sábado, 15 de enero de 2011

Cambio en gabinete

Otra cosa es con guitarra

El reciente cambio de ministros llevado adelante por el gobierno de Sebastián Piñera me parece viene a demostrar la gran distancia que existe ser oposición en un gobierno por 20 años y efectivamente estar al mando del país. Las "pisadas de cola" en que ha incurrido el presente gobierno han sido muchas, pero sinceramente no me atrevería a culparlo. Otra cosa es con guitarra, claro está.

Por Esteban Martínez Covarrubias


Recuerdo que Michelle Bachelet llegó a La Moneda prometiendo que "nadie se iba a repetir el plato" en su gobierno. Pero ya a los 3 meses tuvo que llamar a Belisario y a Pancho Vidal, entre otros, para que le solucionaran el caos que estaba llevando adelante. Hoy nos encontramos con un Piñera que en campaña no se cansó de criticar el cuoteo político en el que la Concertación constantemente incurrió. Afirmó que en su gobierno ningún ministerio sería premio de consuelo para algún político que hubiese sido derrotado en parlamentarias, pero ahí tuvimos a Joaquín Lavín como Ministro de Educación luego de no haber sido resultado electo Senador. Posteriormente prometió que en su gobierno "estarían los mejores sin importar su procedencia partidaria", habló de meritocracia y todo aquello. Sin embargo hoy lo vemos entendiendo no se puede gobernar de espalda a los partidos, por lo que tuvo que sacar a un par de técnicos del Ministerio e incorporar a dos políticos de tomo y lomo. La Moneda necesita afirmar la estantería y obtener mayor cercanía con los partidos, a eso llegan Allamand y Matthei ,sus méritos para optar al cargo son completamente irrelevantes en este caso (¿o alguien creyó alguna vez que Ravinet estaba en defensa por sus capacidades y no por razones políticas? ).

¿Se equivoca Piñera al "pisarse la cola"? Creo que no. Rectificar es lo correcto. Probablemente el error estuvo en hablar y prometer demasiado antes de asumir. Pero bueno, comprensible ¿no? Si los tipos no sabían lo que era gobernar.


Quisiese detenerme entonces en otros aspectos relacionados con el nombramiento. En primer lugar me parece evidente que con el nombramiento de Allamand y Matthei, fuera de darle peso político al gabinete, el gobierno buscó matar varios pájaros de un tiro.

No es secreto para nadie el que dentro del mundo de la derecha Andrés Allamand fue durante 2010 particularmente crítico con respecto al manejo del gobierno en diferentes aspectos, esto fuera de encontrarse detrás del "Acuerdo de Vida en Común", el cual pretendía regular las convivencias y relaciones de hecho. Proyecto que dentro de la derecha no genera acuerdos por motivos valóricos. Con el nombramiento, Allamand queda completamente atado de manos en ambos casos. Algo parecido ocurre con Evelyn Matthei, quien junto a Fulvio Rossi (PS) se encontraba detrás del proyecto que buscaba discutir el aborto terapéutico. Me parece que con esto el proyecto llegó hasta acá.

Tema aparte fue la búsqueda de reemplazante para Allamand en el parlamento. Finalmente, y luego de una larga polémica, Carlos Larraín asumirá el cargo. Lo cual evidentemente representa un acto poco democrático, transparente y que viene a evidenciar la hipocresía gigante de la derecha. Reemplaza a Allamand un tipo que no es de la zona, que no se sometió a votación popular y que por si fuese poco, ideológicamente piensa diferente. No puede ser que dentro de nuestro sistema democrático tal situación no esté regulada y sean los partidos quienes terminen a dedo escogiendo y según conveniencia el reemplazante al cargo.


Para finalizar esta columna me gustaría comentar algo acerca de los llamados "presidenciables de la derecha". Me parece que hay mucho de invento comunicacional en este tema. Se ha hablado demasiado acerca de que la derecha posee hoy 4 cartas: Hinzpeter, Golborne, además de los mencionados Alamand y Matthei. Los dos primeros creo que son un invento de la prensa. Ahora, si bien es cierto que después de que Michelle Bachelet fue presidente de Chile ... ¡Cualquiera puede! Hablando en frío me parece que la mejor carta que posee la derecha para seguir en La Moneda con cierta seriedad mínima esta representada por Evelyn Matthei. Y ella lo sabe.

