sábado, 28 de agosto de 2010

Pobreza de los medios en Chile

¿El huevo o la gallina?

El lamentable accidente vivido por 33 mineros en el norte del país viene a desnudar la calidad de nuestros medios. Sin embargo ¿De quién es la culpa? ¿Es el público el poco exigente o es que a los medios les viene bien la mediocridad de su audiencia por lo tanto no mueven un dedo por disminuirla?

Por Esteban Martínez Covarrubias

Imposible el no detenerme a comentar la noticia del último mes: el accidente que dejó atrapados bajo tierra a 33 mineros en el norte de nuestro país. Sin embargo no es mi intención adentrarme en detalles técnicos relacionados con el incidente ni tampoco en la reacción del gobierno y el mundo político frente al tema. Mi mirada esta vez estará relacionada con el funcionamiento de los "diversos" medios de comunicación luego de ocurridos los lamentables hechos. Me parece que situaciones como esta dejan al desnudo la pobreza, mediocridad y cobardía de nuestros medios, quienes lejos de informar y educar a nuestra gente (si, dije bien: educar) lo único que logran es perpetuar la ignorancia y nula capacidad de análisis de gran parte de los chilenos.

Si bien estamos acostumbrados a que los medios comunicacionales en Chile jueguen con el morbo y armen una teleserie de cuanto accidente ocurre, nunca terminan de sorprender (y agotar) algunas características comunes que muestran tanto canales de televisión abierta como periódicos. En primer lugar llama la atención (o quizás no tanto) la poca originalidad: todos los canales expresan lo mismo utilizando fórmulas idénticas. Abundan los despachos en directo a manos del periodista estrella de la estación, que expresa en más de quince minutos lo que se podría decir fácilmente en tres o cuatro, matinales que entrevistan a familiares relacionados con la tragedia y entretienen de esta manera la pequeñita mente de la dueña de casa chilena, mientras que al mismo tiempo se produce el clásico ensalzamiento al borde del ridículo del nacionalismo (patriotismo barato en este caso) o las particulares creencias de las personas.

Si algo debería motivar la tragedia de estos 33 mineros no es precisamente el orgullo por la patria, sino más bien todo lo contrario: una profunda verguenza y preocupación por las pésimas condiciones laborales que hasta el día de hoy se ponen en práctica en nuestro país. Y no hablo exclusivamente del mundo de la minería, me refiero también a pescadores, temporeras y diversos trabajos "sucios" que continúan llevándose adelante en deficientes condiciones día tras día en Chile. Asunto que, por supuesto, los medios nacionales no informan.

Estos, en lugar de mantener distancia con el show, se suman y lo promueven casi religiosamente. Limitan su labor al manoseo del dolor de familias y seres humanos mientras les sea útil. La situación pasa a ser grave cuando nos enteramos acerca de la cantidad de televisión que ven las familias chilenas diariamente. Luego la pregunta es inevitable ... ¿Es qué los medios son mediocres porque la audiencia no es exigente o es que el público es resultado de la pobreza comunicacional a la que es sometido día tras día?


Molesta profundamente, en segundo lugar, la bajísima capacidad de análisis que proponen nuestros medios dirigidos por profesionales que, se supone, fueron formados precisamente para aquello. ¿O es que ahora la labor del periodista debe limitarse a leer noticias o narrar sucesos? ¿Donde está la reflexión a fondo de los hechos?¿Donde se quedó la mirada a largo plazo, la mirada a distancia frente a una situación que se presta para ser abordada desde diversas aristas? No. De seriedad nada. Todo es amarillismo y un show digno de programa del tipo "reality". La visión es siempre idéntica: poner a la misma altura este tipo de accidentes con un partido de fútbol de la selección chilena (eran de esperar las reacciones idénticas por parte de la gente, es decir, celebraciones en la Plaza Italia en Santiago).

