jueves, 11 de agosto de 2011

Segundo tiempo de Piñera

¡Otra oportunidad, otra oportunidad... !


Con un 26% de aprobación el gobierno de Sebastián Piñera asume que debe renunciar a sus convicciones con tal de mantener el rating alto. No entiende que la crisis que vivimos incluso se encuentra por sobre su persona. Es una crisis de Estado que requiere cirugía mayor.


Por Esteban Martínez Covarrubias


Siempre me ha llamado la atención la encuestitis aguditis que sufre la política chilena. Como cuando Ricardo Lagos presentaba índices de aprobación que rondaban el 70% ¿Lo recuerdan finalizando su período? ¡El tipo era un semidiós! ¡Intocable! Se retiró de La Moneda ovacionado y todo lo adoraba. Sin embargo, Lagos fue un irresponsable mayúsculo. No fue capaz (o derechamente no tuvo el cuero) de aprovechar ese momento de embobamiento nacional para poner sobre la mesa temas de vital importancia tales como educación, , democracia, participación ciudadana, , la discusión tributaria, matriz energética. Todos temas que hoy nos revientan en el rostro. Y eso sin mencionar siquiera lo que se venía con Transantiago: la incompetencia hecha carne. 

Con Bachelet la historia se repitió, pero esta vez fue peor aún. Como vivimos en un país aún tremendamente machista a la mami Michelle se le perdonó todo por ser dama. Entonces no solo se volvió a tropezar con la misma piedra y se le elevó a una categoría inmerecida solamente gracias a las encuestas sino que además se le dio un trato preferencial por el solo hecho de ser mujer. ¡Siendo que Michelle si que se mandó un numerito imperdonable! Ella vivió en mitad de su gobierno una "revolución pinguina", es decir, tuvo la chance perfecta de hacer historia y cambiar el rumbo en materia educativa. Estuvo en sus manos el evitar todo lo que hoy estamos viviendo. Pero tal como Lagos en su momento, no fue capaz (o no tuvo el coraje) de usar el momento a favor del país, de su gente y prefirió abanicarse con las encuestas. 

El político se debe a su público - dirán algunos, por lo que las encuestas mandan. Si estas andan bien, es señal de que el rating va subiendo y el sistema camina. ¿Y el contenido? ¿El fondo?...  ¡Que importa! Lo importante es que la rueda gire. Eso nos da el sueldo y nos da de comer. 

¡Bastante miope nuestra clase política entonces! Ya que cualquiera que conozca un poco la historia de Chile sabrá que cuando se tiene cierta oportunidad histórica esta se debe aprovechar para que no nos reviente en el futuro. La irresponsabilidad de los políticos de fines del siglo XIX generó un descontento social que comenzó a manifestarse poco a poco a comienzos del siglo XX , primero vía nacimiento de partidos políticos de izquierda, luego a través de protestas obreras masivas e históricas a lo largo del país. La injusticia y la miseria por aquellos años era evidente, pero las instituciones gubernamentales no lo comprendieron del todo hasta cuando la crisis estaba desatada frente a sus narices. Todos sabemos como culminó aquello: país completamente polarizado, lleno de odios de clase, un gobierno de Allende que ansiaba dar ese necesario paso histórico hacia la justicia social (en muchos casos con más ganas que talento, hay que decirlo), una derecha anti democrática que no estaba dispuesta a permitir el avance de la izquierda en el país y posterior golpe de Estado en 1973. 

Hoy, a casi 40 años de aquel desastre, nos encontramos con un gobierno que enfrenta baja aprobación ciudadana, protestas en las calles, descontento social y si bien la crisis no se ha desatado con el nivel de polarización que se encontraba en 1970, si me parece nuestro presente muestra similitudes el gobierno que llevase adelante Jorge Alessandri en 1960 ( historia cíclica ... ¡cuidado!). "Gobierno gerencial", "Ministerio técnico" que a mitad de período da paso a uno político dadas las necesidades del momento y fin del mandato en medio de una descarga social generalizada. En ese entonces el descontento dio paso a un gobierno de Eduardo Frei Montalva, hoy no sabremos a donde irá a disparar esto. 

