lunes, 23 de mayo de 2011

Hidroaysén

Hipocresías varias

Por Esteban Martínez Covarrubias

Como no soy ningún experto en asuntos medioambientales no me ha quedado otra que escuchar opiniones, observar reacciones, pensar, pensar y pensar en torno a todo este asuntito de Hidroaysén. ¿Y con qué me voy quedando? Primero con ese eterno revoltijo de guata que me generan algunos personajes de la Concertación y su hipocresía (sin límites a esta alturas). Verlos levantando banderas medioambientales y pancartas populistas es insultante. Leer la vuelta de carnero pública de Ricardo Lagos, la indignacón de Isabel Allende, Lagos Weber o Carolina Tohá, ver a parlamentarios levantar un cartel en pleno discurso de 21 de mayo solamente con fines electorales. ¡Ahora llaman a la movilización los muy caradura! En fin, eso en primer lugar.

Segundo, una reflexión acerca de la reacción popular. Sinceramente no deja de llamarme la atención el que una población tan históricamente pasiva como la chilena haya prendido de manera tan fácil frente a este tema. Y es que permítanme reflexionar en voz alta ¿Porqué Hidroaysén y no Pascua Lama? ¿Ralco? ¿O las decenas de centrales a carbón que aprobó la Concertación durante sus 20 años de mandato? ¿Acaso no dañaban el medio ambiente aquellas también? ¿O no se firmaron también a puertas cerradas?  Tengo la sensación ( y acá me quemo) de que acá hay mucho de moda y mucho de manejo político por parte de (nuevamente!) la gente de la Concertación. Mucho "anti piñerismo" sin mucho argumentos de fondo.  ¿Porqué si Bachelet no tuvo política alguna medio ambiental y pavimentó el camino hacia Hidroaysén nadie le protestó? O bueno, nadie excepto los mismos valientes de siempre (para ellos todos mis respetos, para quienes llevan 20 años opiniéndose a esta pseudo democracia independiente del gobierno de turno). Dicho en otras palabras ... ¿Si Bachelet era quien aprobaba Hidroaysén y no Piñera, estaríamos presenciando las mismas protestas? Cri, cri... cri, cri...cri, cri... 

Entonces no. No le creo a estas protestas. Me parecen ficticias. Mucho eslogan barato. Mucho "Patagonia sin represas" copiado y pegado en tu twitter y facebook. Se mamaron la privatización de la salud y educación, monopolios en medios de comunicación, monopolios de las farmacias, sistema electoral binominal, Transantiago, etc  ¿Y ahora de pronto a todos les bajó la conciencia ecológica y el amor por el planeta?  ¡Por favor!

Finalmente quisiese mencionar cual es el problema que realmente veo yo acá. Para mi el asunto no es Hidroaysén ni el medio ambiente sino el como se toma esta decisión. A espaldas de la gente una vez más. Y es que puede que efectivamente la energía sea necesaria, puede que no exista otra alternativa más allá que Hidroaysén, sin embargo, como no ha existido una discusión seria a nivel nacional en torno al tema de la matriz energética, como no se han escuchado diferentes voces de expertos, como los tratos se cierran a puertas cerradas, como se nos entregan cifras y datos que pretenden repitamos como loros, obviamente desconfiamos. ¿Que se viene un apagón nacional si no se aprueba el proyecto? ¿Qué se detiene el progreso sin la aprobación? ¿Qué no existen alternativas energéticas viables que no sean las represas o el carbón? ¡Puede que sea cierto! ¡Pero también puede que no! No lo sabemos, sencillamente no lo sabemos. Porque la información no es transparente, porque no existe la participación ciudadana en Chile, porque se intenta imponer una visión de país que beneficia a ciertos poderes económicos y no a todos los chilenos. 

Este es el tema de fondo y el que deberíamos estar discutiendo. La nula transparencia que muestra nuestra supuesta democracia. La falta de colores y debates reales que presenta. ¿Estamos dispuestos a luchar por esto una vez que Hidroaysén pase de moda o volveremos a la inercia de siempre? 

sábado, 7 de mayo de 2011

Reforma electoral - Parte 2

Democracia chilena: el monopolio de unos pocos (Parte 2)

Candadito cerradito 

La democracia chilena históricamente ha sido dirigida por un muy pequeño segmento de nuestra sociedad. En 1950 (*1), por ejemplo, solamente un 17% de las personas en edad de votar efectivamente participaba en las elecciones (para 1970 la cifra era de un 30% y hoy anda cerca del 60%). Y si tan pocos votaban, imagínense cuantos eran los que lograban ocupar cargos públicos importantes (parlamento o ministerios). La política chilena era más que nada una especie de tradición familiar que se repartía entre unos pocos apellidos. 