Matthei tiene claro que su punto débil frente a la opción presidencial guarda relación con su cercanía frente a la ciudadanía. Se ve fría y distante, conservadora y dictatorial. Creo que por ahí entonces pasó su intención de acercarse a Fulvio Rossi para llevar adelante un proyecto que fuese en contra de lo que se habría esperado de ella. Su intención es destrabar mitos. De igual manera el gobierno entiende que es ella quien debe estar en el Ministerio del Trabajo, para así romper con la imagen pro empresarial que la rodea. Quiero insistir: Evelyn es la mejor opción que tiene hoy la derecha de mantenerse en el poder y dependerá de ella el que esto se materialice. Al menos la opción se la acaban de dar.

martes, 11 de enero de 2011

Problema de diagnóstico

El dilema de la educación pública

Joaquín Lavín asegura que las familias chilenas estarían cambiando a sus niños desde colegios municipales a subvencionados básicamente por tres razones: calidad, disciplina y por los paros realizados por alumnos Tal diagnóstico me parece errado. Yo no se si Lavín y su set de especialistas no ven o no quieren ver las cifras.

Por Esteban Martínez Covarrubias

Este domingo en Tolerancia Cero estuvo invitado el Ministro de Educación Joaquín Lavín (*1). Educación superior, la PSU y calidad de los liceos municipales fueron los tópicos tratados durante una conversación que se extendió aproximadamente por 35 minutos. Y bueno, de sorpresa muy poco. Juan Eichholz insistiendo una y otra vez en el porque no se privatiza aún más el sistema, Villegas jugando a ser agudo pero sin argumento alguno fuera de lo que le nace del estómago, Paulsen como siempre insinuando una pregunta mordaz para luego esconder la mano (comentario aparte ...¿Cuáles serán esos colegios particulares subvencionados que mencionó en un momento y que cuestan 9 mil pesos mensuales?) y Matías del Río quizás siendo el único de los cuatro que con números en mano intentó darle algo de peso a la discusión. Sin embargo, donde me quiero realmente detener en las palabras del Ministro.

Es un hecho que los liceos particulares subvencionados se han ido "comiendo" a los municipales durante los últimos 25 años. Proceso que a a estas alturas parece ya no tener marcha atrás. Ahora, de acuerdo a lo expresado por Joaquín Lavín, los apoderados estarían cambiando a sus niños desde colegios municipales a subvencionados básicamente por tres razones: por la calidad, disciplina y por los paros realizados por alumnos (ver entrevista). El diagnóstico que el ministro realiza es de vital importancia, ya que este sostiene las medidas que el presente gobierno ha impulsado, enfocadas principalmente hacia los liceos municipales, asumiendo que ahí se juega parte importante del problema educativo chileno. Tal diagnóstico me parece errado. Yo no se si Joaquín Lavín y su set de especialistas no ven o no quieren ver las cifras. Me refiero a que no existe una diferencia de calidad significativa entre los colegios particulares subvencionados y los municipales.

Pero analicemos el argumento del Ministro. En primer lugar lo de la disciplina y los paros es insostenible. Es más, me parece preocupante que un Ministro de Educación exprese tales argumentos. ¿Que sostendría eso de que los colegios subvencionados muestran "mejor disciplina" que los municipales? Me parece que lo que el Lavín no comprende es que la oferta educativa chilena presenta alternativas gratuitas, de 15 , 25 o 50 mil pesos y resulta evidente el que mientras más barato sea el colegio, este agrupará en sus salas y patios a alumnos de menores condiciones socio económicas y culturales. Por lo tanto la "disciplina" de los colegios no guarda relación con la mano dura que el establecimiento aplique, sino más bien con el sueldo que reciban los padres de los alumnos pertenecientes a este.