Por estos días Sebastián Piñera me da un poco de pena. Víctima de los síntomas de la encuestitis aguditis asume que si estas andan mal, es señal de que debe renunciar a sus convicciones. Le han recomendado que se calle un poco (luego de tanta "piñericosa" el consejo suena cuerdo) y políticamente más que una nueva, exhibe una muy añeja forma de gobernar, situando en sus ministerios a personajes de una vieja escuela y más relacionados con la dictadura de Pinochet que con el futuro (Matthei, Chadwick, Lavín, Longueira, Allamand...¡Team 1990 a la carga!). Piñera habla en su eterna jerga pelotera y se refiere al segundo tiempo de su gobierno casi como pidiendo otra oportunidad. Y bueno, la tendrá. El hombre espera el milagro, el cual con Bachelet se dio. Ella partió muy mal pero a mitad de período arregló su naipe también sacando de la manga a la vieja escuela (Belisario, Pérez Yoma), se escondió siempre tras los dichos Francisco Vidal, dejó que Andrés Velasco tomase las decisiones relevantes en materia económica y los asuntos mejoraron. 

Ahora, independiente de si esta vez ocurre el milagro o no. Independiente si este cadáver vuelve a caminar, me parece relevante insistir en el que el problema que vivimos en Chile no tiene que ver con personajes en particular. Es una crisis de instituciones, de representatividad y participación, de sistema democrático, modelo económico y social. Es una crisis que se viene gestando desde mediados de los 80's y que nadie ha tenido los pantalones de asumir. El temor que tengo es que la historia se repita y sea nuevamente un gobierno de izquierda quien decida modificar esto de una vez por todas, el drama ahí es que la derecha que veo en Chile me sigue pareciendo tan anti democrática como la de 1970 , ellos no se han renovado ni han aprendido de sus errores, por lo que la historia puede volver a repetirse. Esperemos que no. 

domingo, 24 de julio de 2011

Movilizaciones estudiantiles II

¿Ya está? 

Hoy, cuando veo a miles en las calles solicitando que el gobierno modifique políticas estructurales, recuerdo cuando mi abuela me decía que no había que "pedirle peras al olmo". 

Por Esteban Martínez Covarrubias

¡Y se obtuvo respuesta! Se tomaron colegios los secundarios, pararon universitarios, marcharon miles y finalmente Sebastián Piñera habló frente al país. ¿El mensaje? Más becas, financiamiento para el crédito con aval del estado (de paso una iniciativa para reducir el interés de este) y en definitiva, mayor inversión para mejorar el acceso a la educación superior. ¿Alguna insinuación de reforma estructural tanto en educación primaria, secundaria o superior? Ninguna. 

Vemos de paso como poco a poco las movilizaciones pierden fuerza, lo cual me parece lógico. Esta tendencia debería ir en aumento con el correr de los días, más aún tomando en cuenta la medida por parte del gobierno de sacar a Joaquín Lavín del Ministerio de Educación y colocar en su lugar a un rostro nuevo como el de Felipe Bulnes.  Asume con esto el gobierno que con Lavín a cargo la problemática no se solucionaba y era mejor colocar al frente a un rostro que generase menos rechazo. 

El conflicto comienza a ceder. Se retomarán poco a poco las clases ¿Fracasó el movimiento entonces?... ¡En absoluto! Solo que la pelea cambia de frente

En lo personal me parece que ha llegado el momento de que los jóvenes chilenos entiendan que de la derecha y la Concertación no se ha obtenido nada en 20 años por lo que hay que parar de exigir el que realicen cambios y realizarlos sin ellos. La lucha debe cambiar de escenario. Se debe entender que para que cambien de verdad las cosas en este país, para que termine el negocio de la educación, la salud o los medios de comunicación, primero debe transformarse el sistema democrático y político chileno. En palabras simples: esto se cambia con leyes y mientras sean los mismos de siempre los que dirijan el congreso y el gobierno, cualquiera pataleo terminará siendo inútil. 