Muchos creyeron que esta tradición se rompería con la llegada de la Concertación al gobierno en 1990. Al menos en el papel parecían no ser los mismos de siempre quienes tomaban el poder. Sin embargo 20 años después vemos que el mercado sigue regulando las elecciones en este país y tal como en 1950, pese a que hoy vota un mayor porcentaje de la población, es la maquinaria financiera que se encuentra detrás de las campañas la que regula quien entra al congreso y quien no. 

Sin embargo eso no es todo. Para que un monopolio se perpetúe en el tiempo no basta con que sea dirigido por unos pocos sino que además necesita imponer trabas prácticamente insalvables para quienes también deseen jugar. ¿De qué hablo? A continuación les presento dos estadísticas oficiales registradas en la última elección de Senadores y Diputados , año 2009 (*2). Estas hablan por si solas. 





Podemos ver como en las dos elecciones mencionadas aparece un candidato independiente (es decir, no perteneciente ni a la Concertación ni a la Alianza por Chile) logrando una segunda mayoría. La lógica nos dice que debería resultar electo, sin embargo, fueron escogidos personajes que llegaron en el tercer puesto. ¿Porqué? Simple: el sistema electoral binominal chileno exige que para ser electo Senador o Diputado no sólo tienes que estar entre las dos primeras mayorías individuales, sino que además tu votación debe superar la de las listas opositoras en su conjunto. En el primer cuadro vemos que Fulvio Rossi (PS) y su compañero de lista Daniel Espinoza (DC) suman entre los dos cerca de un 32% , siendo esa la cifra que Salvador Urrutia debía superar, al no conseguirla pese a resultar segundo en el conteo de votos, no fue electo (Si... ¡Que mierda de sistema!) . Situación similar que ocurrió con Alvaro Escobar en Santiago. Este hecho me parece tremendamente injusto, ya que sin financiamiento detrás (como candidato independiente) llegar segundo en una elección ya es lo suficientemente complicado (y meritorio a la vez) como para también tener que superar otras trabas. Aunque hay que admitir que el sistema funciona y se reproduce de acuerdo a sus objetivos, es decir, logra excluir a quienes no se alinean con el pensamiento oficial. 

El costo de pensar distinto: no existir.  


Salvador Urrutia Alvaro Escobar poseían dos características en común: ambos renunciaron al PPD y pagaron el costo de su decisión no resultando electos. Ellos podrían haberse mantenido al interior del partido y ser con esto reelectos en el cargo (como lo hacen tantos otros periodo tras periodo), sin embargo, fueron dignos y decidieron marginarse por un asunto de convicciones. El sistema, lamentablemente, castiga esta actitud. Castiga a los limpios y premia a quienes se mantienen en los partidos por mero interés electoral. Ahora, por si esto fuese poco, por estos días nos hemos enterado (o sea, algunos nos hemos enterado, ya que sabemos que la mayoría del país que no tiene idea de nada) que el Senado acaba de aprobar la llamada "ley anti-díscolos" ("ley Anti ME-O" le han llamado algunos también), la cual impone más trabas aún para los candidatos independientes estableciendo que para poder presentarse como candidato a algo la persona en cuestión debe haber renunciado a su partido al menos un año antes de la elección (antes del fenómeno Marco Enriquez-Ominami la ley sólo exigía 2 meses). O sea trabas y más trabas para participar. Sea como sea en Chile el mensaje es claro: te unes o sencillamente desapareces. 


Entonces, a mi al menos la realidad me parece tan nítida como abrumadora. Nada en Chile va a cambiar mientras se mantenga  esta brutalidad de sistema democrático que nos rige. Mientras sea el mercado el que regule quien está en el congreso y quien no, mientras no exista posibilidad de participar para quienes tienen no pertenecen a la Concertación o a la Alianza. El problema es que estamos frente a un maldito círculo vicioso imposible de romper ya que quieres están llamados a liberar trabas en pro de una verdadera democracia son quienes viven gracias a este sistema, entonces... ¿Qué hacemos?



martes, 3 de mayo de 2011

Reforma electoral - Parte 1

Democracia chilena: el monopolio de unos pocos (Parte 1)


Cuando me hablan de Chile pienso en una nación regida completamente por el mercado. No existe un ámbito de nuestras vidas en que la oferta y demanda no marque los límites entre lo deseable y lo posible. Y bueno, la democracia 2.0 que hemos construido como país durante estos últimos 20 años no escapa a aquella realidad. 