Me parece que se hace evidente el hecho de que existe un debate pendiente dentro de nuestra sociedad. El que se refiere a enfrentar y discutir el ineludible rol educador que deben poseer los medios comunicacionales en una sociedad. Mientras ningún gobierno o sector político esté dispuesto a ensuciarse las manos en el tema, mientras nadie esté dispuesto a enfrentar los monopolios que rigen las lineas editoriales de los diarios, canales de televisión abierta o radios, estaremos sumergidos en la misma pobreza ciudadana que hoy nos rodea.


martes, 27 de julio de 2010

Indultos


El primer paso adelante

Tras 4 meses de gobierno la administración de Sebastián Piñera logra por primera vez tomar una decisión a la altura de las circunstancias. Bien por ellos.

Por Esteban Martínez Covarrubias

Debo admitirlo. Hasta antes del pronunciamiento de este domingo por parte de Sebastián Piñera en torno al llamado "Indulto Bicentenario" estaba en absoluto desacuerdo con el tratamiento que el gobierno le había dado al tema.

En primer lugar, la sola idea de promover un indulto generalizado en donde el poder ejecutivo pasara a llevar condenas dictadas por el poder judicial me parecía incorrecta, fuera de además representar una contradicción por parte del gobierno considerando esa eterna palabrería que emite la derecha frente al tema de la delincuencia y "la mano dura". En segundo lugar, la subordinación del gobierno frente a la opinión de la Iglesia Católica me pareció excesiva. Me refiero al hecho de no ser capaces de emitir ningún comentario mientras la iglesia no realizara su propuesta. Uno entiende que se debe ser prudente a la hora de declarar, sin embargo también imagina uno que los gobiernos deben poseer ciertos principios transparentes, los cuales no se mantienen en reserva esperando la opinión de otra institución. Entonces: o aquellos principios no existen (el rechazo de plano por ejemplo a indultar crimines de lesa humanidad) o el poder de la iglesia católica es tan grande que el gobierno mantiene una extrema prudencia frente a ella.

Finalmente, el sólo abrir la posibilidad de generar un indulto que beneficiase a criminales condenados por violaciones a derechos humanos en dictadura me parecía una irresponsabilidad histórica enorme y un acto gran de torpeza política (se habría metido el gobierno de manera innecesaria en un problema relacionado con crímenes condenados incluso por tratados internacionales).


Sin embargo, nobleza obliga a reconocer que la decisión adoptada por Sebastián Piñera y su equipo esta vez fue la más acertada de todas. Todas mis aprensiones se fueron a cero . El gobierno decidió cerrar la puerta de partida a la idea del indulto general y de esta manera analizar las situaciones caso a caso, excluyendo del posible beneficio a condenados por casos de violaciones a los derechos humanos, terrorismo, narcotráfico, homicidios de sangre, violaciones o abusos deshonestos (1*). Ahora, si bien en lo personal me habría gustado oír algún tipo de declaración más aclaratoria en torno al tema de derechos humanos y el porque no corresponde liberar criminales de estado bajo ningún punto de vista, lo importante era cerrar aquella puerta y eso se hizo. Queda en evidencia eso si que el tema aún genera controversia dentro de la propia derecha.

La decisión de revisar casos de presos que presenten una salud deteriorada y generar un indulto para ellos también me parece acertada considerando el hecho de que el sistema penal chileno no es capaz de hacerse cargo de personas que sufren enfermedades en estado terminal ni otras tantas propias de una edad avanzada. Evidentemente casos como aquellos no presentan riesgos para la sociedad en ningún sentido y dados los delitos cometidos tampoco me parece un descriterio el indulto. Quizás si el sistema judicial chileno fuese otro la figura del indulto presidencial debería desaparecer, pero mientras no sea así no existe otra salida al tema.

