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viernes, 15 de enero de 2010

Marco y su apoyo a Frei

Nunca más "Marquito". Hoy es MARCO
Pasaban los días y Marco no se pronunciaba. Finalmente, en la meta misma decidió entregar su apoyo a la candidatura de Eduardo Frei. ¿Desición inteligente, torpeza o derechamente una traición a sus principios?

Por Esteban Martínez Covarrubias

De que su mirada de país se acerca más a los planteamientos de la Concertación que a los de la Alianza por Chile, que duda cabe. De que su pasado se encuentra ligado al mundo Concertacionista ni hablar. Sin embargo Marco Enríquez-Ominami se cansó durante la campaña de escupir al aire, de cerrar la puerta una y otra vez a la posibilidad de apoyar en segunda vuelta la candidatura de Eduardo Frei. Las razones en ese entonces parecían cuerdas. Dadas sus intenciones de rearticular el mundo de la centro izquierda y de paso "limpiar" la política nacional (¡Que ambicioso sonaba!) un apoyo al oficialismo no tenía sentido.

Si, eso en el papel. Pero sabemos que la realidad dista muchísimo de la teoría y las buenas intenciones. La política es el juego de las ideas pero también una lucha de estrategias y poder. La ética en política es un hilo delgado que muchos estiran a más no poder. Hoy Marco ha aprendido y se ha empapado de aquello.


Se la jugaron por completo en la elección presidencial y parlamentaria y perdieron. Obtuvieron una votación respetable, importante, impredescible, todo lo que quieran... pero perdieron. Y en política como en las guerras la historia la escriben los vencedores. Fue así como el primer paso lo dió su padre, Carlos Ominami, al asistir a la mismísima casa de Eduardo Frei y entregarle su respaldo para segunda vuelta. ¿Lo habría apoyado de haber resultado electo senador por la quinta región? ¡Por supuesto que no! Pero así es la vida. Hubo que poner caras bonitas, tragarse el orgullo y posar para la foto. Es que así es esto. "Sin llorar" - como dicen algunos.

Es probable que a muchos (me incluyo entre aquellos) les habría gustado oir el portazo de ME-O a la Concertación. Es probable que muchos habrían disfrutado con un público llamado a anular en segunda vuelta por parte del candidato "díscolo". Es probable que muchos deseaban un llamado que saliese del estómago y no de la cabeza de Marco E-O. Aquel acto, el de llamar publicamente a votar nulo o derechamente no pronunciarse, habría sido bien visto por muchos sin embargo habría significado la muerte de Marco E-O dentro del mundo de la política. Habría sido una torpeza y un suicidio.

Sino, habría que preguntarle a Tomás Hirsch que fue de él tras su arranque personal en 2005 en que organizó una conferencia de prensa y llamó a anular el voto en segunda vuelta. A diferencia de Tomás, el Partido Comunista contó hasta 10, se tragó las palabras, dejó el estómago de lado y apoyó a Michelle Bachelet en segunda vuelta. ¿Quién es Tomás Hirsch hoy en política? Un tipo tremendamente consecuente, valorable y respetable, pero inexsistente. ¿Donde está el Partido Comunista? En el parlamento. Uno no se vendió, los otros transaron. Uno murió, los otros sobreviven.



Todo esto lo debe haber tenido en mente Marco al momento de llegar al micrófono y con una cara larga de más de 2 metros anunciar que votará por el "candidato del 29%". Marco comprendió que sin una plataforma parlamentaria estaba perdido. De no pronunciarse con respecto a la segunda vuelta perdía por ambos lados. De triunfar Eduardo Frei sería despreciado por este mundo y se le enrostraría el que "no lo necesitaron para ganarle a la derecha" y de perder Frei la cosa sería peor, Marco E-O sería culpado publicamente por su silencio.


Hoy Marco E-O se encuentra en una posición expectante. De triunfar Eduardo Frei se le agradecerá el gesto y su intención de transformar "desde adentro" el mundo Concertacionista será acogido por muchos. De triunfar Sebastián Piñera la mochila de la derrota no se la pone él. Se lava las manos absolutamente y puede trabajar tranquilo en torno a su articulación partidaria. Es probable que con su gesto haya perdido credibilidad dentro de sectores jóvenes de centro derecha, sin embargo aquel sector es precindible en contraste con los adeptos que ganará en el mundo de la izquierda. ¿O a alguien se le pasó por la cabeza alguna vez que Marco sería un candidato transversal? ¿Uno de aquellos "sin color"? ¿Un político amorfo? ¡Por favor! Marco viene del mundo de la izquierda y su pretención es transformar este sector. Luego es ahí donde debía crecer y con esta desición es ahí donde apuntó.

El problema está eso si en la habladuría. Para justificar su apoyo al oficialismo, ME-O esgrimió una serie de argumentos que lo alejarían de la derecha (aludiendo incluso al asesinato de su padre). Todos falsos. La verdad es que Marco tomó la desición con la cabeza, dejó de lado lo que le decía el corazón y el estómago para velar por su sobrevivencia. Se aferró a aquello de que "el fin justifica los medios" y con esto se transformó en un político de verdad. Con esa serie de palabras dichas con muy poco convencimiento pero que había que decir Marco se transformó en un político con mayúsculas. Ya nunca más será "Marquito". Ha crecido.