La prueba es completamente visible. Basta el que nos acerquemos a un período de elecciones para que comencemos a presenciar el desagradable espectáculo de carteles en las calles y propagandas varias de candidatos en los medios de comunicación. 


Ahora todo ese gasto no se da porque si, los partidos saben que a mayor cantidad de comerciales en la radio, a mayor cantidad de papeles en las calles, plazas y tendido eléctrico, mayores son las posibilidades de ganar. De hecho, muchos no se contentan con ensuciar las ciudades sino que además contratan matones por un sueldo mínimo para que destruyan la publicidad del candidato oponente. Plata para esto, plata para lo otro. Por lo que dicho en palabras simples y prácticas: sin fondos, olvídate de competir. La contienda es desigual y por lo tanto la posibilidad de resultar electo es mínima (por no decir imposible). 


¡Además! El sistema pareciese que se quiere reír en tu cara cuando te enteras de que por ley el Estado devuelve a los partidos parte del dinero que estos gastaron en sus campañas, sin embargo, la devolución de fondos es directamente proporcional a los votos obtenidos por los candidatos (*1). Es decir, el que más gasta más votos obtiene y por ende es quien recibe las mejores devoluciones de dinero por parte del estado. Un verdadero loop diseñado para mantener en el poder a los mismos de siempre. 

De esta manera el sistema democrático chileno no escapa a la lógica de mercado y las oportunidades, es decir, en teoría cualquiera tiene la opción de presentarse, pero... ¿quiénes tienes realmente opciones de resultar electos?. La respuesta es una sola: los partidos que poseen poderes económicos que financien sus campañas. El círculo se completa cuando los partidos le devuelven la mano a estos poderes. ¿Porqué creen acaso que el poder político no se va en picada en contra de los monopolios que se encuentran detrás de las farmacias del país? ¿O en contra de la gran minería? ¿O en contra de las pocas manos que manejan desde hace medio siglo los pocos medios de comunicación que poseemos? Simple , porque el poder político es parte del mismo juego, liderado por dos coaliciones que arman un show cada 5 años y juegan a competir, pero que en el fondo se encuentran completamente de acuerdo en mantener esenciales reglas del juego en pro de su propio beneficio. A todo esto que menciono algunos lo llaman "democracia" (ja!), otros incluso usan la palabra "libertad" (doble ja!). Yo lo llamo monopolio de unos pocos. 


Entonces, si algún día de verdad queremos avanzar hacia un país verdaderamente democrático debemos diseñar un sistema electoral justo, limpio y en donde no sea el dinero utilizado en campaña el que marque absolutamente el resultado.


¿Establecer la imposibilidad de realizar propaganda electoral en lugares públicos determinados? ¿Imposibilidad de utilizar medios de comunicación como plataforma de propaganda electoral? ¿Fiscalizar el uso de recursos en campaña inhabilitando para el cargo de Senador o Diputado a aquellos candidatos que no cumplan con las normas establecidas?... ¿Porqué no? Todo con un único fin: que las ideas y propuestas de país sean las verdaderas protagonistas del asunto, no el dinero y el poder económico que apoye tu campaña.

CONTINUARÁ...

(*1) Ley de gasto electoral (ver artículo 13):

sábado, 5 de marzo de 2011

Concertación más que muerta


Muchos esperábamos la llegada de este día solamente para ver si es que frente a la pérdida del poder la Concertación y sus partidos integrantes lograban desprenderse de sus lacras y dar un paso sincero hacia la dignidad, esa que abandonaron hace muchísimos años. La realidad finalmente nos ha golpeado en la cara. La auto crítica nunca llegó, la renovación menos aún.