Basta de pedirle peras al olmo. Cuando Sebastián Piñera afirma que "la educación es un bien de consumo", tenemos claro que le sale del alma. Es lo que él cree y está en pleno derecho de hacerlo. Cuando vemos a una Concertación cómplice y ejecutora de un sistema educativo tan macabro como en chileno, entendemos que nada más podemos esperar de ellos. Entendemos que ellos ya hicieron su tarea, terminar con la dictadura y re instalar un sistema democrático en el país (bastante imperfecto por cierto), pero que sus tiempos ya deben pasar. 

Es necesario construir nuevos fuerzas políticas que nos permitan creer de verdad el que otro Chile es posible. Es necesario que se rompa de una vez por todas este entramado que nos tiene absolutamente presos del mercado. ¿Y quien va a cambiar todo eso? ¿Los mismos viejos vinagres que vienen votando desde hace 20 años?  ¿Las mismas viejas que venden su voto en la feria por unos lentes y un calendario? No. El cambio pasa por la juventud. Por esa masa desinformada que posee entre 20 y 35 años y que no participa de todo esto. Por esos miles de jóvenes de primer, segundo o tercer año de universidad cuyo sentido común les dice que algo está mal o por esos jóvenes de 15 o 16 años que hoy se han tomado un colegio pero que en 2014 estarán en edad de votar. Es de esperar que todo este conflicto por la educación (arrastrado desde 2005 incluso) haya sembrado una semilla de malestar que genere frutos más pronto que tarde. 

lunes, 20 de junio de 2011

Movilizaciones estudiantiles I

¿No querías cambio?  - Parte 1 - 


Por Esteban Martínez Covarrubias


Frente a las actuales tomas de colegios el Ministro de Educación Joaquín Lavín ha argumentado que "los cambios deben darse dentro de la sala de clases, por lo que los paros y tomas solo retrasan las posibilidades de aprendizaje de sus hijos" (*1) ¿Qué tal entonces si revisamos algunos "hechos" que al parecer Joaquín sigue sin comprender o interpretar de manera adecuada? (*2)


Educación Secundaria


Hecho N°1: En la PSU Matemática 2010 (proceso de ingreso para 2011) el promedio obtenido por colegios municipales chilenos fue de 473 puntos (7 preguntas correctas de 70), colegios particulares subvencionados obtuvieron en promedio 501 puntos (10 preguntas de 70) . ¿Colegios Particulares ? 618 puntos (41 preguntas). En Lenguaje la situación es similar (472, 502 y 604 puntos de promedio respectivamente). 

Hecho N°2: Del total de jóvenes que rinden la PSU anualmente, el 35% proviene de establecimientos Municipales, 49% de Particulares Subvencionados y un 10% proviene de Colegios Particulares Pagados. Es decir, el sector que depende total o parcialmente del Estado concentra cerca de un 90% de los puntajes, los cuales en promedio no superan las 10 preguntas correctas en Matemática. 

Hecho N° 3: Los cursos Científicos-Humanistas de Chile promedian en la PSU Matemática 524 puntos (14 preguntas correctas de 70). Los cursos Técnicos Profesionales promedian 449 puntos (¡5 preguntas correctas de 70!). O sea, siendo claros, los jóvenes provenientes de Colegios Técnicos Profesionales en Chile con suerte saben sumar (y sólo con números positivos, les pones un negativo y su cerebro colapsó). 

Hecho N°4: De los 520 puntajes nacionales que se registraron en la PSU 2010, casi el 70% de ellos provenían de colegios particulares pagados. Los liceos municipales obtuvieron 91 puntajes nacionales, sin embargo, 61 de ellos provenían solo de dos colegios: el Instituto Nacional y el Liceo José Victorino Lastarria, es decir, dos liceos que seleccionan a sus alumnos. 