Saludos
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miércoles, 13 de enero de 2010

Todo listo

Dos caras de una misma moneda

Todo listo para la elección del domingo. La derecha después de 50 años tiene la oportunidad de volver a La Moneda ...¿Les alcanzará con el discurso del cambio? Sea como sea el neoliberalismo duro triunfará este domingo

Por Esteban Martínez Covarrubias

Este domingo 17 de Enero podría ser un día histórico para Chile. La derecha después de 50 años tiene la opción democrática de volver al poder. Esa derecha pinochetista y populista, esa derecha que realmente poco o nada ha cambiado desde aquel añejo gobierno de Alessandri en 1958. Esa derecha que para gobernar ha recurrido una vez más a los mismos argumentos de siempre: la lucha contra la delincuencia, el desempleo y la corrupción. Argumentos tan generales como vacíos. Pero con todo aquello...están cerca.

En el otro lado de la vereda tenemos el continuismo de una coalición que muestra contradicciones por muchos lados. Aún recuerdo cuando en pleno gobierno de Ricardo Lagos una buena amiga me decía: "Si esto mismo lo hiciese un gobierno de derecha la gente estaría en las calles reclamando, pero la Concertación tiene un cheque en blanco para abusar". Cuanta razón tenía. Mal que mal estamos hablando de una Concertación que durante 20 años ha profundizado un modelo económico que privilegia ante todo el mercado y su auto regulación.

Ayer veía la franja electoral y escuchaba a Eduardo Frei decir: "En Chile la educación se recibe de acuerdo a los ingresos que la familia perciba, eso no puede ser". ¡Qué descarado! Lo dice como si no hubiesen sido ellos mismos quienes han impulsado aquellas políticas injustas. Sin ir más lejos ha sido la mismísima Michelle Bachelet quien ha promulgado una Ley General de Educación que no busca otra cosa que perpetuar el actual modelo educativo de mercado. ¿De qué estamos hablando entonces? ¿Van a seguir con que la mala educación y salud es culpa de la derecha?

Hablan de participación ciudadana pero Ricardo Lagos le dió el "vamos" al proyecto de Pascua Lama y la Barrick Gold en medio de un país movilizado en su contra. Dicen rechazar a la derecha por sus políticas neoliberales pero hoy tenemos un gobierno que centra sus políticas y popularidad en el asistencialismo, en regalar dinero y el carisma de una Presidente que no es capaz de hilar dos lineas seguidas sin estar leyendo un papel. ¿No es aquello populismo? ¿No es Eduardo Frei quien acaba de proponer un bono de regalo que en Marzo le servirá a las personas para comprar uniformes y útiles escolares a sus hijos? Estamos hablando de regalarle dinero a la gente. Así de simple. ¿Donde quedó aquello de enseñarle a la gente a pescar en vez de regalarles el pescado?

No concuerdo con ese argumento de que la Concertación perdió la mística con los años y por eso el desgaste. No. La Concertación siempre ha sido la misma. Comenzó la década de los 90 abrazando un modelo económico de libre mercado (un poco por obligación y otro poco por opción), y desde ahí realizaron una serie de reformas en busca de profundizarlo. Todo esto amparado en un pueblo muy poco participativo y con un trauma post-dictadura. Así dicho en pocas palabras: le hicieron el trabajo a la derecha, quienes desde afuera han observado con regocijo como sus supuestos opositores llevan adelante políticas que ellos comparten. De esta manera la derecha de ser gobierno no tendrá que modificar demasiadas cosas. Más que nada le darán continuidad a lo trabajado por la Concertación durante 20 años e intentar hacerlo un poco mejor. Probablemente robar menos de lo que se roba actualmente.

Desde hace mucho que se habla de "dos almas" dentro del mundo de la Concertación. Aquellas almas que algún día se caricaturizaron entre "auto complacientes" y "auto flagelantes". Estos últimos no participaron demasiado durante los gobiernos de Aylwin y Frei. Vivieron a sacar la voz para Lagos y Bachelet. Aquellos serán los llamados a rearmar la izquierda chilena y entregarle un objetivo claro, un objetivo que apunte más allá que el evitar que la derecha llegue al gobierno. Esta reformulación de la izquierda chilena deberá realizarse con o sin triunfo de Frei. Por el bien de país. Pues en este país el neoliberalismo tocó fondo, sólo puede quedar regresar.

Si la derecha triunfa este domingo no se acabará el mundo. Sólo se cerrará un ciclo político. Probablemente harán lo mismo que hace la Concertación con la diferencia de que socialistas y pepedés vivirán aullando en quejas . Lo que si tengo claro es que si triunfa Frei el neoliberalismo seguirá imponiéndose y las contradicciones se mantendrán. Las contradicciones de humanizar lo inhumanizable.

Saludos
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miércoles, 6 de enero de 2010

Eugenio Tironi

Lo peor de la Concertación

Pasaron las horas y las renuncias de José Gómez y Pepe Auth a la presidencia de sus respectivos partidos, dicho en buen chileno, "pasaron piola". A nadie le terminó importando que ambos políticos se inmolaran públicamente. La supuesta señal potente quedó finalmente en nada. Sin embargo por estos días hemos observado un fenómeno absolutamente opuesto en torno al apoyo explícito que Patricio Navia y Eugenio Tironi han entregado a la candidatura de Sebastián Piñera. Y es que el hecho de que dos opinólogos relacionados desde siempre con el mundo de la Concertación hayan dado un giro de tal magnitud en sus preferencias política no puede dejar indiferente a nadie. Sin embargo me parece necesario diferenciar entre ambos casos, lo de Navia y Tironi tiene kilómetros de distancia en el actuar y la consecuencia.

Patricio Navia fue siempre claro. Desde hace muchísimo tiempo explicitó públicamente su decepción por la Concertación y su apoyo a la candidatura de Marco E-O. Hoy, al no ver señales potentes por parte de la campaña de Eduardo Frei para segunda vuelta es que se ha decidido a apoyar a quien legítimamente considera "el mal menor". Su apoyo hacia el candidato de derecha ha sido trasparente frente a la opinión pública y comprensible incluso por quienes no compartan su actuar.