Lo de los paros debe ser un chiste de mal gusto. Los profesores en Chile, durante los últimos 20 años, no se han caracterizado precisamente por ser un gremio que paralice muy seguido. Los alumnos ni hablar, tienen poco o nada en la cabeza para ser honestos. Salvo la llamada "revolución pinguina" de 2005 y sus escuálidos aletazos posteriores, poco o nada. Entonces... ¿De que paralizaciones habla Lavín?

Finalmente el tema de la calidad es la gran mentira de este gobierno. Insisten en hacer creer a la población de que las privatizaciones muestran mejores resultados que el sector público (y acá si creo que hay razones ideológicas de fondo). Siendo que si miramos los resultados, tanto de Simce o PSU (*2), vemos que el sistema de subvenciones ha resultado ser un completo fracaso. Tras 25 años de sistema nos encontramos con que los colegios municipales acaban de promediar en la PSU de lenguaje y matemática 456 y 459 puntos, mientras que los particulares subvencionados promedian 489 y 490 respectivamente. Estamos hablando de que en promedio los municipales obtienen en matemática 7 preguntas correctas de 70 , mientras que los particulares subvencionados 11 de 70. Más claro echarle agua.... ¡los dos tipos de dependencia son un completo fracaso!

¿Y mi verdad? Las familias sacan a sus hijos de colegios municipales y los llevan a colegios subvencionados porque en Chile está impuesta la idea de que "para obtener calidad hay que pagar". De esta manera, una familia está segura de que aunque sea pagando 20 mil pesos mensuales van a darle educación de mejor calidad a sus hijos que la que obtendrían en un establecimiento gratuito. El problema es que la diferencia por dependencia es tan mínima que no se justifica el pago. Una familia que tiene 3 hijos debe pagar aproximadamente (y como mínimo) entre 60 y 90 mil pesos mensuales por ellos en un colegio Particular Subvencionado. ¿Y para qué? ¿Para que saquen entre 450 y 500 puntos en la PSU? Todas esas razones que Lavín esgrime son patrañas. Y sólo buscan esconder la verdad y esta dice que la privatización de establecimientos no asegura en absoluto calidad.

Las medidas que este gobierno ha adoptado en materia educativa sin duda representan un avance (ya lo dije en mi columna anterior, al menos Piñera ha mostrado la intención de cambiar algo), sin embargo el enfoque no es el correcto. El problema es de fondo y guarda relación con el modelo económico de mercado. Y mientras no exista una clase política dispuesta a ensuciarse las manos con el tema, desarrollando un modelo educativo que no segmente a sus alumnos por ingreso socio económico, que permita el cruce social y que esté financiado de manera sostenida y amplia, no vamos a mejorar en serio.

(*1) Entrevista a Joaquín Lavín en Tolerancia Cero

(*2) Estadística puntajes PSU 2010

lunes, 29 de noviembre de 2010

Ellos


Por Esteban Martínez Covarrubias

Una simple reflexión. Nunca termina de sorprenderme el carepalismo de la gente de la Concertación. Ellos, que durante 20 años de gobierno no fueron capaces de mejorar en siquiera un punto la calidad de la educación chilena sino que, muy por el contrario, aumentaron las brechas sociales profundizando un modelo educativo de mercado diseñado durante la dictadura de Pinochet. Ellos, que jamás movieron un dedo por la educación pública sino que, muy por el contrario, fomentaron y ampararon la creación de cientos de colegios particulares subvencionados de pésima calidad, dejando en el absoluto abandono a los liceos municipales.

Ellos que nunca dieron pelea alguna por la carrera docente sino que , muy por el contrario, hicieron vista gorda frente al que decenas de universidades abrieran la carrera de pedagogía sin un puntaje PSU mínimo de ingreso. Ellos, que fueron ejecutores y cómplices a la vez de un sistema que terminó cayendo pro su propio peso y que hoy nos arroja pésimos resultados a nivel nacional. Ellos que incluso se enriquecieron a costa de la mala educación de miles de niños chilenos, participando en el directorio de "fundaciones educativas", universidades, institutos o centros de formación técnica. Ellos que son los grandes culpables del fracaso que hoy vivimos.