Hecho N°5: Ninguno de estos datos es novedad. Se vienen replicando y acrecentando desde hace más de 10 años. Nadie ha movido un dedo.

Educación "Superior"

Hecho N°6: Entre 2000 y 2010 el mercado de las pedagogías aumentó en aproximadamente un 280%Las matrículas en carreras de Educación aumentaron un 291% en las universidades entre 2000 (29.904 matrículas) y 2007 (86.878), mientras que en los institutos profesionales aumentó un 242% pasando de 5.175 en 2000 a 12.501 el año pasado.

Hecho N°7: En Chile se presentan aproximadamente 720 programas para estudiar Pedagogía, impartidos por 66 instituciones. Sin embargo, sólo el 16% de las carreras de Educación se encuentran acreditadas. 

Los datos objetivos no mienten. Si esto no es una crisis de Estado desatada y de proporciones, entonces yo no se de que estamos hablando. Las razones podrán ser múltiples, sin embargo, la conclusión es una sola: el sistema de privatización de la educación chilena, iniciado en dictadura y profundizado en democracia por el mundo de la Concertación y la derecha chilena, muestra sus resultados y estos son un rotundo fracaso. La idea de que la inmersión en el sistema de capitales privados (colegios particulares subvencionados , universidades privadas o institutos varios) mejoraría la calidad educativa se demuestra en los hechos errada. 

Entonces... ¡Te equivocas Joaquín! Te equivocas al afirmar que la educación nos la estamos jugando dentro de la sala de clases y que por eso los alumnos deberían renunciar a las tomas. Las posibilidades de aprendizaje de la mayoría de los chilenos no se están decidiendo en las salas , ahí solo se evidencia la carencia de estas. El cambio, el de verdad, debe venir desde afuera de la sala, desde las políticas de Estado y como estas no llegan, se busca ejercer presión a como de lugar. ¿Qué la mayoría de los niños solo están interesados en perder clases?  Si bien estoy absolutamente de acuerdo en aquella afirmación (no es ningún secreto lo ignorantes y poco participativos que son en realidad los jóvenes chilenos) las clases se van a recuperar Joaquín. Tu bien lo sabes. Es probable que los colegios no tengan vacaciones de invierno en Julio y asunto solucionado. 


El tema acá es otro, el asunto trata de que el gobierno tuvo su chance, tuvo la oportunidad de enfrentar este tema de verdad, sin embargo, ha decidido entregarle píldoras a un modelo educativo fracasado. Ha atacado una fiebre de 40 grados con un paño frío y harto líquido. Han decidido llamar "revolución educativa" a un montón de medidas que si bien son positivas no atacan el problema de fondo. 


Entonces Joaquín, cabe la pregunta:  el cambio de verdad, ese con el que tanto te llenaste la boca cuando eras candidato a la presidencia ...¿cuándo?

CONTINUARÁ...

lunes, 23 de mayo de 2011

Hidroaysén

Hipocresías varias

Por Esteban Martínez Covarrubias

Como no soy ningún experto en asuntos medioambientales no me ha quedado otra que escuchar opiniones, observar reacciones, pensar, pensar y pensar en torno a todo este asuntito de Hidroaysén. ¿Y con qué me voy quedando? Primero con ese eterno revoltijo de guata que me generan algunos personajes de la Concertación y su hipocresía (sin límites a esta alturas). Verlos levantando banderas medioambientales y pancartas populistas es insultante. Leer la vuelta de carnero pública de Ricardo Lagos, la indignacón de Isabel Allende, Lagos Weber o Carolina Tohá, ver a parlamentarios levantar un cartel en pleno discurso de 21 de mayo solamente con fines electorales. ¡Ahora llaman a la movilización los muy caradura! En fin, eso en primer lugar.