Distinto es el caso de Eugenio Tironi. Quien durante todos estos años ha defendido a la Concertación, quien justificó a Ricardo Lagos en todo momento, quien se subió al carro de la popularidad de Michelle Bachelet alimentándose de ella y quien en primera vuelta explicitó su apoyo a la candidatura de Eduardo Frei . Ese mismo es aquel que hoy, cuando el barco parece hundirse, decide dar señales al bando contrario. Decide caerle en gracia al "piñerismo".

Tironi es un personaje inteligente y al observar la cierta posibilidad de que Sebastián Piñera sea el próximo Presidente de Chile opta por "sobarle el lomo" a la derecha y publicar una columna en El Mercurio en donde se despacha frases de antología y anticipa su respaldo a la candidatura de derecha.

En la columna publicada hace unos días en el sitio de internet de El Mercurio (*1) Tironi justifica su apoyo a la candidatura de Piñera aludiendo a que este representa a un lider de "una nueva derecha". Afirma que el candidato de derecha "se encuentra por sobre los roles, es único, una celebridad". Todas estas lineas con un único fin: la auto justificación. En el mundo de la política no debe existir una actitud que moleste más que la mentira conciente. Eugenio Tironi decide mentirse a si mismo y mentirle a todo Chile al afirmar que "Piñera fundó una nueva derecha, el piñerismo. Una derecha que hace aspavientos de haber ganado con el "No"; que no reniega del Estado ni de la protección social, que asume las uniones entre homosexuales y atrae a los jóvenes". Y así los alagos continúan pero perdónenme, sencillamente a Tironi no le creo una palabra.

Me parece legítimo votar por la derecha e incluso modificar tu manera de ver las cosas. Así es el juego de la democracia simplemente. Pero lo que no me parece es el acomodar los discursos y ahora venir a hablar de una "nueva derecha" cuando nunca se habló de aquello. Lo de Tironi es sencillamente patético y digno de una coalición que realmente se desmorona por todos lados.

Mis preguntas frente a Eugenio son básicamente dos: ¿Si tiene tan bien catalogado a Sebastián Piñera porqué no lo apoyó en primera vuelta también? La respuesta es obvia: los resultados de la primera vuelta condicionan su pensar. Y segundo ...¿Que va a publicar el 18 de Enero si finalmente Eduardo Frei resulta triunfador? Le respuesta nuevamente es obvia: volverá a las trincheras de su podrido sector.

Eugenio Tironi representa lo peor de la Concertación. Aquella que frente a las circunstancias se acomoda. Aquella que justificó injusticias bajo el discurso de trabajar "en la medida de lo posible". Aquella que hoy poco a poco hace gestos a la oposición para seguir bebiendo de la teta por un tiempo más.

Saludos
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Esteban

viernes, 1 de enero de 2010

Renuncia de presidentes

Renuncia de cabecillas

Dos presidentes de partidos de la Concertación decidieron en estos días renunciar a su cargo. ¿Paso hacia adelante o acto desesperado? Cuando el barco se hunde los ratones arrancan - decía mi abuela.

Por Esteban Martínez Covarrubias

El huracán "primera vuelta" sigue causando daños al interior de la coalición la Concertación. Y es que estamos a dos semanas del enfrentamiento final entre Eduardo Frei y Sebastián Piñera y no se han visto gestos importantes por parte del comando oficialista, no se ven movimientos de peso que impriman algo de optimismo a la gente de Frei y que entreguen señales a los llamados "indecisos" para que se decidan por la opción del candidato DC. De hecho la campaña de segunda vuelta, por parte de el comando de Eduardo Frei, se ha caracterizado por justamente lo contrario que se habría esperado, es decir, en lugar de intentar resaltar los logros de la Concertación durante estos 20 años de gobierno y reafirmar la figura de estadista de Eduardo Frei, se ha optado por ensalzar el porque (supuestamente) sería tremendamente dañino para Chile el vivir bajo el techo de un gobierno de derecha.

No ha habido autocrítica alguna. De ahí que surgiera de pronto una especie de señal salvavidas. ¡Que renuncien los presidentes de los partidos de la Concertación! - dijeron algunos. Afirmando que aquel gesto mostraría la intención al menos por parte del oficialismo de abrir las puertas a cierta renovación de rostros e ideas. José Antonio Gómez, presidente del Partido Radical, decidió dar el primer paso y en pocas horas Pepe Auth dió la misma señal dentro del PPD.

La renuncia de ambos personajes me parece se enmarca en el contexto de la desesperación, del terror de perder el poder y que luego te apunten con el dedo por aquello. Gómez y Auth entonces deciden ponerse el parche antes de la herida, así ante una eventual derrota frente a la derecha nadie podría sacarles en cara su falta de iniciativa. Esto a diferencia de los presidentes del PS y la DC , Camilo Escalona y Juan Carlos Latorre, quienes han decidido morir con las botas puestas en caso de una derrota y en el mejor de los casos salir a celebrar bajo el discurso de que "siempre confiaron en la victoria".


Tenemos acá entonces dos posiciones marcadas al interior de la Concertación. Existen quienes ven complicado el triunfo y exigen por tanto cambios drásticos al interior de la campaña y la coalisión (posición representada por Auth y Gómez) y están quienes confían ciegamente en que el "temor a Piñera y la derecha pinochetista" será más fuerte que cualquier error cometido por la Concertación y que esto permitiría el triunfo de Eduardo Frei el próximo 17 de Enero.

El tiempo dirá quien estuvo en lo correcto. Si Frei triunfa está claro que Auth y Gómez serán criticados por abandonar el buque en los momentos complicados, en cambio si Frei pierde serán Escalona y Latorre los criticados y lapidados publicamente por no haber actuado cuando se pudo hacer algo y dar una señal concreta de renovación.