Ellos. Socialistas, Pepedes, Democrata Cristianos, Radicales... ¿Ellos vienen hoy a criticar las medidas que el gobierno de Sebastián Piñera piensa adoptar en materia educativa?

¡H I P Ó C R I T A S!

Nadie del mundo de la Concertación, por un asunto de dignidad, debería tener derecho siquiera a levantar el dedo en este tema. El gobierno de Sebastián Piñera en menos de un año ha hecho más que de lo que la Concertación hizo en 20. Piñera al menos ha enfrentado el tema tomando medidas prácticas al respecto. Ha intentado mover un poco el piso entendiendo el que ya no se puede estar peor y que lo que se lleve adelante en materia educativa, en el peor de los casos, mejorará un poco el escenario actual.

Si las medidas son buenas, malas o insuficientes, aquello es materia de discusión y lo abordaré en mi siguiente comentario. Pero hoy, sólo le quiero dedicar estas lineas al sector más caradura de la política chilena. Ese que se pudre hoy fuera del poder sin ideas, sin convicción ni sentimiento. Ese que se hizo rico basado en un discurso en contra de la figura de Pinochet y la dictadura. Ese que nos vivió metiendo miedo acerca de lo nefasto que sería "un gobierno de derecha" y hoy cuando vivimos en uno nos damos cuenta de que nada ha cambiado, sólo las caras. Las políticas son las mismas, los discursos parecidos, la dirección de país idéntica. Con una salvedad eso si. Al menos la derecha se reconoce libre mercadista abiertamente. Pero ellos venden la mentira, el discurso y la pancarta. Y ellos... dan asco.

martes, 16 de noviembre de 2010

Voto voluntario II

Chile: La democracia de unos pocos (2da parte)

En Chile cada día son menos los pobres que votan. El país que habitamos se construye por las clases altas del país. Esta realidad es necesario modificarla, sin embargo la solución no pasa por el voto voluntario. Si vamos a discutir acerca de calidad democrática... hagámoslo en serio.

Por Esteban Martínez Covarrubias

En mi comentario anterior argumenté el que existe una directa relación entre la calidad educativa de nuestros ciudadanos y el interés juvenil por la política. Independiente de que la calidad democrática chilena sea penosa los jóvenes en Chile no votan porque son ignorantes de su realidad. Y esto se debe principalmente al bajo nivel educativo que poseemos como país. Y si no me cree (o no quiere creerme) lo invito a que revise la siguiente tabla, esta muestra que porcentaje de los inscritos en cada comuna corresponden a menores de 30 años (*1):




Para dejarlo bien en claro. Lo que afirma la estadística es que en La Granja, del total de inscritos en los registros un 5% tienen menos de 30 años mientras que en Lo Barnechea, entre todos los que votan, un 25% se encuentra en este rango. En pocas palabras: En La Granja el padrón electoral envejece y disminuye en cada elección mientras que en Lo Barnechea se mantiene intacto ya que se renueva.


Esta situación presenta un problema evidente. Siguiendo el ejemplo presentado y manteniendo las actuales estructuras sociales, dentro de 30 años en la Granja votará muy poca gente mientras que en Lo Barnechea un porcentaje alto de la comuna votará, es decir, en medida que pasan los años, poco a poco las decisiones del país se tienden a tomar en las comunas de mayores ingresos del país. Las clases medias y bajas chilenas son completamente funcionales a un modelo económico escogido por los sectores "acomodados" del país.

Luego, teniendo completamente claro el fenómeno que elección tras elección ha ido erosionando nuestra calidad democrática nos debemos realizar la siguiente pregunta: ¿Representan la inscripción automática y el voto voluntario la solución al problema? De acuerdo a mi opinión la respuesta es claramente negativa.