Segundo, una reflexión acerca de la reacción popular. Sinceramente no deja de llamarme la atención el que una población tan históricamente pasiva como la chilena haya prendido de manera tan fácil frente a este tema. Y es que permítanme reflexionar en voz alta ¿Porqué Hidroaysén y no Pascua Lama? ¿Ralco? ¿O las decenas de centrales a carbón que aprobó la Concertación durante sus 20 años de mandato? ¿Acaso no dañaban el medio ambiente aquellas también? ¿O no se firmaron también a puertas cerradas?  Tengo la sensación ( y acá me quemo) de que acá hay mucho de moda y mucho de manejo político por parte de (nuevamente!) la gente de la Concertación. Mucho "anti piñerismo" sin mucho argumentos de fondo.  ¿Porqué si Bachelet no tuvo política alguna medio ambiental y pavimentó el camino hacia Hidroaysén nadie le protestó? O bueno, nadie excepto los mismos valientes de siempre (para ellos todos mis respetos, para quienes llevan 20 años opiniéndose a esta pseudo democracia independiente del gobierno de turno). Dicho en otras palabras ... ¿Si Bachelet era quien aprobaba Hidroaysén y no Piñera, estaríamos presenciando las mismas protestas? Cri, cri... cri, cri...cri, cri... 

Entonces no. No le creo a estas protestas. Me parecen ficticias. Mucho eslogan barato. Mucho "Patagonia sin represas" copiado y pegado en tu twitter y facebook. Se mamaron la privatización de la salud y educación, monopolios en medios de comunicación, monopolios de las farmacias, sistema electoral binominal, Transantiago, etc  ¿Y ahora de pronto a todos les bajó la conciencia ecológica y el amor por el planeta?  ¡Por favor!

Finalmente quisiese mencionar cual es el problema que realmente veo yo acá. Para mi el asunto no es Hidroaysén ni el medio ambiente sino el como se toma esta decisión. A espaldas de la gente una vez más. Y es que puede que efectivamente la energía sea necesaria, puede que no exista otra alternativa más allá que Hidroaysén, sin embargo, como no ha existido una discusión seria a nivel nacional en torno al tema de la matriz energética, como no se han escuchado diferentes voces de expertos, como los tratos se cierran a puertas cerradas, como se nos entregan cifras y datos que pretenden repitamos como loros, obviamente desconfiamos. ¿Que se viene un apagón nacional si no se aprueba el proyecto? ¿Qué se detiene el progreso sin la aprobación? ¿Qué no existen alternativas energéticas viables que no sean las represas o el carbón? ¡Puede que sea cierto! ¡Pero también puede que no! No lo sabemos, sencillamente no lo sabemos. Porque la información no es transparente, porque no existe la participación ciudadana en Chile, porque se intenta imponer una visión de país que beneficia a ciertos poderes económicos y no a todos los chilenos. 

Este es el tema de fondo y el que deberíamos estar discutiendo. La nula transparencia que muestra nuestra supuesta democracia. La falta de colores y debates reales que presenta. ¿Estamos dispuestos a luchar por esto una vez que Hidroaysén pase de moda o volveremos a la inercia de siempre? 

sábado, 7 de mayo de 2011

Reforma electoral - Parte 2

Democracia chilena: el monopolio de unos pocos (Parte 2)

Candadito cerradito 

La democracia chilena históricamente ha sido dirigida por un muy pequeño segmento de nuestra sociedad. En 1950 (*1), por ejemplo, solamente un 17% de las personas en edad de votar efectivamente participaba en las elecciones (para 1970 la cifra era de un 30% y hoy anda cerca del 60%). Y si tan pocos votaban, imagínense cuantos eran los que lograban ocupar cargos públicos importantes (parlamento o ministerios). La política chilena era más que nada una especie de tradición familiar que se repartía entre unos pocos apellidos. 