En otra vereda estamos quienes creemos que nada de lo que hagan Auth, Gómez, Escalona y Latorre puede cambiar esto a corto plazo. ¿Acaso la renuncia de Escalona y Latorre modifica la absoluta pérdida de rumbo del Partido Socialista y la Democracia Cristiana? ¡Para nada! La Concertación si desea continuar existiendo como coalición debe refundar sus principios completamente. Por cierto que es importante que los Latorre y Alvear den paso a los Bowen y Orrego, pero un cambio de rostros de por si no cambia absolutamente nada. La Concertación necesita una refundación de horizontes y principios. Nada de aquello se logra con un par de renuncias.

En ese sentido creo comprender a Camilo Escalona, quien debe sentir que su renuncia más que ayudar mostraría una señal de desesperación poco adecuada, pues me parece que si Auth y Gómez querían refundar la Concertación este no era el momento. Tiempo en el pasado tuvieron para dar señales de renovación, hoy en cambio, cuando en barco se hunde lo que se necesita es trabajo, trabajo y más trabajo. Después vendrá el tiempo de las recriminaciones y de hacerse responsable por lo que se hizo y no se hizo, pero a dos semanas de una elección lo de Auth y Gómez me parece un acto más de histeria por parte de una coalición que no encuentra que hacer con tal de no perder el poder.

Saludos
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Esteban

lunes, 21 de diciembre de 2009

Piñera apostando al descarte

La lógica del mínimo esfuerzo

Si bien la estrategia adoptada hasta hoy por el comando de Eduardo Frei no me parece la más acertada, la de Sebastián Piñera tampoco juega a ganador. Al parecer los dos candidatos tienden a esperar al rival.

Por Esteban Martínez Covarrubias

Son 15 puntos porcentuales los que distanciaron en primera vuelta a Sebastián Piñera de Eduardo Frei. "Amplia diferencia" - dirán algunos. Y claro que lo es, sin embargo la fotografía que entregó aquella elección puede llevarnos a realizar múltiples análisis pero ninguno de ellos debería hacernos creer que Sebastián Piñera tiene ganada esta elección. Ni siquiera que la tiene fácil, porque de hecho... la tiene muy pero muy complicada.


En primer lugar porque las cifras de primera vuelta nos mostraron que Eduardo Frei y el oficialismo, ambos enfrentados a una multiplicidad de opciones salieron mal parados, obteniendo menos de un tercio de las preferencias por parte de los electores. Pero al enfrentar a Eduardo Frei sólo contra Sebastián Piñera el cuento ya es otro. De partida a la opción de Eduardo Frei se le debe sumar al menos un 5.5% de los votos de Jorge Arrate (1*) y la mitad de los votos de ME-O (*2).
Dicho de otra forma: 29.6% + 5.5% + 10% = 45% .Es decir, Eduardo Frei ya tiene ganado el 45% de las preferencias sólo por el efecto "rechazo a la derecha".Todo esto nos lleva a concluir desde ya que la pelea realmente será voto a voto y que nadie tiene ganado nada aún.

En segundo lugar no es menor el hecho de que a Sebastián Piñera tenga que sumar tanto para obtener la presidencia. En 1999 Joaquín Lavín obtuvo en primera vuelta un 47.5% de las preferencias y en 2005 la derecha con sus dos candidatos (Lavín y Piñera) sumaba un 48.6% del electorado. Es decir, en ambos casos la diferencia con la mayoría absoluta era mínima, muchísimo menor que la que hoy necesitan hoy para ser gobierno, sin embargo en ambos casos en segunda vuelta los resultados se revirtieron y la Concertación volvió a ganar.

Es cierto que esta elección presenta elementos distintos a las dos mencionadas anteriormente. Principalmente el fuerte desgaste que sufre la coalición de gobierno y que esta vez los votos que decidirán la elección no son los del Partido Comunista sino que los del llamado "factor ME-O". Ambos elementos le entregan un tinte especial de suspenso a la segunda vuelta pues existe un 10% de personas que votaron por Marco en primera vuelta que deberán ser disputados voto a voto por Frei y Piñera, pero de ese 10% el candidato de derecha necesita que cerca de 6% se decida por su opción y otro tanto anule su voto, lo que no es poco. Es posible, pero complicado por decir lo menos.

Estrategia conservadora

Por todo esto es que me parece que la estrategia adoptada por el comando de Piñera es en extremo arriesgada. En lugar de marcar diferencias con la candidatura de Frei han preferido poner acento en que Frei es "más de lo mismo", que "Chile necesita un cambio" y punto. Es decir, apostando a que el rechazo hacia la figura de Frei sea tan amplio dentro del electorado de ME-O que con eso alcance para triunfar. Pero... ¿Y si no? No olvidemos que esta estrategia ya fue utilizada en 1999 por Joaquín Lavín y terminó fracasando.


Considerando que el rival está muy dañado el adoptar una estrategia tan pobre, tan vacía y falta de contenido me parece casi un suicidio. Si la derecha no llega a triunfar el 17 de Enero en segunda vuelta será a consecuencia (una vez más) de errores propios. Ahora, como gran punto de atracción para el electorado de ME-O han conseguido que Paul Fontaine (encargado del área económica de ME-O) trabaje con ellos en la campaña. Pero esto es muy poco. Son cambios más que nada cosméticos pero de profundidad cero.