Observamos entonces que para el gobierno este tema terminó siendo un punto a favor frente a la opinión pública y el mundo político. Luego de 4 meses de gobierno durante los cuales este se ha visto cuestionado por una serie de temas (nombramiento de ministros, conflictos de intereses, financiamiento de reconstrucción entre otros) siento que por primera vez la "administración Piñera" fue bien asesorada y tomó una desición a la altura de lo requerido. Bien por Chile, al menos en este tema.

Preocupante eso si (por decir lo menos) la posición de la Iglesia Católica en relación a los crímenes de estado cometidos durante el período dictatorial vivido en el país durante los años 1973 y 1990. Los avances que se han logrado en materia de justicia y verdad frente a las violaciones a derechos humanos han sido lentos y en muchos casos tardíos. Tales avances se han logrado en base al esfuerzo de muchas personas que han dado una lucha incansable en la búsqueda de la dignidad de aquellos casos. Lo menos que se esperaría de una institución como la Iglesia Católica es que sume en lugar de restar.

(*1) Declaración completa del Presidente de la República acá

martes, 11 de mayo de 2010

Educación I : Resultados Test Inicia

La mala educación (Parte I)

Ahora fue la Evaluación Diagnóstica Inicia, en otras ocasiones han sido los resultados de evaluaciones nacionales tales como SIMCE o PSU, en otras evaluaciones internacionales. ¿Cuántas pruebas más se necesitan para asumir el fracaso y cambiar la dirección?

Por Esteban Martínez Covarrubias

Recientemente el Ministerio de Educación publicó los resultados de la llamada Prueba Inicia (*1). Esta se trató de un test de diagnóstico que evaluó de manera voluntaria durante los años 2008 y 2009 a profesionales recién egresados del área de la educación ( en particular profesores de Educación Básica y Parvularia, para 2010 queda pendiente la evaluación de profesores de Educación Media). Los resultados, ampliamente difundidos por los medios, son para llorar. Estos se resumen en la tabla que se muestra a continuación.


Analizando el documento entregado por el Ministerio en detalle nos encontramos con que un 89% de los profesionales evaluados escribe con faltas de ortografía o que un 94% no presenta un buen vocabulario. Para que seguir. La evaluación desnuda completamente las falencias del sistema educacional chileno, con la salvedad (y gravedad) de que esta vez los evaluados con nota roja no fueron los estudiantes sino que los docentes, y lo que es peor aún: docentes recién egresados.

Las razones de estos pésimos resultados habría que buscarlas en 3 frentes diferentes entre si pero que se conectan cuando hablamos de educación. En primer lugar el fracaso absoluto de un modelo educativo de mercado que lleva casi 30 años de práctica en nuestro país. El fracaso de la idea de que la competencia libre entre colegios mejoraría la calidad de la educación. La generación de una amplia oferta no terminó mejorando la calidad del producto. Y en este caso los resultados están a la vista ya que los profesores evaluados por el Test Inicia promedian los 25 años de edad, es decir, pertenecen a una generación completamente educada por los gobiernos de la Concertación. Digámoslo con todas sus letras: este fracaso es absolutamente propiedad de la Concertación y sus gobiernos.

La segunda arista de esta problemática guarda relación con la calidad de la profesión docente. No es secreto para nadie que bajo las condiciones de trabajo actuales de los profesores son pocos los estudiantes talentosos que optan por la carrera docente. Hoy en Chile los buenos estudiantes de Matemática quieren ser ingenieros. Los buenos biólogos quieren ser médicos o estudiar enfermería. Los buenos humanistas quieren ser abogados. Lo cual por cierto tiene cierta lógica. Vivimos en una sociedad que consumo tremendamente cara, luego es comprensible que nuestros estudiantes antepongan necesidades económicas ante cualquier otra necesidad. Dicho en palabras simples: en Chile le hemos mostrado un mundo individualista en el cual sobrevive el más fuerte (se pagan los colegios, la salud, vivienda, transporte... se paga absolutamente todo) . A esto le agregamos que las condiciones del profesorado actual no son buenas. Han mejorado en estos últimos 15 años pero siguen sin ser óptimas en función de el logro de resultados. No nos quejemos entonces si nuestros alumnos optan por carreras que entreguen en el papel mayores ingresos.

