, trae consigo un damnificado: Marco E-O. Me parece lógico pensar que los 4 puntos que sube Arrate entre Agosto y Octubre son principalmente a costa de Marco E-O (dudo que votantes de Piñera o de Frei se hallan decidido de pronto por apoyar a Arrate). Lo más probable que entre un 2% a un 3% del electorado clásico de izquierda antes de los debates estaba por la alternativa de Marco E-O pero luego de oír a Jorge Arrate volvieron a su opción tradicional. Es cierto que con un 3% más de apoyo Marco E-O no supera a Frei, sin embargo un eventual 26% vs 23% habría dejado las cosas muy al límite de cara a la elección. Hoy en cambio la sensación generalizada es de que a Marco E-O no le alcanzará el vuelito para superar a Eduardo Frei en primera vuelta.

Quien vota por quien: El drama de Marco Enríquez-Ominami.

La gente suele quedarse con los grandes números de la encuesta CEP pero no analiza el desglose del apoyo a los diferentes candidatos. Si realizamos aquel análisis nos encontraremos con conclusiones potentes en torno a que tipo de personas apoya a determinado candidato. Y he ahí la principal piedra de tope que enfrenta la candidatura de Marco E-O.

La primera barrera que Marco ha debido enfrentar entre los votantes es la generacional. Ocurre que en el electorado menor a 30 años el candidato independiente logra doblar las preferencias de Eduardo Frei pero en medida que la edad de los votantes aumenta los porcentajes de Marco E-O disminuyen, al punto que entre las personas mayores de 55 años Eduardo Frei lo triplica en preferencias (ver tabla).

El problema para Marco es que sabido es que los jóvenes que votan son los menos. De hecho un 37% del electorado tiene menos de 34 años de edad (tramo en donde Marco duplica las preferencias de Frei) mientras que el 63% restante supera los 35 años de edad y ahí Eduardo Frei se impone de manera amplia.

La segunda barrera es la social y ahí no hay vuelta: en las condiciones actuales de la campaña Marco está perdido. Al revisar los años de escolaridad de los encuestados observamos una clara tendencia: a mayor escolaridad mayor es el apoyo a Marco E-O. En los sectores de menor escolaridad Eduardo Frei arrasa (incluso en los tramos 0-3 y 4-8 años de escolaridad Eduardo Frei arrasa con cualquier otro candidato, no sólo con Enríquez-Ominami).

¿Porqué afirmo que Marco está perdido? Porque para llegar a los sectores de baja escolaridad en este país necesitas una sola cosa: DINERO, mucho dinero. A sectores de menores estudios no se les convence con ideas ni proyectos de gobierno, ellos le creen a lo que ven y escuchan. El aviso en la radio, el alcalde haciendo campaña en la feria, el calendario para la cocina, el cartel en la esquina o colgado en los cables.


Variable edad: Piñera y Marco casi triplican a Frei en los más jovenes pero este remonta en los mayores de 35.

Variable escolaridad: En los dos tramos menores Frei promedia 40% de apoyo mientras que Marco promedia un 10%. En el tramo de mayor escolaridad Marco dobla a Frei.




La CEP da para más análisis. El más clásico en el que todos los analistas se han detenido es aquel de lo que ocurrirá en segunda vuelta. Eso lo dejo para más adelante acá, por el momento y tal como se ha comentado en muchos lados pareciese claro e inevitable el que Sebastián Piñera enfrente en enero a Eduardo Frei. Ahí las variables que entran a jugar son demasiadas. La batalla será en márgenes estrechos.

¡Saludos!
¡Opinen!

Esteban











jueves, 12 de noviembre de 2009

Arrate + Frei

Arrate - Frei: Matrimonio por conveniencia

Hoy más que en cualquier otra elección votar por el candidato del Partido Comunista le es funcional a la candidatura de la Concertación. Votar Arrate es votar Frei, que duda cabe.

Por Esteban Martínez Covarrubias

Ocurrió tanto en 1999 como en 2005 que el porcentaje de votación obtenido por el candidato de la izquierda (Gladys Marín y Tomás Hirsch en las respectivas ocasiones) terminó definiendo la elección e inclinando la balanza en favor del candidato oficialista. La Concertación se adelantó a aquel escenario esta vez y decidió entablar un diálogo con el Partido Comunista un año antes de las elecciones. En ese entonces no existía la figura de Marco Enríquez-Ominami, luego era lógico pensar que en un escenario de segunda vuelta Piñera vs Frei la votación comunista nuevamente se necesitaría.

Decidieron entonces entablar una negociación que dejara felices a ambos sectores. El PC comprometía el apoyo al candidato DC en segunda vuelta a cambio del apoyo en las parlamentarias por parte de la Concertación a 4 candidatos comunistas. Decidieron llamar a esto "Pacto por la exclusión". Mentiras de un lado y del otro. Discursos bonitos oficiales para la galería y la triste verdad bajo la mesa.