Pocos días atrás nos enteramos de la indignante noticia de como el gobierno de Michelle Bachelet realizó gestiones a finales de su mandato para aprobar una termoeléctrica de la empresa AES Gener (*1) , esto pese a que la Corte Suprema en un inicio indicó que las obras eran ilegales. La acusación era grave, Bachelet junto a su gabinete habrían modificado la ley luego de que la empresa aludida generara presiones incluso a través de la embajada de los Estados Unidos . Sin embargo pese a la seriedad de los cargos no escuchamos respuesta de nadie dentro del mundo de laConcertación. Ni partidos, parlamentarios, ex ministros, mucho menos la ex presidenta. Y bueno, el que calla otorga ¿no? Por supuesto que tampoco oímos voces dentro del mundo de la derecha que manifestaran molestia frente al trascendido. Ellos habrían actuado de igual manera claro está (de hecho también se encuentran manchados en materia ética en el asunto).


Esta situación me parece que grafica de manera clara la realidad política vivimos en la actualidad en nuestro país. Y es que se ha comprobado con hechos el que tanto gobierno como oposición son parte del mismo juego. La teoría de los dos bloques que el mundo político en conjunto con los medios de comunicación, intentan hacernos creer real, no es más que un insulto al intelecto de los chilenos. No existen dos bloques acá, así como en Estados Unidos, republicanos y demócratas son parte del mismo entramado y sólo juegan en la repartija del poder, acá Concertación y Alianza por Chile realizan un proceso similar.


El tema es que no le vamos a pedir transparencia a la derecha. Ellos siempre han sido así. La que da asco es la Concertación. Ellos se sumaron al juego por conveniencia.

En la contingencia tenemos el problema latente del gasto enorme que ocasiona Transantiago, el gobierno entonces decide aprobar la política constante del aumento del pasaje para hacer pagar a los santiaguinos por un proyecto malo y que no cuesta lo que te cobran. La Concertación brilla por su ausencia. Frente al debate por la calidad educativa el gobierno decide impulsar una reforma que mantiene las directrices actuales del sistema , pese al evidente fracaso de este. La Concertación aprueba con unanimidad en las cámaras. Recientemente hemos visto como el gobierno ha decidido llevar adelante el aumento del postnatal de 3 a 6 meses, financiado para apróximadamente el 80% de las mujeres contratadas del país. La Concertación casi sin alternativa y contra la pared no tiene mayores alcances o aportes al respecto.

Vemos entonces como en materias de debate público la Concertación se encuentra absolutamente sin respuesta, perdiendo en los sectores que supuestamente le eran propios. Sin embargo ahí creo que está el error en el que siguen cayendo muchos. No quieren ver el que la Concertación posee un enorme tejado de vidrio que le impide levantar el dedo siquiera en muchas materias. Tuvieron 20 años para reformar educación y salud, Transantiago es de ellos , las políticas energéticas "saludables" nunca fueron tema en sus gobiernos y así como en estos, en el resto de los asuntos sólo se dedicaron a profundizar un modelo económico impuesto en dictadura. Probablemente en 1990 existían muchísimos diferencias entre la derecha y el mundo de la Concertación. Hoy, 20 años después hemos presenciado un proceso de mimetización vergonzoso y mentiroso.

Están anulados. Cruzando los dedos para que suceda el milagro, es decir, que la derecha pierda el poder por errores propios o que Bachelet decida volver y aprovecharse de la ignorancia de los chilenos que votan. Muchos creímos que con la pérdida del poder vendría la ansiada renovación de ideas, sin embargo vemos que esto no ocurrió. Hoy no queda más que esperar a que en 2014 sufran otra derrota y finalmente se extingan por muerte natural.

La necesidad de crear un nuevo referente de izquierda es urgente. Y no me hablen del Partido Comunista, que ellos solos dan para una nueva columna.



sábado, 15 de enero de 2011

Cambio en gabinete

Otra cosa es con guitarra

El reciente cambio de ministros llevado adelante por el gobierno de Sebastián Piñera me parece viene a demostrar la gran distancia que existe ser oposición en un gobierno por 20 años y efectivamente estar al mando del país. Las "pisadas de cola" en que ha incurrido el presente gobierno han sido muchas, pero sinceramente no me atrevería a culparlo. Otra cosa es con guitarra, claro está.