Toda esta situación deriva inevitablemente en el hecho de que los estudiantes de carreras relacionadas con la pedagogía suelen ser alumnos de rendimiento bajo en sus colegios y de puntajes insuficientes en la PSU. Aveces nos encontramos con que la carrera de pedagogía es un "descarte" para muchos. A quienes no les alcanzó para entrar a Ingeniería son profesores de Matemática. Y así con todas las áreas.

La tercera y última patita de este análisis tiene que ver con las instituciones de educación superior. La carrera de pedagogía es impartida por diversos tipos de instituciones no siempre acreditadas de manera adecuada ni tampoco especialistas en el tema de la educación. Se abren carreras de pocas horas, con profesores poco preparados y se reciben estudiantes de bajos puntajes. En Chile desde hace mucho lo importante no es la calidad sino la cantidad ¿Se pueden esperar resultados diferentes entonces?

La educación secundaria y superior es un negocio en Chile, luego no podemos pedir que tras 30 años de funcionamiento de esta modalidad la realidad sea diferente. Lo más preocupante de todo es el hecho de que no se ve la preocupación donde debería estar. Los tres frentes que he mencionado en esta columna no fueron nunca atacados por los gobiernos de la Concertación y tampoco figuran dentro de las prioridades del actual gobierno. Esto será el motivo de mi siguiente columna.

Hasta entonces.

(1*) Puedes revisar el informe oficial del Test inicia en http://www.programainicia.cl/docs/RESULTADOS2009.pdf

domingo, 11 de abril de 2010

Los primeros 30 días de Piñera

¡Partimos mal!

Otra cosa es con guitarra - afirma el conocido refrán. Por la boca muere el pez - dice otro. Lo cierto es que el primer mes de gobierno de la derecha chilena ha venido a demostrar que todos los temores en torno a la estatura ética de Sebastián Piñera eran fundados.

Por Esteban Martínez Covarrubias

Extraño el primer de Sebastián Piñera en La Moneda. Marcado principalmente por el terremoto ocurrido el pasado 27 de Febrero en el sur del país pero además por las diferentes polémicas que se han creado en relación a , por un lado, las constantes contradicciones que ha mostrado la administración Piñera y por otro a los llamados "conflictos de intereses".

Bastantes veces se ha "pisado la cola" Piñera en este último par de meses. Situación que ya desde la campaña se comenzó a vislumbrar. Aún recuerdo cuando diseñó como eslogan de campaña la promesa de "crear un millón de empleos" una vez electo. Finalizando la campaña se decidió a aclarar que esta creación sería gradual, es decir, de 250 mil empleos por año. ¡Pequeño detalle!


De la misma manera recuerdo su énfasis a la hora de criticar las practicas de la Concertación en cuanto a la entrega de cargos. Se cuestionó muchísimo (y con justo derecho) por parte de la Alianza por Chile el nombramiento de una serie de cargos públicos. Se habló de "cuoteo político" e incluso de corrupción en muchos casos. "Ningún ministerio será premio de consuelo durante mi gobierno, esta vez imperará la meritocracia" - afirmaba un enérgico Sebastián Piñera durante la campaña . Sin embargo ya en la primera lista ministerial aparecieron los nombres de Joaquín Lavín, Ena Von Baer y Rodrigo Alvarez. Los tres fueron candidatos derrotados en las pasadas elecciones parlamentarias y recibieron un ministerio para que pasaran las penas. ¿Qué tal?

De la misma manera nos encontramos con nombramientos poco éticos en el Ministerio de Salud y la Subsecretaría de Deportes (por mencionar un par de casos). En la primera cartera apareció el nombre de Jaime Mañalich, director médico de la Clínica Las Condes, institución en la cual Sebastián poseía hasta hace poco inversiones en acciones mientras que a cargo de la Subsecretaría de Deportes se encontrará Gabriel Ruiz-Tagle, quien hasta hace poco era Presidente de Blanco Y Negro S.A, institución que también representa interés económico para Sebastián Piñera (es dueño del 14% del club).