Analicemos los contrastes:
Discurso oficial (Gobierno): "Es importante incluir a distintos sectores políticos en el parlamento"
La verdad: "Nos aseguramos el apoyo del PC en segunda vuelta y así tenemos un problema menos de que preocuparnos para enero".
Discurso oficial (Partido Comunista): "¡A romper la exclusión!"
La verdad: "Los mismos que negociamos (Guillermo Teillier, Lautaro Carmona, entre otros dirigentes del PC) nos autonominamos como candidatos y en una de esas a fin de año recibimos dieta parlamentaria"

En la misma dirección de este acuerdo estuvo la nominación como candidato de Jorge Arrate, un hombre de izquierda proveniente del mundo de la Concertación, luego este sería capaz de arrastrar la votación de quienes no se sintiesen cómodos votando en primera vuelta por el candidato DC. "Arrate en primera y Frei en segunda vuelta" - era la idea.

Todo iba bien para ambos sectores HASTA la aparición de Marco Enriquez-Ominami. El candidato independiente modificó todo el naipe electoral. Marco E-O dió cabida a que sectores de izquierda y votantes jóvenes sin amarres ideológicos, molestos con las tradicionales negociaciones de cúpulas de partidos pudiesen optar por otro nombre. Aquí el PC se quedó solo junto a la Concertación y ese mentiroso "pacto contra la exclusión" pues desde la candidatura del izquierdista Alejandro Navarro hasta el Partido Humanista se decidió marcar distancia del pacto.
La mentira era evidente a ojos de cualquiera.

El plan del PC y la Concertación parecía derrumbarse en pedazos. Sin embargo fue el mismísimo candidato Jorge Arrate quien gracias a su tremenda experiencia y excelente manejo en el debate transmitido por TVN le dió un repunte inpensado al escenario. Lo comenté en el pasado y lo confirmo hoy: hay un antes y un después en la candidatura de Arrate tras los debates. Antes de ellos el candidato con suerte marcaba un 1% en las encuestas. Hoy va por el 5% y sumando. Arrate se movió en TV con una claridad que los otros candidatos hubiesen deseado. Creo que lo dije en su momento: Tras el primer debate Arrate logró el efecto que Marco E-O necesitaba.

El problema

Jorge Arrate es un gran tipo, nadie lo puede venir acá a negar, un izquierdista comprometido con la historia de Chile desde siempre. Sin embargo en lo practico su candidatura presenta un gran problema: le es funcional a la de Frei de manera intencional. Arrate y el PC saben desde hace mucho que en segunda vuelta apoyarán a Eduardo Frei de maneta automática y hoy le están guardando esos votos. Y lo que es peor, están permitiendo el paso de Eduardo Frei a segunda vuelta al restarle votos de sectores de izquierda a la candidatura de Marco Enriquez-Ominami. Jorge Arrate es el Cura de Catapilco de estos tiempos. El candidato que le sirve al oficialismo para detener a una candidatura que amenaza con terminar su reinado.

El discurso de Jorge Arrate es completamente anti sistémico pero todo ese discurso se cae al suelo cuando descubrimos que detrás de su candidatura sólo se encuentra el objetivo de apoyar al oficialismo en una segunda vuelta , apoyo que como mencionaba en un comienzo se encuentra pactado desde hace meses, años quizás. Acá no se va a dar una negociación en donde el PC exija algunos puntos a la Concertación. No. Acá va a ser una entrega de apoyo descarado y luego (tal como en las municipales) se va a ir a celebrar a la Moneda con los triunfadores. Todo bajo ese discurso mentiroso de "todo con tal de derrotar a la derecha".

A las personas que suelen votar por la izquierda normalmente se les acusa de "perder su voto" dado que apoyan una candidatura destinada a la derrota. Hoy creo que el asunto no pasa por ahí, votar por Jorge Arrate no es perder el voto, votar por Arrate en primera vuelta es derechamente no votar por Marco Enríquez-Ominami, votar por Arrate es votar por Eduardo Frei.

Saludos
¡Opinen!

Esteban

martes, 10 de noviembre de 2009

Debate UCTV

Segundo round televisivo

En medio de un formato muchísimo más interesante y entretenido que el presentado por TVN un par de meses atrás se desarrolló el segundo debate presidencial transmitido en directo por televisión abierta. ¿Algún ganador? ¡Analicemos!

Curioso. Siendo Canal 13 un medio que suele hacer todo mal me sorprendió que acertasen de manera tan contundente con el formato del debate de anoche. Aprendieron claramente de los errores cometidos por TVN un par de meses atrás y decidieron presentar un formato de programa muchísimo más ameno, cercano e interactivo. Lo que vimos ayer fue casi un programa de discusión tipo "Tolerancia Cero" o "Estado Nacional", es decir, 6 personas sentadas muy cerca el uno del otro y una flexibilidad exquisita en el diseño de la discusión de tal manera que se permitían réplicas instantáneas entre los candidatos. Bien por Canal 13. ¡Algo bueno que hagan alguna vez!