La idea de que estas medidas mejorarán de por si la calidad democrática de nuestro país es absurda. Existen varias teorías en torno a quienes no se inscriben en los registros electorales, las principales afirman que : deciden mantenerse al margen por alguna razón ideológica (no ser parte del sistema podría ser) o que simplemente "les da lata" realizar el trámite físico de ir a inscribirse. Pues bien, el voto voluntario no atiende a ninguna de las dos "necesidades" mencionadas.

Quienes sostienen una razón ideológica para no votar (los menos, claro está) son indiferentes frente a si el voto es voluntario u obligatorio. No votarán mientras el sistema no cambie pero este sistema se modifica mediante el voto. Luego ellos viven en un espiral sin salida. Ahora, quienes no se inscriben "por flojos" tampoco se motivarán a votar pese a encontrarse inscritos automáticamente, ya que si ir a inscribirse implicaba cansancio para ellos , el efectivamente votar si que representará un esfuerzo físico importante (levantarse, ir a un colegio, hacer una fila, sacar un lapiz, marcar una linea, borrar con una goma si se cometió un error, ingresar el voto en una caja, volver a la casa, etc).

Ahora, en lo práctico la discusión entre una inscripción automática o voluntaria me parece irrelevante. Lo que si no puede seguir existiendo en Chile es una inscripción voluntaria y un voto obligatorio (como funciona actualmente el asunto). Es irracional que alguien sea multado por no votar siendo que la prácticamente 4 millones de chilenos tampoco lo hacen pero se salvan de la multa por el hecho de no estar inscritos. El sistema chileno invita a inscribirse a los jóvenes pero luego los multa (y no con poco dinero) si es que no le interesa participar en las elecciones. Eso no puede continuar.

Luego las dos fórmulas que se discuten en el congreso parecen sensatas: inscripción automática al cumplir 18 años + voto voluntario (opción apoyada por el PPD, PS y la derecha) o inscripción automática a los 18 años + voto obligatorio con la posibilidad de voluntariamente eliminarse de los registros electorales (opción de la Democracia Cristiana). Ambas fórmulas creo son aceptables y sea cual sea la que se imponga finalmente vendrá a mejorar el actual sistema electoral chileno.

Pero creo necesario sincerar de una vez por todas el discurso. Si vamos a discutir sobre la calidad de nuestra democracia hagámoslo en serio y pongamos los temas de verdad sobre la mesa: financiamiento de las campañas electorales, término del binominalismo y la exclusión completa de las minorías, discusión de las iniciativas populares, finalizar con las trabas para que dirigentes sindicales puedan optar a cargos públicos, etc.

Es necesario que el sistema en algún momento se equilibre un tanto hacia quienes no tienen la posibilidad de expresarse hoy en día. Por un Chile más justo y digno.

Saludos. Opinen.

miércoles, 3 de noviembre de 2010

Voto voluntario I

Chile: La democracia de unos pocos (1ra parte)

Parte importante de las nuevas generaciones no se interesan por la política pese a que esta afecta directamente sus vidas. Y si bien hay muchas razones que explican este fenómeno soy un convencido de que el principal motivo por el que los jóvenes no muestran interés por la política guarda relación con la ignorancia generalizada en la que viven.

Por Esteban Martínez Covarrubias

Hay realidades que derriban teorías. Y si bien en los libros el voto representa un acto cívico que debería encontrarse incorporado en el sentir de todos los chilenos, los hechos nos demuestran elección tras elección de que esto no es así. De hecho muy por el contrario: el padrón electoral chileno tiende a reducirse cada año. Dicho en palabras simples: envejece más rápido de lo que se renueva.

Parte importante de las nuevas generaciones no se interesan por la política pese a que esta afecta directamente sus vidas. Y si bien hay muchas razones que explican este fenómeno (una democracia muy poco participativa o el trauma generacional post dictadura, entre otras) soy un convencido de que el principal motivo por el que los jóvenes no muestran interés por la política guarda relación con la educación que reciben día tras día en sus hogares, en sus colegios y en los medios de comunicación. La suma de estas tres variables definitivamente han fomentado la escasez de debate y la ignorancia en nuestro país. Es lógico : ¿Quién opina de algo que no conoce? ¿Quién debate y discute acerca de algo que no entiende?