Creo que el problema principal de Sebastián Piñera y la derecha chilena es que a la hora de establecer diferencias con la Concertación ellos mismos se dan cuenta de que estas no son tantas ni tan importantes. Dicho de otra manera, la derecha no haría en el gobierno nada muy diferente de lo que hoy realiza la Concertación. Es por esto que no tienen mayor alternativa que predicar un discurso mediocre y de mínimo esfuerzo. Pero todo esto lo desarrollaré en una próxima columna...

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Saludos

Esteban

(1*) Empíricamente hemos comprobado tanto en 1999 como en 2005 que al menos un 90% de los votos obtenidos por la izquierda se traspasan al candidato de la Concertación en segunda vuelta. Si a esto le sumamos el "particular agradecimiento" que el PC siente por el oficialismo por la elección de 3 diputados de sus filas en la reciente elección, podemos perfectamente asumir que al menos un 5.5% de la votación de Arrate votará Frei en segunda vuelta.

(2*) La votación obtenida en la elección parlamentaria por parte de la Concertación y por parte de la lista de ME-O me lleva a pensar que hubo mucho voto cruzado, es decir, al menos la mitad de los votantes de ME-O son votantes clásicos de la Concertación que si bien están decepcionados y molestos del oficialismo no están dispuestos a apoyar un posible gobierno de derecha.





viernes, 18 de diciembre de 2009

Concertación en dilema

Mala estrategia

Comenzó la carrera para la segunda vuelta presidencial y ambas candidaturas muestran sus cartas. Me llama la atención la falta de audacia de la Concertación, sobretodo considerando que son ellos quien más deben arriesgar en esta segunda vuelta para salir victoriosos.

Por Esteban Martínez Covarrubias

¿Primeros movimientos de la candidatura de Eduardo Frei? Incluir en el comando a la vocera de gobierno Carolina Tohá y apelar una vez más al discurso eterno discurso "anti derecha". Ambos recursos me parecen equivocados. El primero porque si en primera vuelta no les resultó aquello de apelar al "voto Bachelet"...¿porqué ahora habría de funcionar? ¿Acaso importa el hecho de que Tohá tenga menos de 40 años? ¿La cosa se trata de meter gente joven porque si?

De la misma manera ese viejo y conocido recurso del "todos contra la derecha" me parece vacío y poco consistente.

Es cierto que en las últimas elecciones les resultó (y sin duda hoy volverán a convencer a muchos con aquel discurso) pero lo que la gente de la Concertación todavía no quiere entender es el que esta elección presenta una singularidad importante en el electorado, la cual se basa principalmente en dos variables: el innegable desgaste de una coalición que lleva 20 años en el poder y por otro lado la renovación que se ha ido dando en el padrón electoral. Parte importante de la votación de Marco E-O estuvo compuesta por sectores más jóvenes, sectores que no se tragan argumentos de guerra fría.

En otras palabras, la campaña del terror funciona.... pero sólo con comunistas y con el votante clásico de Concertación (por algo les bastó en 2000 y 2005 para triunfar). Con los votantes nuevos ,que son pocos hay que ir un poco más allá.

Si la Concertación desea triunfar en esta elección debe combatir sus propias debilidades con argumentos sólidos. ¿Cómo se combate una imagen de coalición sin ideas y apernada en el poder? Con una debida auto crítica , con propuestas de futuro que re encanten al electorado y trabajando con personas que no pertenezcan al clásico círculo político que todos conocemos. Sin embargo ninguno de los tres puntos mencionados ha sido enfrentado en la presente campaña. De ahí el pobre 29% obtenido por Eduardo Frei en segunda vuelta.

Eduardo Frei necesita parte importante del voto ME-O, al menos un 70% de su votación, cifra muy alta y que por el momento se ve algo inalcanzable dada la pobre estrategia adoptada hasta ahora, la cual consiste en cruzar los dedos para que el triunfo se alcance prácticamente por inercia. ¿Les alcanzará? Haciendo las cosas tan mal...lo dudo.

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Esteban






domingo, 6 de diciembre de 2009

Factor Marco-Piñera

¿Por donde pasará el tema?

Dos variables decidirán este próximo domingo el futuro de Chile. Habrá que tener ojo con ellas.

Por Esteban Martínez Covarrubias

A una semana de las elecciones las cartas están jugadas. No tengo ninguna duda en relación a que el llamado "fenómeno Marco" ha marcado y terminará definiendo los resultados. La mayoría de los analistas así lo dicen, sin embargo muy pocos van más allá de lo evidente. Es decir, casi todos se mueven en eso de que lo más probable es que Frei pase a segunda vuelta y que los votos de Marco E-O definirán la elección. ¡Tremenda novedad!

Yo siendo ningún experto. Siendo un tipo común y corriente observo que la situación es perfectamente cuantificable. En primer lugar mantengo mi posición de que me parece improbable que Marco E-O pase a segunda vuelta, las razones ya las argumenté un par de semanas atrás. Y en segundo lugar creo que el gran tema acá es analizar por donde pasaría la hipotética victoria de Sebastián Piñera en segunda vuelta.

En relación a ese punto mi primer comentario es que la suerte ya está echada. Me refiero a que cada votante ya tiene su decisión tomada para la primera y segunda vuelta, la campaña que realizarán los candidatos en enero me parece una mera formalidad. Hay que llevarla adelante, claro, pero en lo práctico salvo que ocurra algo demasiado importante, el destino ya está escrito. Indecisos a esta altura ya no hay.

Mi segundo comentario es que numéricamente el triunfo de Sebastián Piñera dependerá básicamente de dos variables: que tan cerca se encuentre su opción del 50% y que tan alta sea la votación que obtenga Marco E-O. La conjugación de estas dos variables marcará el resultado final.

Me explico sin tantos rodeos: si con 1/3 de los votos obtenidos por Marco E-O en primera vuelta a Sebastián Piñera le alcanza para llegar al 50% +1 de los votos, entonces ganó.