¿Ilegal? Claro que no. Pero nombrar en cargos públicos a tus amigos de negocios raya por lo bajo en lo poco ético. Esto fuera de representar un acto gigante de inconsecuencia pues se suponía que esta administración representaría algo diferente a la anterior en al menos el tema de los nombramientos de cargos. Sin embargo nos encontramos al primer nombramiento ministerial con cuoteo político y socio económico. Penoso por ellos y toda la gente que les creyó. Penoso por la política chilena que cada vez se encuentra en peor pie. Penoso por Chile.

Interés, interés, maldito interés

Tema aparte de los nombramientos han sido los descarados conflictos de interes en que increíble y torpemente ha incurrido parte importante del gobierno, partiendo por el mismísimo Presidente de la República. ¿Era predecible esta situación? Por supuesto. Asume en el gobierno personajes que desde siempre han manejado económicamente el país luego era imposible que no se presentasen cruces de intereses. Sin embargo en la práctica no deja de llamar la atención el descaro.

Fuera del ya mencionado conflicto de Jaime Mañalich (director de la Clinica Las Condes y Ministro de Salud) nos encontramos con que Joaquín Lavín es Ministro de Educación pero al mismo tiempo uno de los dueños de la Universidad del Desarrollo, Alfredo Moreno a cargo de Relaciones Exteriores pero al mismo tiempo pertenece al directorio de Falabella , empresa que podría verse beneficiada en las regulaciones comerciales que Moreno establezca con países vecinos. La lista suma y sigue.

Sin ir más lejos el mismísimo Sebastián Piñera no cumplió la palabra de vender sus acciones en LAN antes de asumir su mandato, acciones que terminaron entregando millonarias ganancias a Piñera dado el retraso de la venta. ¿Era necesario llevar el tema tan lejos considerando que desde la campaña siempre se le cuestionó el asunto? ¿Era necesario exponer de esa manera su imagen? ¡Tooooorpe!


Finalmente y para poner una guinda al asunto nos encontramos con que hasta el día de hoy Sebastián Piñera se niega a vender otra de sus empresas de relevancia nacional: el canal de televisión abierta Chilevisión. Este hecho no es menor considerando que es atribución del Presidente el nombrar el directorio del canal estatal TVN, el cual compite directamente con su propio canal y que además esta situación se presta para especular en diversos sentidos relacionados con la libertad de prensa (*1).


Lamentablemente todas estas situaciones que menciono vienen a demostrar que todos los temores que existían en torno a la figura de Sebastián Piñera eran fundados. El hombre juega al filo de la ética y lo que es peor: justifica lo injustificable. Sebastián Piñera decide no dar el ejemplo con su actuar y con esto deja la sensación en el aire de que la Presidencia de la República sólo representa para él un nuevo desafío empresarial. Ni más ni menos.

Saludos
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(*1) El tratamiento de la libertad de prensa por parte de este gobierno quedó en tela de juicio en Marzo pasado cuando en una conferencia de prensa se le prohibió a los periodistas presentes que realizasen preguntas en relación al tema de las acciones de LAN.







jueves, 25 de marzo de 2010

Terremoto III

Mirando a futuro (Parte 2)

En mi anterior columna mencioné la necesidad de aprovechar el reciente terremoto que afectó al país para darle partida a ciertos temas. Todo momento difícil debe venir acompañado tanto de medidas prácticas como de medidas con altura de miras, desiciones que piensen en futuro. En este último sentido es que considero importante iniciar una política seria de descentralización nacional. La descongestión de Santiago se hace cada vez más urgente y el terremoto agudizó este hecho. A aquello me referí en mi anterior escrito.