En Chile existe una directa relación entre la calidad educativa y la realidad socio económica de una familia. Eso ya no es secreto para nadie. De la misma manera existe relación entre la participación en política y la educación que reciben nuestros jóvenes. Mientras en las comunas de mayores ingresos la participación de los jóvenes en política se produce con relativa normalidad, en las de clase media o baja esta es casi nula. Al paso que vamos ¿Qué ocurrirá en los sectores de bajos ingresos dentro de 10 a 15 años? El porcentaje de gente que participará en política en los sectores medios y bajos será prácticamente insignificante. Las decisiones que recaen sobre la ciudadanía lentamente se comienzan a tomar donde se encuentra el dinero y el poder, por ende los mejores colegios y el acceso a las mejores universidades del país. Es el círculo de la desigualdad chilena.

Me queda la sensación de que Chile en materia democrática, en lugar de avanzar, retrocede en el tiempo y comienza poco a poco a rememorar la llamada "era Portaliana" desarrollada durante gran parte del Siglo XIX, época que se caracterizó por una participación política elitista en donde sólo poseían derecho a voto los hombres pertenecientes al sector "empresarial" del país.

En medio de este escenario es que se comienza a discutir la idea de establecer en el país la inscripción automática en los registros electorales y el voto voluntario. Quienes apoyan esta medida han esgrimido básicamente dos razones: el aumentar la participación juvenil en las votaciones y por otro lado mejorar la calidad democrática del país. ¿Se cumplirán ambos objetivos gracias a la iniciativa? Es lo que pretendo discutir en mi siguiente reseña. En la presente sólo me gustaría dejar instalada una idea, esta es que previo a todo existe un importante problema relacionado con la calidad educativa del país y con la pobreza de nuestros medios comunicacionales. Mientras estas dos variables no mejores considerablemente viviremos en un Chile dividido en dos: un sector educado y con directa participación en las direcciones que adopta el país y otro ignorante, destinado a recorrer toda su vida un camino diseñado por otros.

C O N T I N U A R Á...

lunes, 18 de octubre de 2010

Michelle brilla por su ausencia

¡No existes!

Dueña de una popularidad inaudita dentro de la historia política chilena, Michelle Bachelet opta por marginarse de la conducción de una coalición que huele a podrido desde hace rato. Evade el rol de líder... ¿Queda al descubierto de una vez por todas su nulo manejo político?

De que la Concertación se encuentra en las cuerdas (o en la lona) no cabe duda. Pero de que esta situación era absolutamente predecible, lo era. Señales existieron muchas: triunfo en segunda vuelta y por nariz de Ricardo Lagos en 2000 frente a Joaquín Lavín, elección de Michelet Bachelet como candidata a la presidencia pese a su nula capacidad y experiencia política, elección de Eduardo Frei como candidato pese a las evidentes muestras de que aquello era un error. Esta claro que la debacle no comenzó hoy, que la crisis "vocacional" se declaró desde hace mucho pero que en el mundo de la Concertación siempre triunfó la auto complacencia , ganaron aquellos que sólo se miraban el ombligo, aquellos que creyeron que el fantasma de Pinochet y la dictadura sería eterno. Se olvidaron del país que alguna vez soñaron transformar y se conformaron con seguir entre ellos mismos palmoteándose las espaldas. Señales existieron muchas pero nadie las quiso ver. Era más cómodo seguir en el poder a como diese lugar.


Hoy nos encontramos con una coalición completamente extraviada. La carencia de dirección es evidente y como oposición no saben si proponer o criticarlo todo. No lo quieren admitir pero lo cierto es que ellos no habrían realizado nada en el gobierno muy distinto a lo realizado hasta ahora por la administración Piñera (las diferencias no se han agudizado en absoluto). Han perdido todas las banderas de lucha frente a la astucia de un gobierno que ha sabido enfrentar los diferentes temas que se han puesto en la mesa (Indultos, mapuches, royalty, terremoto, mineros, termoeléctricas). En cada uno de estos temas a la Concertación no le ha quedado más opción que sumarse a las ideas llevadas adelante por el gobierno.