Muchos creyeron que esta tradición se rompería con la llegada de la Concertación al gobierno en 1990. Al menos en el papel parecían no ser los mismos de siempre quienes tomaban el poder. Sin embargo 20 años después vemos que el mercado sigue regulando las elecciones en este país y tal como en 1950, pese a que hoy vota un mayor porcentaje de la población, es la maquinaria financiera que se encuentra detrás de las campañas la que regula quien entra al congreso y quien no. 

Sin embargo eso no es todo. Para que un monopolio se perpetúe en el tiempo no basta con que sea dirigido por unos pocos sino que además necesita imponer trabas prácticamente insalvables para quienes también deseen jugar. ¿De qué hablo? A continuación les presento dos estadísticas oficiales registradas en la última elección de Senadores y Diputados , año 2009 (*2). Estas hablan por si solas. 





Podemos ver como en las dos elecciones mencionadas aparece un candidato independiente (es decir, no perteneciente ni a la Concertación ni a la Alianza por Chile) logrando una segunda mayoría. La lógica nos dice que debería resultar electo, sin embargo, fueron escogidos personajes que llegaron en el tercer puesto. ¿Porqué? Simple: el sistema electoral binominal chileno exige que para ser electo Senador o Diputado no sólo tienes que estar entre las dos primeras mayorías individuales, sino que además tu votación debe superar la de las listas opositoras en su conjunto. En el primer cuadro vemos que Fulvio Rossi (PS) y su compañero de lista Daniel Espinoza (DC) suman entre los dos cerca de un 32% , siendo esa la cifra que Salvador Urrutia debía superar, al no conseguirla pese a resultar segundo en el conteo de votos, no fue electo (Si... ¡Que mierda de sistema!) . Situación similar que ocurrió con Alvaro Escobar en Santiago. Este hecho me parece tremendamente injusto, ya que sin financiamiento detrás (como candidato independiente) llegar segundo en una elección ya es lo suficientemente complicado (y meritorio a la vez) como para también tener que superar otras trabas. Aunque hay que admitir que el sistema funciona y se reproduce de acuerdo a sus objetivos, es decir, logra excluir a quienes no se alinean con el pensamiento oficial. 

El costo de pensar distinto: no existir.  


Salvador Urrutia Alvaro Escobar poseían dos características en común: ambos renunciaron al PPD y pagaron el costo de su decisión no resultando electos. Ellos podrían haberse mantenido al interior del partido y ser con esto reelectos en el cargo (como lo hacen tantos otros periodo tras periodo), sin embargo, fueron dignos y decidieron marginarse por un asunto de convicciones. El sistema, lamentablemente, castiga esta actitud. Castiga a los limpios y premia a quienes se mantienen en los partidos por mero interés electoral. Ahora, por si esto fuese poco, por estos días nos hemos enterado (o sea, algunos nos hemos enterado, ya que sabemos que la mayoría del país que no tiene idea de nada) que el Senado acaba de aprobar la llamada "ley anti-díscolos" ("ley Anti ME-O" le han llamado algunos también), la cual impone más trabas aún para los candidatos independientes estableciendo que para poder presentarse como candidato a algo la persona en cuestión debe haber renunciado a su partido al menos un año antes de la elección (antes del fenómeno Marco Enriquez-Ominami la ley sólo exigía 2 meses). O sea trabas y más trabas para participar. Sea como sea en Chile el mensaje es claro: te unes o sencillamente desapareces. 


Entonces, a mi al menos la realidad me parece tan nítida como abrumadora. Nada en Chile va a cambiar mientras se mantenga  esta brutalidad de sistema democrático que nos rige. Mientras sea el mercado el que regule quien está en el congreso y quien no, mientras no exista posibilidad de participar para quienes tienen no pertenecen a la Concertación o a la Alianza. El problema es que estamos frente a un maldito círculo vicioso imposible de romper ya que quieres están llamados a liberar trabas en pro de una verdadera democracia son quienes viven gracias a este sistema, entonces... ¿Qué hacemos?



martes, 3 de mayo de 2011

Reforma electoral - Parte 1

Democracia chilena: el monopolio de unos pocos (Parte 1)


Cuando me hablan de Chile pienso en una nación regida completamente por el mercado. No existe un ámbito de nuestras vidas en que la oferta y demanda no marque los límites entre lo deseable y lo posible. Y bueno, la democracia 2.0 que hemos construido como país durante estos últimos 20 años no escapa a aquella realidad. 