Por Esteban Martínez Covarrubias


Recuerdo que Michelle Bachelet llegó a La Moneda prometiendo que "nadie se iba a repetir el plato" en su gobierno. Pero ya a los 3 meses tuvo que llamar a Belisario y a Pancho Vidal, entre otros, para que le solucionaran el caos que estaba llevando adelante. Hoy nos encontramos con un Piñera que en campaña no se cansó de criticar el cuoteo político en el que la Concertación constantemente incurrió. Afirmó que en su gobierno ningún ministerio sería premio de consuelo para algún político que hubiese sido derrotado en parlamentarias, pero ahí tuvimos a Joaquín Lavín como Ministro de Educación luego de no haber sido resultado electo Senador. Posteriormente prometió que en su gobierno "estarían los mejores sin importar su procedencia partidaria", habló de meritocracia y todo aquello. Sin embargo hoy lo vemos entendiendo no se puede gobernar de espalda a los partidos, por lo que tuvo que sacar a un par de técnicos del Ministerio e incorporar a dos políticos de tomo y lomo. La Moneda necesita afirmar la estantería y obtener mayor cercanía con los partidos, a eso llegan Allamand y Matthei ,sus méritos para optar al cargo son completamente irrelevantes en este caso (¿o alguien creyó alguna vez que Ravinet estaba en defensa por sus capacidades y no por razones políticas? ).

¿Se equivoca Piñera al "pisarse la cola"? Creo que no. Rectificar es lo correcto. Probablemente el error estuvo en hablar y prometer demasiado antes de asumir. Pero bueno, comprensible ¿no? Si los tipos no sabían lo que era gobernar.


Quisiese detenerme entonces en otros aspectos relacionados con el nombramiento. En primer lugar me parece evidente que con el nombramiento de Allamand y Matthei, fuera de darle peso político al gabinete, el gobierno buscó matar varios pájaros de un tiro.

No es secreto para nadie el que dentro del mundo de la derecha Andrés Allamand fue durante 2010 particularmente crítico con respecto al manejo del gobierno en diferentes aspectos, esto fuera de encontrarse detrás del "Acuerdo de Vida en Común", el cual pretendía regular las convivencias y relaciones de hecho. Proyecto que dentro de la derecha no genera acuerdos por motivos valóricos. Con el nombramiento, Allamand queda completamente atado de manos en ambos casos. Algo parecido ocurre con Evelyn Matthei, quien junto a Fulvio Rossi (PS) se encontraba detrás del proyecto que buscaba discutir el aborto terapéutico. Me parece que con esto el proyecto llegó hasta acá.

Tema aparte fue la búsqueda de reemplazante para Allamand en el parlamento. Finalmente, y luego de una larga polémica, Carlos Larraín asumirá el cargo. Lo cual evidentemente representa un acto poco democrático, transparente y que viene a evidenciar la hipocresía gigante de la derecha. Reemplaza a Allamand un tipo que no es de la zona, que no se sometió a votación popular y que por si fuese poco, ideológicamente piensa diferente. No puede ser que dentro de nuestro sistema democrático tal situación no esté regulada y sean los partidos quienes terminen a dedo escogiendo y según conveniencia el reemplazante al cargo.


Para finalizar esta columna me gustaría comentar algo acerca de los llamados "presidenciables de la derecha". Me parece que hay mucho de invento comunicacional en este tema. Se ha hablado demasiado acerca de que la derecha posee hoy 4 cartas: Hinzpeter, Golborne, además de los mencionados Alamand y Matthei. Los dos primeros creo que son un invento de la prensa. Ahora, si bien es cierto que después de que Michelle Bachelet fue presidente de Chile ... ¡Cualquiera puede! Hablando en frío me parece que la mejor carta que posee la derecha para seguir en La Moneda con cierta seriedad mínima esta representada por Evelyn Matthei. Y ella lo sabe.

Matthei tiene claro que su punto débil frente a la opción presidencial guarda relación con su cercanía frente a la ciudadanía. Se ve fría y distante, conservadora y dictatorial. Creo que por ahí entonces pasó su intención de acercarse a Fulvio Rossi para llevar adelante un proyecto que fuese en contra de lo que se habría esperado de ella. Su intención es destrabar mitos. De igual manera el gobierno entiende que es ella quien debe estar en el Ministerio del Trabajo, para así romper con la imagen pro empresarial que la rodea. Quiero insistir: Evelyn es la mejor opción que tiene hoy la derecha de mantenerse en el poder y dependerá de ella el que esto se materialice. Al menos la opción se la acaban de dar.

martes, 11 de enero de 2011

Problema de diagnóstico

El dilema de la educación pública

Joaquín Lavín asegura que las familias chilenas estarían cambiando a sus niños desde colegios municipales a subvencionados básicamente por tres razones: calidad, disciplina y por los paros realizados por alumnos Tal diagnóstico me parece errado. Yo no se si Lavín y su set de especialistas no ven o no quieren ver las cifras.