La estrella que brilla por su ausencia

Todo este desorden interno hace más evidente la completa ausencia de líderes dentro de la Concertación y es ahí donde la figura de Michelle Bachelet Jeria queda absolutamente en deuda. Y es que hoy por hoy es ella la llamada a encaminar este buque a mejor puerto, aprovechando su buena posición frente a la ciudadanía y los medios. Pero no lo hace. Sea por la razón que sea Michelle opta por la auto marginación. Entonces: o no le interesa el futuro de la Concertación o sencillamente no se siente capaz de asumir un rol de líder. ¿Y donde quedó la estadista? ¿Donde está la mirada alejada de la pelea chica? Es simple: No existe. Nunca ha existido. ¿No fue líder durante su gobierno y lo será ahora? ¡Imposible!


Se le criticó mucho durante la primera etapa de su mandato el hecho de que se escondiese demasiado detrás de sus ministros y las críticas solo cesaron cuando las encuestas comenzaron a favorecerla y la llamada "aprobación ciudadana" se disparó con su figura. En un país como este que sufre de "encuestitis aguditis" , donde la sed es nada y la imagen es todo, Michelle se transformó en un mito, un personaje que se volvió intocable. Pero nadie tuvo la osadía de reparar en el hecho de que la mencionada aprobación no guardaba ninguna relación con su manejo de gobierno ni mucho menos en sus características de líder ideológico o político. La prueba de esto se encuentra en el escaso apoyo que encontró Eduardo Frei en las pasadas elecciones ¿Cómo se entiende el que un gobierno con tamaña aprobación ciudadana no fuese reelecto? Simple, el apoyo guardaba únicamente relación con el "carisma" de Michelle. Una mujer simpática y cercana. Punto. Ni más ni menos.

Chile es un país machista y lo sigue siendo después de Michelle. La prueba es ella misma y su legado. Ella misma porque no se le trató como se trata a cualquier persona. Se fue débil en la crítica hacia ella porque es mujer. Así de simple y claro. A los hombres se les exige más en Chile. Los hombres deben ser competentes. Las mujeres basta con que sean simpáticas. Y con respecto a su legado ¿Alguien le ha exigido a Sebastián Piñera un respeto por la igualdad de género? ¡A nadie le importa! No es tema. Nunca lo ha sido.

La contingencia que vivimos hoy en día viene a demostrar lo débil que es la política nacional y cuanto escasean las ideas y proyectos. Michelle Bachelet, una mujer sin las competencias adecuadas fue Presidente de la República pero no sólo eso ... ¡podría si quisiese volver a serlo! Solamente por un cuento de imagen, no de capacidades.

lunes, 20 de septiembre de 2010

Educación II : Desde arriba todo mal

La tercera MIENTE (o al menos manipula datos con intereses políticos)

Tanto la Alianza por Chile como la Concertación insisten en tratar de convencer al país de que el problema de la educación se encuentra focalizado en los liceos Municipales. Los medios de comunicación, como siempre, se suman a la gran mentira. Los hechos, sin embargo, hablan de otra realidad. Una que nadie hoy en día está dispuesta a enfrentar.

Por Esteban Martínez Covarrubias

Lo primero: el contexto. A fines del gobierno de Michelle Bachelet (año 2008 para ser más exacto) el congreso aprobó la llamada "Ley de subvención preferencial" (*1). Esta ley establecía, como su título indica, un aumento en la subvención de los alumnos pertenecientes a los llamados "sectores más vulnerables del país". Este aumento consistía en casi un 50% de su valor. Hablando claro esto significaba que los colegios que tuviesen alumnos con familias de bajos ingresos pasarían a recibir aproximadamente 18 mil pesos más por niño (de 30 mil a 50 mil más o menos sería el avance). La medida venía además con una exigencia para aquellos colegios que contasen con el beneficio y esta era que en un período de 4 años debían mostrar un alza importante en sus puntajes Simce (33 puntos en Lenguaje y 41 en Matemática).