Hoy me iré por otro lado. En primer lugar comentando lo que todos observamos: el reciente desastre natural dejó a la vista lo mal preparado que se encuentra el país frente a un imprevisto de cualquier tipo. Sorprendió a todos lo básico y burocrático que resultó ser el sistema de comunicación entre autoridades. Vergonzosa , por decir lo menos, fue la imagen de Hillary Clinton regalando al gobierno chileno en el aeropuerto tecnología satelital. Eso sin mencionar lo dependiente que mostró ser el sistema chileno de "alarmas de tsunami". Ahora resulta que debemos esperar a que desde los Estados Unidos nos den el aviso de catástrofe, pues acá no somos capaces de prevenirlos. Situación particularmente grave considerando nuestra geografía y el hecho de que nuestro país desde siempre ha sido zona sísmica.

Después de la batalla somos todos generales. Es cierto. Aquello excusa de cierta manera (sólo de cierta) disculpa a los pasados gobiernos. Sin embargo en la mirada a futuro las modificaciones respectivas deben realizarse. Menos centralismo en la toma de decisiones y tecnología al nivel de las necesidades. Mucho ruido causó el haber destinado millones y millones de dolares en la compra de armamento de punta en caso de una supuesta guerra con nuestros países vecinos, armamento que probablemente nunca se utilizará y que contrastó frente a lo tercermundista que nos vimos frente al desastre.

Reconstrucción nacional: ¿Con qué ropa?

Muchísimo se ha discutido en torno al llamado "proceso de reconstrucción nacional". Frente a este hecho la pregunta es una sola : ¿Y quién financia esto? En ese sentido los caminos a seguir pueden ser diversos. Podemos como país solucionar esto a través del clásico voluntariado y teletones varias, podemos meterle mano al ciudadano común y corriente o podemos financiarlo con un aumento en impuestos específicos.

La primera alternativa claramente es insuficiente. Ni el mejor de los voluntariados ni la más amplia colecta nacional podría financiar la totalidad de la reconstrucción en el largo plazo (de hecho la reciente Teletón "Chile ayuda a Chile" financiará necesidades habitacionales urgentes en la zona). La segunda opción resultaría un contra sentido. Recortar presupuesto social en beneficio de la catástrofe iría completamente en contra del discurso de "ayudar y proteger a la clase media". De hecho, la clase media chilena justamente necesita que se le rebajen impuestos. Vivir en Chile para un sueldo que flutua entre los $300.000 y los $700.000 resulta carísimo.

Aparece entonces la posibilidad del aumento de impuestos, ahí es donde se ha discutido bastante por estos días el caso del royalty minero. Cabe recordar en primer lugar que el royalty como concepto no corresponde a un impuesto sino más bien a un "pago por derecho de extracción". Hoy en Chile este pago es de los más bajos en el mundo (escalonado con un tope máximo de un 5% de las utilidades), situación particularmente contradictoria considerando que las reservas de cobra más extensas en el mundo son las chilenas (40% de las reservas mundiales están en nuestro norte).

En medio de la discusión han aparecido voces que desde el mundo de la Concertación exigen aumento del royalty de un 5% a un 10%. Contradictorio por decir lo menos (¡Cuando no!) dado que fue la misma Concertación la que durante el gobierno de Ricardo Lagos aprobó una ley de inamovilidad tributaria, ley que entregaba a las mineras la seguridad de no realizar ninguna modificación al royalty en almenos 15 años a cambio del mencionado 5%.

Ahora, al contrario de lo esperable, el gobierno de Sebastián Piñera no ha cerrado totalmente la puerta al hecho de aumentar el tributo específico. Se menciona la alternativa negociar un alza que iría desde el 5% actual a un 8% y entregar al mismo tiempo a las mineras derechos de extracción por al menos 20 a 25 años más. Alternativa que genera conflicto al interior de la derecha pues sectores importantes de la UDI no estarían de acuerdo con "cambiar las reglas del juego" de esa manera al empresariado afirmando tales tipos de medidas afectarían la inversión.