La prueba es completamente visible. Basta el que nos acerquemos a un período de elecciones para que comencemos a presenciar el desagradable espectáculo de carteles en las calles y propagandas varias de candidatos en los medios de comunicación. 


Ahora todo ese gasto no se da porque si, los partidos saben que a mayor cantidad de comerciales en la radio, a mayor cantidad de papeles en las calles, plazas y tendido eléctrico, mayores son las posibilidades de ganar. De hecho, muchos no se contentan con ensuciar las ciudades sino que además contratan matones por un sueldo mínimo para que destruyan la publicidad del candidato oponente. Plata para esto, plata para lo otro. Por lo que dicho en palabras simples y prácticas: sin fondos, olvídate de competir. La contienda es desigual y por lo tanto la posibilidad de resultar electo es mínima (por no decir imposible). 


¡Además! El sistema pareciese que se quiere reír en tu cara cuando te enteras de que por ley el Estado devuelve a los partidos parte del dinero que estos gastaron en sus campañas, sin embargo, la devolución de fondos es directamente proporcional a los votos obtenidos por los candidatos (*1). Es decir, el que más gasta más votos obtiene y por ende es quien recibe las mejores devoluciones de dinero por parte del estado. Un verdadero loop diseñado para mantener en el poder a los mismos de siempre. 

De esta manera el sistema democrático chileno no escapa a la lógica de mercado y las oportunidades, es decir, en teoría cualquiera tiene la opción de presentarse, pero... ¿quiénes tienes realmente opciones de resultar electos?. La respuesta es una sola: los partidos que poseen poderes económicos que financien sus campañas. El círculo se completa cuando los partidos le devuelven la mano a estos poderes. ¿Porqué creen acaso que el poder político no se va en picada en contra de los monopolios que se encuentran detrás de las farmacias del país? ¿O en contra de la gran minería? ¿O en contra de las pocas manos que manejan desde hace medio siglo los pocos medios de comunicación que poseemos? Simple , porque el poder político es parte del mismo juego, liderado por dos coaliciones que arman un show cada 5 años y juegan a competir, pero que en el fondo se encuentran completamente de acuerdo en mantener esenciales reglas del juego en pro de su propio beneficio. A todo esto que menciono algunos lo llaman "democracia" (ja!), otros incluso usan la palabra "libertad" (doble ja!). Yo lo llamo monopolio de unos pocos. 


Entonces, si algún día de verdad queremos avanzar hacia un país verdaderamente democrático debemos diseñar un sistema electoral justo, limpio y en donde no sea el dinero utilizado en campaña el que marque absolutamente el resultado.


¿Establecer la imposibilidad de realizar propaganda electoral en lugares públicos determinados? ¿Imposibilidad de utilizar medios de comunicación como plataforma de propaganda electoral? ¿Fiscalizar el uso de recursos en campaña inhabilitando para el cargo de Senador o Diputado a aquellos candidatos que no cumplan con las normas establecidas?... ¿Porqué no? Todo con un único fin: que las ideas y propuestas de país sean las verdaderas protagonistas del asunto, no el dinero y el poder económico que apoye tu campaña.

CONTINUARÁ...

(*1) Ley de gasto electoral (ver artículo 13):

sábado, 5 de marzo de 2011

Concertación más que muerta


Muchos esperábamos la llegada de este día solamente para ver si es que frente a la pérdida del poder la Concertación y sus partidos integrantes lograban desprenderse de sus lacras y dar un paso sincero hacia la dignidad, esa que abandonaron hace muchísimos años. La realidad finalmente nos ha golpeado en la cara. La auto crítica nunca llegó, la renovación menos aún.