Por Esteban Martínez Covarrubias

Este domingo en Tolerancia Cero estuvo invitado el Ministro de Educación Joaquín Lavín (*1). Educación superior, la PSU y calidad de los liceos municipales fueron los tópicos tratados durante una conversación que se extendió aproximadamente por 35 minutos. Y bueno, de sorpresa muy poco. Juan Eichholz insistiendo una y otra vez en el porque no se privatiza aún más el sistema, Villegas jugando a ser agudo pero sin argumento alguno fuera de lo que le nace del estómago, Paulsen como siempre insinuando una pregunta mordaz para luego esconder la mano (comentario aparte ...¿Cuáles serán esos colegios particulares subvencionados que mencionó en un momento y que cuestan 9 mil pesos mensuales?) y Matías del Río quizás siendo el único de los cuatro que con números en mano intentó darle algo de peso a la discusión. Sin embargo, donde me quiero realmente detener en las palabras del Ministro.

Es un hecho que los liceos particulares subvencionados se han ido "comiendo" a los municipales durante los últimos 25 años. Proceso que a a estas alturas parece ya no tener marcha atrás. Ahora, de acuerdo a lo expresado por Joaquín Lavín, los apoderados estarían cambiando a sus niños desde colegios municipales a subvencionados básicamente por tres razones: por la calidad, disciplina y por los paros realizados por alumnos (ver entrevista). El diagnóstico que el ministro realiza es de vital importancia, ya que este sostiene las medidas que el presente gobierno ha impulsado, enfocadas principalmente hacia los liceos municipales, asumiendo que ahí se juega parte importante del problema educativo chileno. Tal diagnóstico me parece errado. Yo no se si Joaquín Lavín y su set de especialistas no ven o no quieren ver las cifras. Me refiero a que no existe una diferencia de calidad significativa entre los colegios particulares subvencionados y los municipales.

Pero analicemos el argumento del Ministro. En primer lugar lo de la disciplina y los paros es insostenible. Es más, me parece preocupante que un Ministro de Educación exprese tales argumentos. ¿Que sostendría eso de que los colegios subvencionados muestran "mejor disciplina" que los municipales? Me parece que lo que el Lavín no comprende es que la oferta educativa chilena presenta alternativas gratuitas, de 15 , 25 o 50 mil pesos y resulta evidente el que mientras más barato sea el colegio, este agrupará en sus salas y patios a alumnos de menores condiciones socio económicas y culturales. Por lo tanto la "disciplina" de los colegios no guarda relación con la mano dura que el establecimiento aplique, sino más bien con el sueldo que reciban los padres de los alumnos pertenecientes a este.

Lo de los paros debe ser un chiste de mal gusto. Los profesores en Chile, durante los últimos 20 años, no se han caracterizado precisamente por ser un gremio que paralice muy seguido. Los alumnos ni hablar, tienen poco o nada en la cabeza para ser honestos. Salvo la llamada "revolución pinguina" de 2005 y sus escuálidos aletazos posteriores, poco o nada. Entonces... ¿De que paralizaciones habla Lavín?

Finalmente el tema de la calidad es la gran mentira de este gobierno. Insisten en hacer creer a la población de que las privatizaciones muestran mejores resultados que el sector público (y acá si creo que hay razones ideológicas de fondo). Siendo que si miramos los resultados, tanto de Simce o PSU (*2), vemos que el sistema de subvenciones ha resultado ser un completo fracaso. Tras 25 años de sistema nos encontramos con que los colegios municipales acaban de promediar en la PSU de lenguaje y matemática 456 y 459 puntos, mientras que los particulares subvencionados promedian 489 y 490 respectivamente. Estamos hablando de que en promedio los municipales obtienen en matemática 7 preguntas correctas de 70 , mientras que los particulares subvencionados 11 de 70. Más claro echarle agua.... ¡los dos tipos de dependencia son un completo fracaso!