El debate está abierto. En lo personal considero que la oportunidad se presta para dar un salto en el tema. El Estado Chileno debe de una vez por todas abandonar el camino de los "bonos por crisis" y aumentar en cantidad y eficiencia su gasto social. Abandonar la fracasada idea de ser un Estado de "oportunidades" para transformarse en un Estado de derechos y garantías. El cobre no será eterno y de no tomar desiciones al respecto puede que en 50 años futuras generaciones lamenten el conservadurismo de nuestra clase política.

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viernes, 5 de marzo de 2010

Terremoto II

Mirando a futuro (Parte 1)

Cada dificultad que vivimos en esta vida cierra una puerta pero abre otra. Con una sociedad ocurre algo similar. El reciente terremoto vivido en el país presenta oportunidades únicas de desarrollo para el país.

Por Esteban Martínez Covarrubias

Más vale tarde que nunca. La mirada hoy para el país debe ser a futuro. Esta historia nos la conocemos de memoria: tras el desastre vienen las colectas, las teletones, los "¡Vamos chilenos!", la emoción de los personajes de la farándula nacional, los reportes en directo de los noticiarios, las toneladas de mercadería y el testimonio de las víctimas. Luego, en unos dos meses más con suerte veremos en TVN un reportaje titulado "Chine: después de la catástrofe" y en tres meses ya todos estarán hablando del mundial de Sudáfrica. La vida continúa para todos así como el desastre para algunos. Es entonces cuando una nación debe mostrar coraje, visión de Estado y ocupar la fuerza conjunta para dar un paso hacia adelante, un paso real hacia el progreso y el tan ansiado desarrollo.

Sin ser un experto en la materia considero necesario revisar tres asuntos que a simple vista representarán un problema para el futuro gobierno de Sebastián Piñera pero que a la vez pueden transformarse en una oportunidad para hacer historia. El primero de estos asuntos guarda relación con la necesaria descentralización del país.

Santiago no es Chile

Resulta increible el hecho de que una ciudad que representa menos del 5% de la superficie nacional concentre practicamente el 40% de la población del país. Santiago se encuentra sobre poblado desde hace mucho y frente a este hecho la respuesta del Estado chileno ha tenido basicamente dos etapas durante las recientes décadas. En primer lugar, en los 80's y 90's tanto la dictadura de Pinochet como los gobiernos de Aylwin y Frei desarrollaron una política de poblamiento de zonas periféricas. Fue así como se poblaron masivamente comunas tales como Puente Alto, La Florida, El Bosque, La Pintana, Maipú o Cerro Navia.
¿El problema? La calidad y superficie de las viviendas. Poblaciones con demasiadas casas, todas a la vez muy pequeñas y sin áreas verdes fueron los factores comunes a dichas construcciones. Los resultados de aquella pésima gestión de Estado los estamos viendo desde hace mucho ya: concentración de la pobreza, delincuencia y una segmentación social dramática de nuestra sociedad.

Fue entonces que durante esta última década se impulsó un fuerte desarrollo inmobiliario relacionado con la venta de departamentos. La construcción ya no sería hacia los costados del Gran Santiago sino que hacía arriba. Todo marchaba sobre ruedas hasta que llegó el reciente terremoto. Frente a las dudas y el terror de muchos es probable que la venta de departamentos se vuelva algo más lenta y el santiaguino retome durante los tiempos venideros casas para habitar. ¡El problema es que ya no hay! Se presenta entonces la oportunidad ideal para descentralizar de una buena vez este país promoviendo políticas que incentiven la creación de industrias en regiones, la respectiva contratación y el poblamiento de estas.
Fórmulas hay muchas, desde una baja de impuestos a quienes inviertan en regiones hasta subsidios de distintos tipos hacia los ciudadanos. Esa es materia de expertos, lo importante acá debe ser la convicción de quitarle peso a la capital. Santiago está congestionado a más no poder. El destino quizo que el terremoto sorprendiera a la población principalmente en sus casas durmiento, sin embargo de haberse producido este a plena luz del día durante un día laboral cualquiera, la cantidad de personas que habrían sufrido a causa del atochamiento de las masas habría sido muchísima más. De muertos mejor ni hablar. ¿Se imaginan el metro, los cines, centros comerciales, el Transantiago y las calles en pleno terremoto? Insisto, mejor ni hablar de aquello. Sólo imaginarlo espanta. No esperemos entonces a tener que sufrir una desgracia de ese estilo para pensar en generar medidas que descongestionen Santiago.