Hoy escuchaba en Estado Nacional a Jorge "pirincho" Navarrete argumentar que Frei triunfará dado que los votantes de Marco E-O finalmente terminarían optando por su opción en segunda vuelta frente a un eventual gobierno de derecha (es decir, el clásico voto "por el mal menor"). Donde creo que Jorge se equivoca profundamente es en no tomar en cuenta el perfil del votante de Marco E-O. Es cierto que parte importante de aquellos votantes traspasarán su voto en segunda vuelta a Frei (por la razón que sea pero lo harán), así como la mayoría de los votantes de Jorge Arrate también lo hará , sin embargo al menos 1/3 de aquellos votantes (no tenemos evidencia empírica de aquella cifra, lo sé, pero ahí me la juego) no cuentan con una carga ideológica clara a la hora de votar, son votantes jóvenes que están con Marco E-O por lo que representa su figura :un tipo joven, una cara nueva que se reveló contra la política tradicional. Son personas que se creen el cuento de que "Chile necesita un cambio". Luego si no pasa Marco E-O a segunda vuelta ese cambio no lo representa por ningún motivo Eduardo Frei. El voto será por Sebastián Piñera sin asco alguno.

Mi tesis es numérica. Insisto. Aproximadamente un 30% de los votos que Marco E-O obtenga en primera vuelta se sumarán a la opción de Piñera en segunda, luego si con esa suma a el candidato de la derecha le alcanza para obtener la mayoría, entonces él triunfará. A lo que voy con todo esto es que el próximo domingo se decide el futuro presidente de Chile. Hay que tener ojo a las dos variables que mencioné acá.

He dicho.

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Esteban

lunes, 30 de noviembre de 2009

Voto por descarte

NO VOTEN POR ÉL: El voto por descarte.

Si bien todo parece indicar que Frei seguirá en carrera compitiendo por La Moneda en segunda vuelta y que Sebastián Piñera aparece como el candidato con más opciones de llegar a la presidencia, me parece que ninguno tiene motivos para celebrar.

Por Esteban Martínez Covarrubias

La última encuesta CEP prácticamente sepultó las opciones de Marco Enríquez-Ominami y Jorge Arrate. El primero si bien viene subiendo en las encuestas aparece muy por debajo de Eduardo Frei a pocos días de realizarse la elección y además en lo personal tengo la percepción de que su candidatura ya tocó techo y no subirá en números más de lo avanzado hasta el día de hoy. Por otro lado Jorge Arrate aparece muy debajo en las preferencias, tanto así que ha decidido centrar hoy su discurso en torno a su apoyo en segunda vuelta a la candidatura de Eduardo Frei. La lucha parece ser hoy entre dos oponentes, los de siempre: Concertación Vs Alianza.

Esta misma CEP mostró en sus resultados que un 14% de los entrevistados estaría indeciso aún en primera vuelta. Sin embargo si proyectamos la votación de este porcentaje de gente (porcentaje que debería comportarse como el resto de los votantes) obtendríamos los siguientes resultados: Piñera 41.05% - Frei 29.64% - Enríquez-Ominami 21.66% - Arrate 5.70% (*1). Con estos números los comandos tanto de Piñera como de Frei deberían estar preocupadísimos. Ambos candidatos deben cruzar los dedos para segunda vuelta y realizar más de una manda para poder triunfar.

Lo de Sebastián Piñera es para llorar. Viene siendo candidato desde 2005, enfrenta a una Concertación dividida hasta los huesos y con todo se encuentra estancado en el 40% desde comienzos de año. O sea, durante 8 a 10 meses no ha convencido prácticamente a nadie para que se sume a su opción. La CEP lo muestra por cierto en un porcentaje muchísimo menor que el obtenido en 2005 por la derecha (46% sumados Piñera y Lavín en ese entonces). Sebastián Piñera en el mejor de los casos se acercará a ese 46% del 2005 y deberá cruzar los dedos para que la mitad de los votos de Marco E-O se traspasen a su opción en segunda vuelta.

Dicho de otra manera: Sebatián Piñera debe esperar a que el rechazo hacia la figura de Frei sea tan grande que "por descarte" voten por él. Es decir, Piñera no aspira a ganar por méritos propios sino que a ser el menos malo de los dos y así poder triunfar. Triste , ¿no?

Por otro lado lo de Eduardo Frei adopta tintes dramáticos. Su porcentaje apenas se acercaría, o en el mejor de los casos superaría por poco, a un tercio de las preferencias (cual Alessandri 1958 y Allende 1970). No será superado por Marco E-O solamente gracias a dos hechos: el gigantesco aparato económico que se mueve tras su campaña y lo envejecido que se encuentra el padrón electoral chileno (1 de cada 5 votantes tiene menos de 30 años).

Suponiendo que parte importante de los votos de Arrate se sumen a Frei en segunda vuelta (que así será) estamos hablando de que la Concertación deberá apostar a que cerca del 75% de los votos de Marco E-O apoyen la candidatura de Frei en segunda vuelta. Es ahí donde el comando Frei esta vez deberá trabajar con pinzas y donde se jugará el triunfo o derrota del oficialismo. En función de aquello es que Hemos ya comenzado a oir consignas del tipo: "hay que evitar a toda costa que la derecha llegue al poder" (viejo caballito de batalla utilizado tanto en 2000 como en 2005), es decir: la campaña del terror en contra de la derecha. Una campaña basada en convencer a los votantes de que Frei y la Concertación son menos malos que la derecha. No se le entregan a los votantes razones por las que deberían confiar en Eduardo Frei y la Concertación, sino que se les advierte del porque no deberían creerle a Piñera y a la derecha. ¿Les alcanzará con aquello esta vez?. Me parece que si no cambian la estrategia no les va a alcanzar.