Pocos días atrás nos enteramos de la indignante noticia de como el gobierno de Michelle Bachelet realizó gestiones a finales de su mandato para aprobar una termoeléctrica de la empresa AES Gener (*1) , esto pese a que la Corte Suprema en un inicio indicó que las obras eran ilegales. La acusación era grave, Bachelet junto a su gabinete habrían modificado la ley luego de que la empresa aludida generara presiones incluso a través de la embajada de los Estados Unidos . Sin embargo pese a la seriedad de los cargos no escuchamos respuesta de nadie dentro del mundo de laConcertación. Ni partidos, parlamentarios, ex ministros, mucho menos la ex presidenta. Y bueno, el que calla otorga ¿no? Por supuesto que tampoco oímos voces dentro del mundo de la derecha que manifestaran molestia frente al trascendido. Ellos habrían actuado de igual manera claro está (de hecho también se encuentran manchados en materia ética en el asunto).


Esta situación me parece que grafica de manera clara la realidad política vivimos en la actualidad en nuestro país. Y es que se ha comprobado con hechos el que tanto gobierno como oposición son parte del mismo juego. La teoría de los dos bloques que el mundo político en conjunto con los medios de comunicación, intentan hacernos creer real, no es más que un insulto al intelecto de los chilenos. No existen dos bloques acá, así como en Estados Unidos, republicanos y demócratas son parte del mismo entramado y sólo juegan en la repartija del poder, acá Concertación y Alianza por Chile realizan un proceso similar.


El tema es que no le vamos a pedir transparencia a la derecha. Ellos siempre han sido así. La que da asco es la Concertación. Ellos se sumaron al juego por conveniencia.

En la contingencia tenemos el problema latente del gasto enorme que ocasiona Transantiago, el gobierno entonces decide aprobar la política constante del aumento del pasaje para hacer pagar a los santiaguinos por un proyecto malo y que no cuesta lo que te cobran. La Concertación brilla por su ausencia. Frente al debate por la calidad educativa el gobierno decide impulsar una reforma que mantiene las directrices actuales del sistema , pese al evidente fracaso de este. La Concertación aprueba con unanimidad en las cámaras. Recientemente hemos visto como el gobierno ha decidido llevar adelante el aumento del postnatal de 3 a 6 meses, financiado para apróximadamente el 80% de las mujeres contratadas del país. La Concertación casi sin alternativa y contra la pared no tiene mayores alcances o aportes al respecto.

Vemos entonces como en materias de debate público la Concertación se encuentra absolutamente sin respuesta, perdiendo en los sectores que supuestamente le eran propios. Sin embargo ahí creo que está el error en el que siguen cayendo muchos. No quieren ver el que la Concertación posee un enorme tejado de vidrio que le impide levantar el dedo siquiera en muchas materias. Tuvieron 20 años para reformar educación y salud, Transantiago es de ellos , las políticas energéticas "saludables" nunca fueron tema en sus gobiernos y así como en estos, en el resto de los asuntos sólo se dedicaron a profundizar un modelo económico impuesto en dictadura. Probablemente en 1990 existían muchísimos diferencias entre la derecha y el mundo de la Concertación. Hoy, 20 años después hemos presenciado un proceso de mimetización vergonzoso y mentiroso.

Están anulados. Cruzando los dedos para que suceda el milagro, es decir, que la derecha pierda el poder por errores propios o que Bachelet decida volver y aprovecharse de la ignorancia de los chilenos que votan. Muchos creímos que con la pérdida del poder vendría la ansiada renovación de ideas, sin embargo vemos que esto no ocurrió. Hoy no queda más que esperar a que en 2014 sufran otra derrota y finalmente se extingan por muerte natural.

La necesidad de crear un nuevo referente de izquierda es urgente. Y no me hablen del Partido Comunista, que ellos solos dan para una nueva columna.