Ahora, ¿Quién ganó el debate? Probablemente quien mejor lo hizo anoche fue Jorge Arrate seguido de cerca por Sebastián Piñera. El candidato del Partido Comunista pudo expresarse con claridad y por sobre todas las cosas marcar diferencias claras con sus opositores. Cuando se habló de delincuencia fue el único que aportó sentido común a la discusión estableciendo que no hay problemas reales con la justicia en Chile, sin negar que puedan existir aspectos a mejorar en la legislación. Cuando se habló de relaciones internacionales fue el único en mencionar la necesidad de entablar una negociación real con Bolivia tras la cual ambas naciones salgan beneficiadas. Y así, sin populismos y quizás con la tranquilidad de quien tiene poco que perder y mucho que ganar Jorge Arrate se mostró tal como en el debate de TVN como el más tranquilo y claro de todos los candidatos.

A Sebastián Piñera se le vió más tranquilo que en otras ocasiones y no abusó esta vez de esos aburridos planteamientos de caricatura que suele realizar. Esta vez si fue preciso en las ideas que pretende llevar adelante en su lucha contra la delincuencia aunque insiste en el populismo aquel de: más presos y más cárceles. Muy poca (o ninguna) propuesta en relación a rehabilitación real y a romper de verdad los círculos de delincuencia. Se le vió fuerte cuando aprovechó la oportunidad de emplazar a Eduardo Frei por la cantidad de indultos que entregó durante su mandato pero se le vió muy mal cuando se le consultó por el impuesto a los libros. Obviamente no tiene propuestas de peso en torno a temas de cultura. No es lo suyo ni nunca lo ha sido.

Eduardo Frei es por lejos el candidato que menos cómodo se ve en este tipo de enfrentamientos. Fue atacado en diversas ocasiones y por lo general no se supo defender. Fuera del emplazamiento mencionado de Sebastián Piñera por el tema de los indultos no supo imponerse con claridad cuando discutió con Marco Enriquez Ominami en relación a la privatización del agua y servicios básicos durante su mandato. El único momento de toda la noche en el que inclinó la balanza de la discusión a su favor fue cuando se refirió a relaciones internacionales y su trabajo junto a mandatarios de la zona.

Marco E-O tuvo sus momentos pero tal como en el debate de TVN siento que le ganó la ansiedad, el nerviosismo y la presión de ser el candidato que debía comerse la cancha en esta discusión. No lo hizo mal e incluso tuvo momentos brillantes (como cuando se refirió a la necesidad de rebajar impuestos a libros ) pero en general me queda la sensación de que Marco E-O no logra en estas instancias plasmar con claridad en su discurso las ideas que tiene en la cabeza. Me parece que anoche quedó en tercer lugar frente al público.

Sin embargo independiente de todo lo que podamos comentar con respecto al debate y quienes mejor lo hicieron, me parece que hay que mantener los pies sobre la tierra. Es decir, ¿Cuánto realmente influirá en la elección lo de anoche? Claramente muy pero muy poco.

Esto por varias razones: en primer lugar porque queda muy poco para la elección y el 95% de los votantes ya debe tener clara su opción. En segundo lugar porque en lo práctico era poca la gente que estaba viendo el debate por TV (el rating de este se movió entre los 10 y 17 puntos, mientras que a la misma hora el Conde Vrolok promediaba aproximadamente 28 puntos y lo que estuviese dando Mega puntuaba siempre cerca de 20 puntos) y finalmente porque...¿Qué importa que Eduardo Frei sea un pésimo comunicador audiovisual o que Marco E-O hable demasiado rápido? ¿Qué importan los tics nerviosos de Sebastián Piñera o las chaquetas de Jorge Arrate?, ¿Estamos escogiendo a un Presidente de la República o al más simpático y carismático de los cuatro?

Este jueves tendremos los resultados de la encuesta CEP, los que me parece vendrán a confirmar el escenario que muchos desde hace bastante estamos comentando: Segunda vuelta entre Sebastián Piñera y Eduardo Frei, quien superará a Marco E-O por poco pero lo superará.

Ahora, mientras esperamos la CEP me parece que este debate nos entretuvo bastante, pese a ese lamentable bloque en que los candidatos realizaron una terapia grupal señalando sus defectos y mandándose saludos a las esposas por televisión. ¿Estuvo bien Frei al molestarse por lo farandulero de los saludos , no? Me pareció por lejos su mejor intervención en la noche.

¡Saludos!
¡Opinen!

Esteban