En fin, nada que celebrar por parte de las dos coaliciones políticas que dominan este país. Nada de que alegrarse gane quien gane y muchísimo que trabajar. Las señales son cada vez más claras: poca participación y cada vez más baja representatividad. Chile es un país cada día más elitista. En vez de repartir el poder económico y político cada día se concentran más ambos.

Saludos
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Esteban






jueves, 12 de noviembre de 2009

Arrate + Frei

Arrate - Frei: Matrimonio por conveniencia

Hoy más que en cualquier otra elección votar por el candidato del Partido Comunista le es funcional a la candidatura de la Concertación. Votar Arrate es votar Frei, que duda cabe.

Por Esteban Martínez Covarrubias

Ocurrió tanto en 1999 como en 2005 que el porcentaje de votación obtenido por el candidato de la izquierda (Gladys Marín y Tomás Hirsch en las respectivas ocasiones) terminó definiendo la elección e inclinando la balanza en favor del candidato oficialista. La Concertación se adelantó a aquel escenario esta vez y decidió entablar un diálogo con el Partido Comunista un año antes de las elecciones. En ese entonces no existía la figura de Marco Enríquez-Ominami, luego era lógico pensar que en un escenario de segunda vuelta Piñera vs Frei la votación comunista nuevamente se necesitaría.

Decidieron entonces entablar una negociación que dejara felices a ambos sectores. El PC comprometía el apoyo al candidato DC en segunda vuelta a cambio del apoyo en las parlamentarias por parte de la Concertación a 4 candidatos comunistas. Decidieron llamar a esto "Pacto por la exclusión". Mentiras de un lado y del otro. Discursos bonitos oficiales para la galería y la triste verdad bajo la mesa.

Analicemos los contrastes:
Discurso oficial (Gobierno): "Es importante incluir a distintos sectores políticos en el parlamento"
La verdad: "Nos aseguramos el apoyo del PC en segunda vuelta y así tenemos un problema menos de que preocuparnos para enero".
Discurso oficial (Partido Comunista): "¡A romper la exclusión!"
La verdad: "Los mismos que negociamos (Guillermo Teillier, Lautaro Carmona, entre otros dirigentes del PC) nos autonominamos como candidatos y en una de esas a fin de año recibimos dieta parlamentaria"

En la misma dirección de este acuerdo estuvo la nominación como candidato de Jorge Arrate, un hombre de izquierda proveniente del mundo de la Concertación, luego este sería capaz de arrastrar la votación de quienes no se sintiesen cómodos votando en primera vuelta por el candidato DC. "Arrate en primera y Frei en segunda vuelta" - era la idea.

Todo iba bien para ambos sectores HASTA la aparición de Marco Enriquez-Ominami. El candidato independiente modificó todo el naipe electoral. Marco E-O dió cabida a que sectores de izquierda y votantes jóvenes sin amarres ideológicos, molestos con las tradicionales negociaciones de cúpulas de partidos pudiesen optar por otro nombre. Aquí el PC se quedó solo junto a la Concertación y ese mentiroso "pacto contra la exclusión" pues desde la candidatura del izquierdista Alejandro Navarro hasta el Partido Humanista se decidió marcar distancia del pacto.
La mentira era evidente a ojos de cualquiera.

El plan del PC y la Concertación parecía derrumbarse en pedazos. Sin embargo fue el mismísimo candidato Jorge Arrate quien gracias a su tremenda experiencia y excelente manejo en el debate transmitido por TVN le dió un repunte inpensado al escenario. Lo comenté en el pasado y lo confirmo hoy: hay un antes y un después en la candidatura de Arrate tras los debates. Antes de ellos el candidato con suerte marcaba un 1% en las encuestas. Hoy va por el 5% y sumando. Arrate se movió en TV con una claridad que los otros candidatos hubiesen deseado. Creo que lo dije en su momento: Tras el primer debate Arrate logró el efecto que Marco E-O necesitaba.

El problema

Jorge Arrate es un gran tipo, nadie lo puede venir acá a negar, un izquierdista comprometido con la historia de Chile desde siempre. Sin embargo en lo practico su candidatura presenta un gran problema: le es funcional a la de Frei de manera intencional. Arrate y el PC saben desde hace mucho que en segunda vuelta apoyarán a Eduardo Frei de maneta automática y hoy le están guardando esos votos. Y lo que es peor, están permitiendo el paso de Eduardo Frei a segunda vuelta al restarle votos de sectores de izquierda a la candidatura de Marco Enriquez-Ominami. Jorge Arrate es el Cura de Catapilco de estos tiempos. El candidato que le sirve al oficialismo para detener a una candidatura que amenaza con terminar su reinado.

El discurso de Jorge Arrate es completamente anti sistémico pero todo ese discurso se cae al suelo cuando descubrimos que detrás de su candidatura sólo se encuentra el objetivo de apoyar al oficialismo en una segunda vuelta , apoyo que como mencionaba en un comienzo se encuentra pactado desde hace meses, años quizás. Acá no se va a dar una negociación en donde el PC exija algunos puntos a la Concertación. No. Acá va a ser una entrega de apoyo descarado y luego (tal como en las municipales) se va a ir a celebrar a la Moneda con los triunfadores. Todo bajo ese discurso mentiroso de "todo con tal de derrotar a la derecha".

A las personas que suelen votar por la izquierda normalmente se les acusa de "perder su voto" dado que apoyan una candidatura destinada a la derrota. Hoy creo que el asunto no pasa por ahí, votar por Jorge Arrate no es perder el voto, votar por Arrate en primera vuelta es derechamente no votar por Marco Enríquez-Ominami, votar por Arrate es votar por Eduardo Frei.