¿Y mi verdad? Las familias sacan a sus hijos de colegios municipales y los llevan a colegios subvencionados porque en Chile está impuesta la idea de que "para obtener calidad hay que pagar". De esta manera, una familia está segura de que aunque sea pagando 20 mil pesos mensuales van a darle educación de mejor calidad a sus hijos que la que obtendrían en un establecimiento gratuito. El problema es que la diferencia por dependencia es tan mínima que no se justifica el pago. Una familia que tiene 3 hijos debe pagar aproximadamente (y como mínimo) entre 60 y 90 mil pesos mensuales por ellos en un colegio Particular Subvencionado. ¿Y para qué? ¿Para que saquen entre 450 y 500 puntos en la PSU? Todas esas razones que Lavín esgrime son patrañas. Y sólo buscan esconder la verdad y esta dice que la privatización de establecimientos no asegura en absoluto calidad.

Las medidas que este gobierno ha adoptado en materia educativa sin duda representan un avance (ya lo dije en mi columna anterior, al menos Piñera ha mostrado la intención de cambiar algo), sin embargo el enfoque no es el correcto. El problema es de fondo y guarda relación con el modelo económico de mercado. Y mientras no exista una clase política dispuesta a ensuciarse las manos con el tema, desarrollando un modelo educativo que no segmente a sus alumnos por ingreso socio económico, que permita el cruce social y que esté financiado de manera sostenida y amplia, no vamos a mejorar en serio.

(*1) Entrevista a Joaquín Lavín en Tolerancia Cero

(*2) Estadística puntajes PSU 2010

lunes, 29 de noviembre de 2010

Ellos


Por Esteban Martínez Covarrubias

Una simple reflexión. Nunca termina de sorprenderme el carepalismo de la gente de la Concertación. Ellos, que durante 20 años de gobierno no fueron capaces de mejorar en siquiera un punto la calidad de la educación chilena sino que, muy por el contrario, aumentaron las brechas sociales profundizando un modelo educativo de mercado diseñado durante la dictadura de Pinochet. Ellos, que jamás movieron un dedo por la educación pública sino que, muy por el contrario, fomentaron y ampararon la creación de cientos de colegios particulares subvencionados de pésima calidad, dejando en el absoluto abandono a los liceos municipales.

Ellos que nunca dieron pelea alguna por la carrera docente sino que , muy por el contrario, hicieron vista gorda frente al que decenas de universidades abrieran la carrera de pedagogía sin un puntaje PSU mínimo de ingreso. Ellos, que fueron ejecutores y cómplices a la vez de un sistema que terminó cayendo pro su propio peso y que hoy nos arroja pésimos resultados a nivel nacional. Ellos que incluso se enriquecieron a costa de la mala educación de miles de niños chilenos, participando en el directorio de "fundaciones educativas", universidades, institutos o centros de formación técnica. Ellos que son los grandes culpables del fracaso que hoy vivimos.


Ellos. Socialistas, Pepedes, Democrata Cristianos, Radicales... ¿Ellos vienen hoy a criticar las medidas que el gobierno de Sebastián Piñera piensa adoptar en materia educativa?

¡H I P Ó C R I T A S!

Nadie del mundo de la Concertación, por un asunto de dignidad, debería tener derecho siquiera a levantar el dedo en este tema. El gobierno de Sebastián Piñera en menos de un año ha hecho más que de lo que la Concertación hizo en 20. Piñera al menos ha enfrentado el tema tomando medidas prácticas al respecto. Ha intentado mover un poco el piso entendiendo el que ya no se puede estar peor y que lo que se lleve adelante en materia educativa, en el peor de los casos, mejorará un poco el escenario actual.

Si las medidas son buenas, malas o insuficientes, aquello es materia de discusión y lo abordaré en mi siguiente comentario. Pero hoy, sólo le quiero dedicar estas lineas al sector más caradura de la política chilena. Ese que se pudre hoy fuera del poder sin ideas, sin convicción ni sentimiento. Ese que se hizo rico basado en un discurso en contra de la figura de Pinochet y la dictadura. Ese que nos vivió metiendo miedo acerca de lo nefasto que sería "un gobierno de derecha" y hoy cuando vivimos en uno nos damos cuenta de que nada ha cambiado, sólo las caras. Las políticas son las mismas, los discursos parecidos, la dirección de país idéntica. Con una salvedad eso si. Al menos la derecha se reconoce libre mercadista abiertamente. Pero ellos venden la mentira, el discurso y la pancarta. Y ellos... dan asco.