Imposible no comentar lo limitada que me parece la famosa ley. Es mejor que nada claro está
(50 es más que 30), sin embargo, esperar que una medida de este tipo solucione el problema de la educación chilena es de una ingenuidad gigante. Primero porque el dinero es insuficiente (50 mil pesos por alumno no da para exigir ningún tipo de resultado, menos en sectores de extrema pobreza) y segundo porque el problema de la educación en Chile no está focalizado en los llamados "sectores vulnerables" sino que se trata de malos resultados generalizados a nivel nacional. Basta revisar los resultados de Simce y PSU para observar que los sectores de clase media, que acceden a colegios Particulares Subvencionados en su mayoría, obtienen resultados tan malos como los que acceden a colegios gratuitos Municipales.

Y bien, resulta que La Tercera el día de hoy titula en su página 24 que "Colegios municipales han cumplido el 18% de la meta de mejorar el Simce" (*2). Se lanza luego una nota que explica como los liceos Municipales han cumplido solamente con una mínima parte de las metas académicas que se le trazaron durante el gobierno de Michele Bachelet (aumentaron hasta este año sólo 6 puntos en Lenguaje y 5 en Matemática, o sea...¡nada!). La nota además cita a "expertos" que defienden la ley y afirman que el avance es significativo, solo que el tiempo que se les dio a los liceos para mejorar fue muy corto. Con respecto a todo esto tengo dos comentarios que realizar, ambos demuestran que los medios comunicacionales le son absolutamente funcionales a las políticas de mercado que rigen al sistema educativo chileno en la actualidad.

Lo primero es reflexionar el torno al título que La Tercera publica. "Colegios municipales han cumplido el 18% de la meta de mejorar el Simce". O sea, el problema de la educación se encuentra, según la linea editorial de La Tercera, en los colegios gratuitos que dependen del Estado. Lo que ellos apenas mencionan en la nota (dedican sólo 3 lineas al respecto) es el hecho de que los Colegios Particulares Subvencionados (es decir, aquellos que cobran mensualidades que superan los 25 mil pesos por alumno) tampoco han cumplido las famosas metas exigidas por el ministerio (ellos han aumentado 7 y 6 puntos respectivamente en el Simce). Es decir, y vuelvo a insistir pues me parece que ahí se encuentra la tuerca precisa que está trancando este engranaje, el problema no se encuentra en los Liceos Municipales, sino más bien, es el sistema educacional completo el que no funciona. Es el modelo de mercado el que se estableció a mediados de los años 80 y que fue profundizado por los gobiernos de la Concertación el que está absolutamente fracasado.

El segundo aspecto que La Tercera omite mencionar es lo completamente ineficiente que resulta la medida adoptada por el gobierno de Michelle Bachelet y respaldada por la actual administración de Sebastián Piñera. El que, pese al aumento de la subvención por alumno, los colegios se encuentren tan lejos de las metas solicitadas por el ministerio debería movernos a reflexionar en torno a la efectividad de la ley. Sin embargo, es evidente que dicha discusión no es prioritaria hoy en día.

Si mantenemos como país la política de aspirinas en educación difícilmente obtendremos resultados diferentes a los que se vienen dando desde hace más de 10 años. Es necesario terminar (si, terminar) con el modelo de mercado que reúne dentro de un mismo establecimiento a niños provenientes de realidades socio económicas similares (colegios gratuitos para pobres, colegios de 20 mil pesos para pobres con ambos padres trabajadores, colegios de 50 mil pesos para clase media profesional, etc ). Debemos proponer otro sistema educativo, uno que permita el cruce social entre familias y así dispersar las carencias para poder focalizar el trabajo y no encerrar 40 necesidades similares dentro de una misma sala de clases. Además es necesario de manera urgente aumentar la subvención por alumno de manera importante. Eso sólo para recién comenzar a soñar con otro país, otro Chile, uno más justo, uno más digno.

(*1) Ley se subvención preferencial: Lo que hay que saber