Saludos
¡Opinen!

Esteban

jueves, 22 de octubre de 2009

Encuestas y segunda vuelta

El Mercurio y Cerc

La derecha se equivoca al atacar la candidatura de Eduardo Frei. No se detiene a pensar quizás que la única opción que tienen de llegar a La Moneda es justamente enfrentando al democratacristiano en segunda vuelta.

Dos encuestas han aparecido esta semana y ambas muestran a Marco Enriquez-Ominami pisándole los talones a Eduardo Frei y apareciendo por primera vez en esta campaña con opciones reales de acceder a segunda vuelta. Si bien a simple vista este hecho me parece poco factible podríamos darle crédito considerando que existe la posibilidad que los diversos debates realizados durante el último mes hallan modificado un tanto la intención de voto de muchos chilenos. Si, puede ser.

Sin embargo, una vez más se nos aparece la pregunta : ¿Qué tan reales serán estos datos? Creo que en Chile se hace urgente cada vez más el dar un marco regulatorio legal al "mundo de las encuestas". Para nadie es secreto (o no debería serlo al menos) la tremenda influencia que pueden ejercer los medios de comunicación sobre la opinión de los ciudadanos y para nadie tampoco es secreto que El Mercurio es el diario de campaña de la derecha desde siempre, luego yo desconfío. Mientras no exista una exigencia teórica mínima el torno a una encuesta yo siempre desconfiaré de las manos que estén detrás de esta. El problema es que ese soy yo, la mayoría no tiene idea de nada y se traga lo que le dicen.

Ahora, hablando de política propiamente tal quisiese comentar el que me parece clarísima la estrategia que la derecha ha adoptado durante este período "post-debate televisivo". Una estrategia que busca a toda costa atacar a Eduardo Frei y esperar a que se produzca el milagro, es decir, que Marco E-O pase a segunda vuelta. La derecha insiste en recalcar "lo cuesta abajo" que viene la candidatura de Frei y mantiene las criticas en torno al apoyo que diversos ministros de Michelle Bachelet apoyen la candidatura del ex presidente. La derecha prefiere enfrentar a Marco que a Eduardo Frei en segunda vuelta y está moviendo toda su maquinaria (política, económica y mediática) en función de aquello. Sin embargo yo tengo serias dudas en torno a si este camino realmente los llevará al triunfo.

Realizando un análisis a simple vista y ocupando cierta lógica me parece que si alguna opción tiene Sebastián Piñera de ganar la elección es enfrentando a Eduardo Frei en segunda vuelta y no a Marco Enriquez-Ominami. ¿Porqué digo lo que digo? ¡Pensemos!

Escenario 1: Escenario Piñera 46% y enfrenta a Frei en segunda vuelta

¿Cuánto necesitaría Piñera para ganar? Aproximadamente un 4% (situación similar a la ocurrida en 2000 y en 2005, es constante que la derecha necesite un 4 a 5% en segunda vuelta para lograr ganar). De Jorge Arrate no va a recibir ningún voto claro está ¿De donde podría obtenerlo? Pues de la candidatura de Marco E-O. ¿Es factible este hecho? SI, PODRÍA SER.

Marco E-O ha sido la sorpresa de esta candidatura justamente por romper los moldes tradicionales de nuestras elecciones. Su público votante en general se mueve entre personas jovenes (20 a 45 años mayoritariamente), educadas , de mirada progresista, pero por sobretodo son personas alejadas de lógicas partidarias. Gente muy decepcionada de la Concertación que por algo no están con Frei pese a la posibilidad de que la elección la gane la derecha en primera vuelta. Puede darse que el rechazo hacia la figura de Eduardo Frei (y lo que el representa) sea tan grande que cierto porcentaje de la votación de Marco E-O se traspase a Sebastián Piñera en segunda vuelta. Existe esa posibilidad y con que un cuarto de los votantes de Marco E-O crucen su voto basta para que la derecha triunfe.

Escenario 2: Escenario Piñera 46% y enfrenta a Marco E-O en segunda vuelta

El comando de Sebastián Piñera siento que prefiere esta opción basado en dos puntos: la posibilidad de que el voto de "centro" de Eduardo Frei prefiera votar por la derecha que entregar su voto a un "izquierdista" como Marco E-O y el que la gente prefiera en segunda vuelta a Piñera antes que a Marco por la inexperiencia y juventud de este último.

Sin embargo donde creo se equivoca el comando Piñera (una vez más) es en no observar que quienes votan por Eduardo Frei en primera vuelta son personas ligadas a la Concertación. Personas que pese a todo los errores que como coalisión han cometido la siguen apoyando y que tienen un rechazo enorme por la derecha. En otras palabras: cualquier cosa para ellos es preferible a que gobierne la derecha. No nos olvidemos que el público votante de Eduardo Frei y de la Concertación en general es un votante conservador y temeroso. Marco E-O no es un izquierdista típico. No es un Jorge Arrate ni un Tomás Hirsch. No representa ideas cambios estructurales profundos en el modelo económico de mercado imperante en el país, sino más bien insiste en representar el "continuismo" de Bachelet y realizar algunas reformas al sistema político.

¿Qué creen ustedes que es más factible? ¿Que Marco E-O entregue su apoyo incondicional a Eduardo Frei en segunda vuelta contradiciendo todo su discurso o que sea el comando de Frei el que apoye a Marco E-O con tal de que no triunfe la derecha? Yo al menos no tengo dudas de que si Marco E-O pasa a segunda vuelta el apoyo de la gente de Frei a su campaña será unanime en segunda vuelta.

El tiempo dirá.

¡Opinen!
Saludos.

Esteban