CONTINUARÁ...

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Saludos.

martes, 2 de marzo de 2010

Terremoto

Cable a tierra

El terrible terremoto de 8,8 grados que acaba de afectar al país vino a desnudar nuestra realidad en muchos sentidos y a sacar a flote lo peor de lo nuestro, pero por sobretodo vino una vez más a mostrar la ineficiencia de un gobierno que jamás supo enfrentar una crisis con la altura necesaria.

Los momentos difíciles ponen a prueba el funcionamiento de una nación y de un gobierno. Ya llegará en ese sentido el instante de analizar en detalle todo lo que falló esta vez. Habrá entonces que escuchar las explicaciones del porque los servicios básicos y de comunicación (uno de los más caros de latinoamérica) colapsaron de la manera en que lo hicieron y el porque la restitución de estos fue tan pero tan lenta. De la misma manera habrá que seguir analizando y lamentando el que una tragedia de esta magnitud saque a flote toda nuestra miseria humana: robos y actos de violencia tanto en el sur como en Santiago.

Sin embargo, también tendremos que analizar el como el gobierno de Michelle Bachelet no estuvo una vez más a la altura de lo requerido. Tal como sucedió para la llamada "revolución pinguina" o la crisis del Transantiago, el gobierno reaccionó muy tarde frente a los hechos, demorando las medidas y actuando de manera torpe una vez que el desastre ya se había consumado. Finalmente el destino quizo que fuesen tres las grandes crisis sociales que Bachelet debió enfrentar y en las tres el desempeño fue paupérrimo. Demostrando con esto su nula capacidad de maniobra frente a imprevistos. Dicho de otra manera: "sin el piloto automático activado este gobierno nunca funcionó".


Errores tras errores

Desde que se produjo la tragedia existieron problemas severos de comunicación entre los encargados de gobierno, uno podría entender que entre particulares se produjese este fenómeno, sin embargo no puede ser que se produzcan informaciones distorcionadas y cruzadas dentro del gobierno precisamente en el instante donde mayor claridad y precisión se requería. Luego, a la hora de tomar decisiones se observó un centralismo inoperante absoluto. Se produjo el absurdo de tener que desde el sur esperar a que las desiciones se tomasen en Santiago, lo cual sumado a los problemas de comunicación aumentó el desastre.

Tal como para la "crisis pinguina" y el Transantiago nos encontramos con un gobierno que en una primera instancia intentó bajarle el perfil a lo sucedido (les tomó más de 24 horas el reconocer que el ingreso del mar hacia las costas fue total y debastador). Aquella tardía reacción provocó la muerte de cientas de personas que no fueron avisadas a tiempo del riesgo ocasionado por las subidas del mar. De la misma forma la declaración de "Estado de sitio" en la región del Maule también fue tardía y los resultados ya están a la vista. Todo esto provocado por una lenta reacción de parte de un gobierno acostumbrado a actuar "despúes de", un gobierno que se sorprende por los hechos tanto como un televidente frente a la cajita.

Ahora vendrán las Teletones, los conciertos benéficos, las donaciones, las reparaciones. Pero bajo todo aquello tendremos el que Michelle Bachelet tristemente despide su gobierno como lo que siempre fue: un barco sin dirección ni timón.

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